POV.CHRISTIAN
Ya ha pasado una semana desde lo ocurrido con Anastasia, y por el momento todo está tranquilo. Ahora me siento bien, porque le dije a Ana un poco de mi vida claro omitiendo el nombre de Elena claro. No podría estar mejor con mi nena, he creado un monstro del sexo, solo con imaginarla gritar mi nombre me éxito de sobremanera.
¡Joder!
Me he hecho adicto a ella a su cuerpo, exactamente a todo lo que la involucre.
Falta dos semanas para mi cumpleaños y es como cualquier otra fecha, no me gusta festejar el día de mi existencia, no lo veo interesante, pero a mi familia si le gusta celebrar mi cumpleaños realizándome una fiesta.
No soporto estar rodeado de personas que ni conozco, pero por complacer a mi hermana y a mi madre no tengo mas remedio que asistir.
Estoy respondiendo algunos correos, pero siendo sincero ya me aburre toda esta mierda, a quién ahora solo quiero ver es a la señorita Steele, aquí a mi lado, me he dado cuenta de que desde que la conocí mis pesadillas se desvanecieron como por arte de magia.
También he dejado de ser un ogro y mi temperamento ha cambiado mucho. Observo mi reloj y son las 2:30pm no creo que sea mala idea ir a visitarla a su empresa. Espero no interrumpirla.
Taylor conduce hasta la empresa de Ana, al llegar bajo y voy directo al elevador ya no hay inconveniente de ser anunciado y eso es un punto a mi favor. Llego a su oficina entonces toco la puerta y escucho un adelante. Al verla sentada en su silla voy despacio y la sorprendo besándola.
—¡Christian! —pronuncia ella con asombro, entonces hago que gima e introduzco mi lengua a su boca no doy tregua así que continuo me separo de ella para respirar.
—Nena
—Señor Grey no lo esperaba— dice ella jadeando y con sus pupilas dilatadas
—Pasaba por aquí y vine a saludarla señorita Steele —le digo mintiendo, pero es una mentira piadosa y no creo que pase nada.
Estamos conversando y para esta noche la señorita Steele, me ha invitado a su casa, como soy todo un caballero no me negué.
Ana me conversa de algunas de las campañas que ha hecho en las cesiones de fotos con una tal señorita Milán, hasta que somos interrumpidos por el sonido de un celular, al parecer es el de Anastasia, ella contesta.
—Nos vemos en media hora de acuerdo— dice ella con una sonrisa, entonces guarda su celular en la cartera.
A donde será que va, esa es mi pregunta.
—¿A dónde vas en media hora?
—Tengo una sesión de fotos— responde, pero ahora mi curiosidad es otra, que tipo de ropa usara.
—¿Sabes que modelo de ropa te pondrás hoy? —Ana me mira, pero duda si decirme o no.
—Christian... por favor
—Ana dime solo quiero saber nada más si— le sonrio, resignada agacha la cabeza y la levanta de golpe.
—Son trajes de baño — susurra, que mierda acaba de decirme piensa que la dejare estar desnuda para esos hijos de putas de los fotógrafos.
Oh eso sí que no.
Niego.
—No iras Anastasia —gruño
—Christian, es mi trabajo y si te preocupan los fotógrafos pues para tu suerte son gay —dice jaja cree que le creeré eso.
Camino en dirección a la ventana, estoy celoso. Pero no puedo ser toxico.
Siento los brazos de Anastasia que se aferran a mi cuerpo mientras apoya su frente en mi espalda.
Vamos Grey, se bueno me dice mi subconsciente. Sujeto las manos de Ana y las acaricio.
—Nena... —Ana suelta mi cuerpo y hace que me voltee para mirarme a los ojos y luego besarme. Caminamos en dirección a su mueble y caemos sobre él.
—Señor Grey —susurra mientras me besa, se separa de mi para y se dirige a mi cuello repartiéndome pequeños besos húmedos.
Demonios.
Ante su forma de tratarme no me puedo negar a nada.
Suspiro.
—Solo te diré una cosa Anastasia Steele, no me gusta compartir— susurro.
—A mí tampoco.
Ana me mira y me besa sus labios, con los míos son una perfecta combinación ella lentamente se separa de mi boca hasta que siento que muerde suavemente mi labio.
—!Niña traviesa!— le digo sonriendo, pero me desquito y le doy una nalgada.
—¡Señor Grey! —chilla por la sorpresa.
Me agrada su compañía estar así, solo los dos y poder darnos cariño, es más que suficiente para mí.
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Cree en mí
RomansaLa vida te enseña a seguir, adelante sin importar las circunstancias, Anastasia a pesar de ser, tan joven es dueña de una gran fortuna a ella no le interesa el amor es alguien que se dedica a su trabajo, pero el destino le tiene una sorpresa al enco...
