Capítulo 57

5.3K 264 2
                                        

Desde que discutimos no hablamos más, él se encerró en su despacho y yo seguí sentada en este maravilloso lugar. Comenzó a oscurecer y seguía sentada observando semejante paisaje. Ya agoté todas mis lágrimas, no me queda ninguna, puedo sentir la picazón en mis ojos de tanto llorar, deben estar super rojos. El sol a esta altura ya se fue y es reemplazado por las estrellas y su luna llena. Este lugar es precioso, no quiero irme de aquí, podría estar sentada siempre observando este paisaje, pero comenzó a refrescar y decido levantarme e irme.

Mis pasos son muy cortos, desde donde estoy puedo ver a los muchachos de seguridad formados en la entrada. Algunos están charlando y otros están en su papel. Parecen malos, que dan miedo, pero son tiernos en el fondo, algunos un poco más que otros, pero siempre que necesito algo ellos están. Son los mismos que estaban en Buenos Aires. Cuando me ven me saludan con la cabeza, yo les doy un saludo con la mano y les regalo una sonrisa. Siguen haciendo sus cosas, mientras tanto yo sigo con mi camino.

Cuando entro a la casa todo está en silencio, excepto el ruido que hacen las chicas en la cocina. Me acerco a donde ellas están y puedo escuchar sus risas, son muy amorosas.

-Señorita Olivia, ¿necesita algo? -me comenta Lili, una de las cocineras. Es la más dulce de las tres. Las otras dos, Cristina y Laura, también lo son, pero me he encariñado con Lili.

-No, estoy bien Lili, muchas gracias -ella asiente un poco y continúa con su trabajo.

-Hicimos una torta de chocolate, ¿quiere un poco? -me habla Cristina. Cuando escuché la palabra "chocolate" algo dentro de mi se despertó.

-Me gustaría probarla -digo con una sonrisa, me siento en las banquetas y escucho como hablan de una telenovela. Cristina me sirve la porción, en verdad se ve tentadora. Demasiado. Pruebo un primer bocado y puedo sentir que está recién horneada.

-Está exquisita -les digo con una sonrisa. Seguimos hablando y me enganché en la conversación. Tengo ganas de ver esa novela, se trata sobre la secretaria que se enamoró de su jefe, pero él esta casado con una mala, ya me enganché con lo que me contaron las chicas. Comenzó hace tres días, quiere decir que me perdí los primeros tres capítulos, pero los puedo buscar en la compu y me pongo al día, así puedo compartir con ellas ese momento. Total Brando siempre va a estar trabajando y no pienso estar acostada todo el tiempo, pienso recorrer la ciudad y disfrutar.

Con un beso en la mejilla a cada una me despedí, y comencé a dirigirme a la habitación. Brando sigue encerrado en su lugar, en verdad me hizo bien hablar con las chicas, por un momento me salí de ese lugar, en el cual estaba triste. Entré a la habitación y me dirigí a acostarme, no tengo ganas de hacer nada. Ni una película, nada, tengo trabajo de la empresa, pero no quiero hacerlo ahora, no estoy en mi cien por cien. Me coloco el pijama, que consiste en un short de raso con una musculosa a juego, en color negro. Enciendo la tele y comienzo a ser zapping.

Comienzo a sentir mis ojos cansados, estuve mirando la tele, o mejor dicho, pensando en Brando. Ya son las 2 A.M. y Brando no regresó, ¿para tanto fue? Las lágrimas comienzan a salir por mis ojos, pensé que ya no tenía más lágrimas, pero al parecer no. Puedo sentir cada una de ellas, cómo mi corazón se va estrujando más. En verdad no pensé que esto iba a terminar así, reconozco que quizá lo que hice no fue lo mejor, pero bueno tampoco es que cometí un delito. Me coloco en posición fetal y mis lágrimas siguen cayendo.

En un determinado momento de la noche, pude escuchar como Brando entró a la habitación. Para ese entonces mi sollozos se calmaron un poco, pero siempre que lloro, tiempo después tengo una especie de hipo. Ustedes entienden...
Brando se acuesta a mi lado, pero no me toca. Simplemente yo estoy de espaldas a él, ni una caricia, nada. Es claro que ésta actitud no ayuda a mi estado, puedo sentir como los sollozos se van acrecentando más. Por favor Oli, contrólate.
No puedo creer que siga teniendo lágrimas, me molesta ser tan sensible. Desde que soy pequeña que lo soy, siempre que alguien me hacia daño, me lastimaba o lo que sea, mi respuesta era llorar. De más grande lo fui haciendo a escondidas, lloraba sola en mi cuarto. Es mi manera de descargarme.

En ese entonces siento como la mano de Brando me atrae a su cuerpo, quedando mi espalda pegada a su pecho y sintiendo su calor. Más sollozos se escapan y ahora no los puedo controlar.

-Bonita, perdóname por cómo te traté. No me puedo controlar cuando se trata de ti. No quiero que te ocurra nada, en lo más mínimo. Si pudiera mantenerte en una cajita de cristal, lo haría.

-Lo siento Brando, no pensé que las cosas iban a terminar así. Tenía ganas de salir de la habitación y disfrutar del hermoso día. No quería que te enojes así, en verdad no me gusta que estemos como hoy. Pero debo decirte, que lo que más me dolió de todo fue cuando me dejaste plantada en la puerta de tu despacho. Priorizaste el trabajo y a mi que me pise un camión -digo entre sollozos. No pensaba decir lo último pero bueno me salió. 

-Lo siento tanto hermosa, en verdad que lo hago. Perdón por ser un idiota, pero cuando me enojo, tengo la costumbre de lastimar al otro con lo que más le duela. Sé que es un comentario bastante frívolo, pero bueno. Desde que estoy contigo quiero cambiar todas mis antiguas formas, de a poco iré mejorando. Pero juro que te amo con todo mi ser y no quiero que nada te pase. Sé que a veces me pongo un poco dramático, pero ya te lo dije y lo vuelvo a repetir, te amo y no quiero que nada te pase.

Me parece que ya habló demasiado, me giro y quedamos frente a frente, no tardo ni un minuto en posar mis manos en su pecho y subirme a horcajadas, comienzo a besarle en el cuello. Brando gruñe en respuesta y me acerca lo más que puede. Yo sigo besando cada parte de su torso desnudo, no tardo mucho en llegar a sus labios y devorarlos. Nuestro beso comienza a intensificarse, cada vez es más caliente, toda la situación. 

-Bonita no quiero lastimarte -dice entre jadeos.

-Por favor Brando -le digo y sigo besándolo. Puedo sentir su duda en sus movimientos, pero poco a poco se va ablandando.

Ahora yo me encuentro abajo y él arriba mio. Besando cada parte de mi cuerpo, en verdad me siento en otro mundo cuando estamos así, en realidad siempre que estoy con él me siento de esa forma. Pero más en estas situaciones. 

-Te amo, Bonita mía.

-Te amo, mi vida. 

Y así pasamos la noche, reconciliándonos, besándonos, amándonos. En verdad puedo decir que las reconciliaciones son las mejores, pero prefiero no estar peleada con él. En verdad la pasé muy mal a la tarde, pero amo tanto a este hombre, mi amor a él es eterno y siento que nunca se va a acabar. Al contrario, cada día siento que lo amo más y más. Más allá de los problemas, acá se puede ver el resultado de nuestra relación, es tanto el amor que sentimos, que podemos pasar estos terremotos. 

-------------------------------------------------------------------------------

Helloo

Bueno, espero que estén muy bien. Acá les dejo otro capitulo, deseo que les guste mucho, tanto como a mi me gusto escribirlo. 

Muchas gracias por los votos y comentarios

Besos Mi 💋 

BONITADonde viven las historias. Descúbrelo ahora