Tadashi se encontraba aterrorizado, el nunca imaginó que un día como este había llegado, y que además se hallara degollando cadáveres vivientes con su katana. Su padre le dijo que buscara a su mejor amigo que de seguro ha de estar necesitándolo en este momento, Tadashi no quería dejar a su padre abandonado, pero con todo el dolor de su alma tuvo que hacerlo...
-Padre, volveré por ti.
-No te preocupes por mí. Huye y vete muy lejos y procura estar a salvo hijo.
-Padre...
-Yo estaré bien, ahora vete antes de que sea demasiado tarde...- le dijo aquel hombre con la vista casada y adolorida.
Con un nudo en la garganta, Tadashi se marchó dejando a su padre en aquel ático donde se ocultaron por esa noche y al bajar, los zombies parecían haberse ido, esa era la oportunidad de irse...
El asiático iba por las calles con su katana en la espada y atento a cualquier movimiento, el estaba caminando por la devastada ciudad, por los lugares donde menos Zombies aparecieran para llegar a la casa de su amigo, pero antes de llegar escuchó varios disparos desde un callejón, entonces el sacó su katana y la empuñaba bien para ver de que se trataba, pero al asomarse se dio cuenta de que se trataba de Beatríz y dos de sus amigos que se enfrentaban a 15 muertos hambrientos que le rodeaban.
-En ese momento no sabía que hacer, quería ayudarla, pero me iba a arriesgar y quizás ella ni lo agradezca. No puedo con este sentimiento de duda que me invade, pero... Aunque no me lo agradezca, la ayudaré, yo no puedo igualarme a ella... Y aparte de ser la chica que me gusta no tiene culpa de ser quién es, a nadie se le puede juzgar su personalidad si de esa forma le criaron sus padres, Beatríz no tiene la culpa de que su padre halla sido un maldito neonazi- pensó.
Cerré los ojos un momento y empuñé mi katana, pero para cuando abrí los ojos ya zombies habían atacado a los dos amigos de Beatríz ahora ella se hallaba acorralada, y por la expresión de su rostro se notaba que estaba extremadamente asustada, la diferencia es que apenas habían matado a cinco de ellos con sus BERETTAS.
Corrí lo mas rápido que pude e hize una especie de silbido para llamar la atención de los muertos.
-¡Beatríz huye!- le dije mientras cinco muertos venían hacia mi emitiendo un gruñido, frunci mi ceño y me preparaba para el ataque.
-¡No necesito tu ayuda! ¡Largate de aquí!- respondió ella con el ceño fruncido mientras le disparaba a los muertos con su BERETTA.
-¡No seas egoísta mujer! ¡No te dejaré morir aquí aunque ese sea el deseo de muchas personas!- le dije mientras degollaba a dos muertos y la sangre salpiqueaba el lugar.
Beatríz no respondió y siguió disparando inútilmente.
-¡Disparales a la cabeza!- le dije.
En ese momento cuando justamente les iba a disparar, se dio cuenta de que se había quedado sin balas, Tadashi escuchó cuando ella pronunció una grosería y se dispuso a enfrentar los muertos a patadas, pero esa no fue la mejor opción a pesar de que ella estuviera utilizando botas.
Tadashi se aproximó a ayudarla y empezó a dar especies de vueltas para acabar con los muertos que faltaban.
Apenas a unos momentos de Beatríz casi perder su pierna, El asiático atravesó el craneo del muerto con su Katana mientras salpiqueaba a Beatríz de sangre, la cual estaba en el suelo tras haberse caído.Tadashi le tendió su mano para ayudarla a levantarse del suelo, pero esta lo rechazó y le dijo:
-Yo me puedo levantar sola- gruñó mientras se ponía de pié y de sacudía el polvo de su ropa que ahora estaba manchada con sangre poco notable debido a que estaba vestida totalmente de negro.
Tadashi se encogió de hombros y limpió su Katana sacudiéndola y con una hoja de periódico de tantos que el viento arrastra términó de quitar la sangre y la guardó.
-Oye Beatríz...
-Que- respondió en seco y cortante.
-Mejor vayamonos de aquí, será cuestión de minutos para que tus amigos despierten nuevamente.
-Están muertos.
Tadashi rodó los ojos mientras veía como Beatríz se marchaba, el no podía evitar mirar su largo cabello color zanahoria ondearse mientras ella camina, el se limitaba a imaginar lo sedoso que sería si lo llegara a tocar.
En ese momento ambos cadáveres se pusieron de pie y uno de ellos soltó un gruñido, y lo peor es que duraron menos, se transformaron demasiado rápido.
-¡Beatríz!
-¡No me molestes!- respondió ella haciendo un ademán mientras avanzaba su paso.
-Será mejor que corras.
-¿Que?- dijo volteandose mientras fruncía el ceño.
-¡Que corras!- le gritó el asiático mientras la tomó de la mano y ambos se hecharon a correr luego de que Beatríz vio de que se trataba.
Tadashi trataba de anivelar la respiración para no agotarse, pero ese no era el caso de Beatríz, ella corría junto a el desesperadamente, y en un segundo ella volteó el rostro hacia atrás y vio que mas muertos los perseguían, entonces bufó una maldición mientras intentaban correr más rápido perp el cansancio empezaba a hacerse notable.
-¿De donde salieron estos enfermos?- preguntó con la respiración entrecortada.
-No lo sé. Ayer fui tomado por sorpresa por los zombies- respondió.
-¿Zombies?
-Exacto. No te hagas la ingenua, sabes bien que son Zombies.
La chica rodó los ojos mientras corría.
***
Edwin se hallaba en plena carretera con su arma en mano, pendiente a cualquier movimiento extraño. El ambiente estaba húmedo por la lluvia de la noche anterior y por lo visto los muertos aparecieron recientemente debido a que no hay tantos de ellos merodeando.
Me pregunto donde estaría Tad, me preocupó el hecho de ver su casa abandonada y al entrar supe que había sucedido lo mismo que en mi hogar, al subir las escaleras a su habitación discretamente vi que no había rastro de el, me llamó la atención el hecho de que la puerta del ático estuviera abierta, pero fue cuando mi corazón sintió un vuelco al escuchar un disparo proveniente del ático, subí rápidamente y lo que vi me dejó en shock... El padre de Tad se había disparado a si mismo en la cabeza...
-¡Maldición!-susurré con ira, talvez pensó que yo era algún muerto y prefirió suicidarse, si tan sólo yo hubiese llegado antes... Quizás lo hubiera impedido, pero noté que la funda de la Katana de Tad no estaba, así que el pudo huir con vida hacia algún lugar... Maldición- susurré al ver en cuerpo de aquel hombre sin vida desangrándose.
Dedicado a: GreiselPinilla
Issauryhenrriquez ElenaTrinidad1
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Rigor Mortis//La Fiesta De Los Muertos//
Ciencia FicciónAVISO: No leer si eres sensible. LIBRO #1 COMPLETO. LIBRO #2 EN PROCESO. Año 2040 El planeta para entonces estaba dividido en cinco únicos gobiernos, un líder presidencial por cada continente, pero aun así las naciones seguían manteniendo tanto su i...