Capítulo 62

5.7K 273 13
                                        

En este momento me encuentro en el auto, Carlos está manejando y yo observo el paisaje. Estamos yendo a buscar a Brando, estoy más que emocionada, en verdad lo extrañé muchísimo. No veo la hora de estar envuelta en sus brazos. 

Melody regreso para Argentina, en verdad la voy a extrañar. Se va a festejar las fiestas con mi familia. Me contó que van a hacer una cena tranquila con los abuelos y Robert. Me hubiese gustado pasar las fiestas todos juntos, pero bueno las cosas surgieron así. Por supuesto que voy a comunicarme con ellos, para desearles unas felices fiestas, y decirles cuanto los extraño. Pero también es parte del crecimiento, ¿no?, de comenzar a ser más independiente.

-Señorita Olivia, ya hemos llegado -me dice Carlos. Me ayuda a bajar y una brisa me despeina un poco mi peinado, es el mismo de siempre. 

-Gracias Carlos -le agradezco y nos apoyamos en el auto, observando como aterriza el avión privado de mi novio. Un siglo después aproximadamente, el avión tocó el suelo y sus motores cesaron. 

Cuando se abre la puerta, puedo ver cómo está mi chico. Lo veo más grande,  no sé, está precioso. Cómo lo extrañe mi Dios. Comienza a acercarse a mi y cuando estamos a unos metros, nuestras sonrisas no pueden más. Brando me toma y comienza a girarme. Una risa genuina se me escapa y me aferro más a su cuerpo. 

-Bonita, cómo te extrañe amor -dice, su voz resuena al atravesar de mi cabello suelto. 

-Mi vida, te extrañé demasiado, al fin llegas -le digo en su cuello. Para finalizar le doy un beso allí en su cuello. 

-Amor ya estoy en casa -y así nos fundimos en un beso que me llena completamente ese vacío que sentía estando lejos de él. 

Cuando nos saludamos bien, Brando saluda a Carlos y a los muchachos. Llegó bastante tarde, ya son más de las 19:30 hs., y las tiendas aquí cierran temprano, así que vamos a comprar los obsequios que nos faltan. Brando me dijo que compró algo allá, pero faltan algunos regalos. 

Así que sin ir a casa nos dirigimos al centro comercial. Brando está conduciendo un auto que le trajo uno de los muchachos, no paro de mirarlo a él. 

-Basta de mirarme, me distraes -me dice mirando la carretera y luego a mi. 

-Lo siento, pero te extrañé tanto que necesito aprovechar cada momento -le doy una caricia a su mano, que está ubicada en su lugar favorito, en mi rodilla, dando suaves caricias. 

-¿Cómo está Toby? -pregunta.

-Muy bien, está un poquito más grande, muy. Le compre un collar y una casita -le digo. 

-Hablando de comprar, me enteré que no usaste la tarjeta que te dejé, Olivia esto ya lo hablamos -intento interrumpirlo pero me calla- por favor amor, acéptala. Quiero que todo lo que gastes, todos tus gastos, los hagas con esa tarjeta. 

-No, ya te dije cómo me siento, en verdad no me gusta aprovecharme de tu dinero -le digo mientras lo miro. A esta altura llegamos al estacionamiento del centro comercial y estamos parados, se puede sentir el ambiente un poco tenso. 

-Bonita, quiero que me mires -dice mientras toma mi mentón, como suele hacer- no sos una mantenida, vos trabajas y te esforzas. Esto es algo que yo quiero hacer y que me gustaría que vos lo hagas. 

-Brando, yo no te quiero por tu dinero, en verdad no me interesa, podrías tener menos dinero, mucho, mucho menos y sin embargo yo te amaría igual, como lo hago ahora. 

-Y esa es una de las tantas cosas que me gustan de vos y me enamoran cada día más. Solamente úsala para algunos gastos, ¿si? -me pone esa carita, cómo no decirle que sí. 

BONITADonde viven las historias. Descúbrelo ahora