Nunca me sentí así, ni cuando estuve en pareja con Benjamín. No sé cómo explicar, me siento completa, feliz. Fue muy placentero dormir con Brando, fue tan hermoso como se portó conmigo, el trato que tiene. Si alguna vez alguien me decía que él se podía llegar a comportar así me le reía en la cara. Pero me sorprendió. Me dio mucha ternura que haya dormido con la ropa, sé que a los hombres les gustan dormir en boxers. Va, mi hermano duerme así, y siempre me dijo que es lo más cómodo, y por cómo es Brando les puedo asegurar que a él también le debe gustar dormir de esa forma. Cuando comenzó a sacarse la camisa me quede sin aire. Yo siempre pensé que con ropa era caliente, pero cuando lo vi sin la camisa ¡OMG! no sé qué decir, esos tatuajes que tiene en el pecho y en los brazos lo hacen ver muy muy muy sexy. Les puedo asegurar que se me cae la baba, pero por supuesto que no se lo iba a decir en la cara, por eso me hice la indiferente. Pero quiero comentarles que me costó mucho, es todo un maldito dios griego. Es perfecto, los músculos que tiene, todo de él. Creo que esta noche voy a extrañar estar entre sus brazos, me sentía tan segura en ellos. Pero bueno quiero ir lento. Les voy a ser franca, todavía tengo un poco de miedo, pero algo me dice que es él.
En este momento estoy tirada en la cama leyendo un poco, pero me cuesta meterme en la historia, ya que cierto Dios Griego reina en mis pensamientos.
Tengo unas horas para prepararme. Esta noche vamos a ir a un bar con el grupo, le dije a Brando si quería venir y por supuesto que aceptó. Aunque algo me dice que aceptó sólo para controlar a los chicos, ya que al parecer es bastante celoso. Me gusta que sea celoso, porque eso quiere decir que de verdad le importo o eso dicen los libros de amor...
Mis padres siguen afuera, siempre dos veces al mes se van. Me gusta que ellos sigan manteniendo sus costumbres, que sean una pareja feliz y hermosa. Con su edad siguen haciendo cosas de adolescentes, pero bueno, así es el amor. Siempre pensé que el hombre con quién estuviera tenía que ser como mi padre, y al principio pensé que lo encontré. Pero luego me cambió y lo más lamentable es que fue por sexo. Desde ese entonces no confiaba en los hombres, hasta que apareció Brando y cambió todo. Con solo mirarme me dejo hechizada. Y lo único que veo son sus ojos y siento que es sincero. Por otro lado mi hermano no apareció, le mande un mensaje y me dijo que esta en lo de Marcos y que se queda allá. Mi hermano se fue de casa cuando tenía 23 años, alquila un departamento cerca de aquí, la verdad es que es muy acogedor. Pero como sé que me extraña siempre me viene a visitar, pero se ve que algo lo tiene muy ocupado. Me gusta cuando la casa está sola para mí. Me gustaría irme a un departamento y lo tengo pensado hacer. Pero un poco más adelante.
Veo la hora y no puedo creer que me haya quedado tanto tiempo leyendo. ¡Tengo 40 minutos para prepararme!, no llegooo. Me doy una ducha muy veloz y voy al vestidor. Estoy indecisa, quiero sorprender a Brando. Decido ponerme un vestido negro muy pegado al cuerpo que tiene un escote un poco más prominente. Este vestido me hace una linda figura. En los pies unos tacos y como siempre maquillaje suave y el pelo con ondas suaves. No soy de arreglarme mucho, lo justo y necesario. Nunca me van a ver con esas sombras oscuras o que me hagan muy llamativa. Me gusta pasar desapercibida. Toda mi vida fue así y seguirá siendo. Pero ahora tengo esas ganas de impresionar a Brando, yo vi con las chicas que estuvo, y todas son modelos divinas, yo no les llego ni a los pies a esas chicas. Soy todo lo contrario, ellas son esbeltas y yo ni los dedos de los pies tengo esbeltos. Soy más "carnosa", ellas son puro hueso. Siempre fui muy insegura con mi cuerpo. Corro esos pensamientos de mi mente y me observo al espejo. Me gusta lo que veo, este vestido me hace más delgada, ya que es negro. Los tacos me estilizan bastante. En eso escucho como suena mi celular.
Bonita estoy en la puerta –Brando.
Ya salgo –Olivia.
Me encanta que me llame bonita, cada vez que lo dice una electricidad recorre mi cuerpo.
Cuando salgo a la puerta me quedo de piedra. Este chico me va a matar. ¡Dios! Está vestido con un jean negro y una camisa blanca arremangada que permite ver esos tatuajes que tiene y sus músculos. Me observa con una sonrisa matadora y yo me derrito. Salgo del trance y me acerco a él. Prácticamente me está devorando con la mirada. Me puso un poco nerviosa y sonrojada.
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BONITA
RomancePrimer libro #SAGABONITA Olivia es una chica de 23 años, bastante insegura. Tras estar en una relación muy intensa, ese amor la defraudo. Ahora no confía en los hombres, hasta que aparece Brando, con su sonrisa. Brando es un hombre misterioso de 27...
