En este momento me encuentro en el auto, Carlos está manejando y yo observo el paisaje. Estamos yendo a buscar a Brando, estoy más que emocionada, en verdad lo extrañé muchísimo. No veo la hora de estar envuelta en sus brazos.
Melody regreso para Argentina, en verdad la voy a extrañar. Se va a festejar las fiestas con mi familia. Me contó que van a hacer una cena tranquila con los abuelos y Robert. Me hubiese gustado pasar las fiestas todos juntos, pero bueno las cosas surgieron así. Por supuesto que voy a comunicarme con ellos, para desearles unas felices fiestas, y decirles cuanto los extraño. Pero también es parte del crecimiento, ¿no?, de comenzar a ser más independiente.
-Señorita Olivia, ya hemos llegado -me dice Carlos. Me ayuda a bajar y una brisa me despeina un poco mi peinado, es el mismo de siempre.
-Gracias Carlos -le agradezco y nos apoyamos en el auto, observando como aterriza el avión privado de mi novio. Un siglo después aproximadamente, el avión tocó el suelo y sus motores cesaron.
Cuando se abre la puerta, puedo ver cómo está mi chico. Lo veo más grande, no sé, está precioso. Cómo lo extrañe mi Dios. Comienza a acercarse a mi y cuando estamos a unos metros, nuestras sonrisas no pueden más. Brando me toma y comienza a girarme. Una risa genuina se me escapa y me aferro más a su cuerpo.
-Bonita, cómo te extrañe amor -dice, su voz resuena al atravesar de mi cabello suelto.
-Mi vida, te extrañé demasiado, al fin llegas -le digo en su cuello. Para finalizar le doy un beso allí en su cuello.
-Amor ya estoy en casa -y así nos fundimos en un beso que me llena completamente ese vacío que sentía estando lejos de él.
Cuando nos saludamos bien, Brando saluda a Carlos y a los muchachos. Llegó bastante tarde, ya son más de las 19:30 hs., y las tiendas aquí cierran temprano, así que vamos a comprar los obsequios que nos faltan. Brando me dijo que compró algo allá, pero faltan algunos regalos.
Así que sin ir a casa nos dirigimos al centro comercial. Brando está conduciendo un auto que le trajo uno de los muchachos, no paro de mirarlo a él.
-Basta de mirarme, me distraes -me dice mirando la carretera y luego a mi.
-Lo siento, pero te extrañé tanto que necesito aprovechar cada momento -le doy una caricia a su mano, que está ubicada en su lugar favorito, en mi rodilla, dando suaves caricias.
-¿Cómo está Toby? -pregunta.
-Muy bien, está un poquito más grande, muy. Le compre un collar y una casita -le digo.
-Hablando de comprar, me enteré que no usaste la tarjeta que te dejé, Olivia esto ya lo hablamos -intento interrumpirlo pero me calla- por favor amor, acéptala. Quiero que todo lo que gastes, todos tus gastos, los hagas con esa tarjeta.
-No, ya te dije cómo me siento, en verdad no me gusta aprovecharme de tu dinero -le digo mientras lo miro. A esta altura llegamos al estacionamiento del centro comercial y estamos parados, se puede sentir el ambiente un poco tenso.
-Bonita, quiero que me mires -dice mientras toma mi mentón, como suele hacer- no sos una mantenida, vos trabajas y te esforzas. Esto es algo que yo quiero hacer y que me gustaría que vos lo hagas.
-Brando, yo no te quiero por tu dinero, en verdad no me interesa, podrías tener menos dinero, mucho, mucho menos y sin embargo yo te amaría igual, como lo hago ahora.
-Y esa es una de las tantas cosas que me gustan de vos y me enamoran cada día más. Solamente úsala para algunos gastos, ¿si? -me pone esa carita, cómo no decirle que sí.
ESTÁS LEYENDO
BONITA
RomancePrimer libro #SAGABONITA Olivia es una chica de 23 años, bastante insegura. Tras estar en una relación muy intensa, ese amor la defraudo. Ahora no confía en los hombres, hasta que aparece Brando, con su sonrisa. Brando es un hombre misterioso de 27...
