Se conocieron con solo 16 años tras una trágica situación, lentamente nacieron sentimientos mutuos, pero mientras el amor nacía, la despedida aparecía.
¿Qué pasará cuando Lisa y Taehyung se vuelvan a encontrar en la Universidad? ¿Podrá el amor ent...
El vuelo fue bastante estresante, si bien aquella azafata era sumamente considerada por saber que era mi primer vuelo, en cierto punto me resultó bastante agotador que viniera cada vez a preguntar algo o conversar sobre algo.
Al principio estaba agradecido por no tener que pensar tanto sobre estar en los cielos, era algo que me daba vergüenza reconocer ante Lisa, tenía miedo de volar pero quería hacerlo. Esa chica Bona, era amable y en ningún momento fue grosera, pero no era idiota. Noté que había un leve coqueteo en sus formas pero, no estaba interesado en absoluto ya que solo tenía ojos... para esa chica que está con el antifaz.
Suspire frustrado al verla lejos de mi. Sabía que si hubiésemos compartido asiento todo el vuelo lo hubiese disfrutado por completo o podría haber apoyado su cabeza en mi hombro para que durmiera cómodamente y con el sonido de sus respiraciones relajadas hubiese logrado conciliar el sueño seguro a su lado. Pero no fue así, estábamos lejos y esta chica no dejaba de hablar.
-Señores pasajeros, hemos aterrizado. Bienvenidos a Tailandia.-habló el piloto.
Lisa finalmente se quitó el antifaz y miró en mi dirección. No pude evitar sonreir como idiota al encontrar nuevamente sus ojos después de tanto tiempo separados. Mi corazón revoloteó en mi interior cuando correspondió mi sonrisa, esa hermosa sonrisa que decoraba la perfección en sus rasgos de muñeca. Sentí que mis orejas se estaban calentando y antes de que quedara completamente rojo ante ella fuí al baño como salida de escape.
Pero en cuanto volví Bona volvió a acercarse a mí.
-Un gusto Taehyung.-dijo extendiendo su mano.
-Gracias por la atención Bona.-sonreí aceptando su agarre y luego tome mi bolso.
Al tomar mis pertenencia reconocí el nombre de ella en una nota. Ella me sonrió y regresó con las demás azafatas. Me aleje y en cuanto leí lo que decía abolle el pequeño papel, pero como no ví un bote de basura cerca lo deje en mi bolsillo.
-Quiero café.-pensé en voz alta.- Tengo sueño.-confesé al ver que Lisa me miraba confundida.
-Puedo ir por el mientras esperas por las valijas.-ofreció.
-¿No es una molestia?-pregunte. Negó.
-De todos modos también quiero.-contestó.
Observe sus acciones y noté que su delicada piel cremosa se erizaba por la brisa fría contra su piel. Sin dudarlo me quite la chaqueta y la coloque sobre sus hombros.
-Hay una pequeña brisa... tu piel está erizada.-comente tímido.
-Gracias.-dijo.- Ya regresó.- avisó y se marchó con las mejillas rosadas. Tranquilo corazón.
***
Lisa no regresaba todavía y las valijas estaban conmigo casi tan frías como yo. Era muy temprano en la mañana y había una playa cerca por lo que la brisa era fresca en este momento. Sin pensarlo demasiado decidí ir por ella, la había localizado de inmediato con las bebidas en su mano.
-Tuve que venir porque hacía mucho frió allí.- hablé tras ella. Sus ojos se ampliaron.-¿Qué tienes ahí?-pregunté intentando mirar lo que escondía en sus manos.-¿Que sucede?-volví a preguntar.
-Lo siento estaba en el bolsillo y sin querer derrame el café...-extendió la nota de Bona.- Se borró el número pero estaba por aquí, puedo buscarla por ti para...-intentó hablar.
¿Acaso piensa que estoy interesado? Cierto, amor unilateral nuevamente.
-No estoy interesado.-corte de inmediato.
-¿Pero estaba guardado en tu bolsillo?.-remarcó. Bufé por lo tonto que sonaba aquello.
-Estaba abollada en mi bolsillo.-aclare.- Luego la botaria, no me gusta tirar papeles en el suelo.- explique alzando los hombros.
Aprovechando su descuido me acerque de repente a ella y robe la taza de café de sus manos. Tras un sorbo, sonreí divertido.
-¿Vamos?.-pregunté sonriendo por su rostro confundido.
-Sí.-contestó.
Tomé mi teléfono rápidamente y llamó a su padrastro. Por fin conocería a la familia de Lisa, sus raíces, su historia y a esta chica de 19 años que estoy dispuesto a conocer de nuevo porque las cosas habían cambiado definitivamente en estos años.
Me sorprendió ver lo jodidamente enorme que era ese tipo, Marco. En cuanto Lisa lo reconoció entre las personas que estaban en el aeropuerto, prácticamente corrió a su encuentro como si realmente fuera su padre, esa naturalidad con la que ella le daba afecto me sorprendió. Era evidente que ella quería a ese hombre.
-¡Princess!.-exclamó en inglés el hombre abrazando a Lisa.
Intercambiaron palabras que logré comprender, salvó por algo que ella preguntaba de su madre. Era cierto, su madre no estaba alrededor de nosotros.
-Se quedó preparando el desayuno y las habitaciones para que puedan recuperarse del vuelo.-comentó en coreano el hombre, con una sonrisa. Me sentí aliviado por poder comunicarme por fin.
En ese momento me vio por primera vez, y como era de esperarse primero hizo un paneo general de mi persona. Me sentí una pequeña hormiga por primera vez en mi vida. Extendió su mano hacia mi, y por el contrario de su jodida apariencia fue cordial y agradable.
-Bienvenido a Tailandia Kim Taehyung.-acepte su mano.- Espero que sepas lo afortunado que eres por conocer el mundo de la princesa de Tailandia.- comentó con una sonrisa.
-Basta...-bufó Lisa.- No digas eso.- gruño.
-Pero es cierto, solo tú no lo reconoces.- habló.- Solo tu no lo asumes.-aseguró y me vio nuevamente a mi.- Esta noche cuando veas la bienvenida comprenderás lo que digo.-susurró divertido, a lo que Lisa palmeó su brazo.
Camino al auto me estaba divirtiendo del intercambio entre ellos aunque por momentos alternaban entre el inglés, tailandés y coreano. Recordé que ella dijo que era un famoso chef por lo que cultura tenía de sobra y no pude evitar sentir que estaba en otro mundo lejano al mio.
Era tan irreal estar en otro país, y como había imaginado un terrible mercedes estaba aparcado para meter nuestras valijas. Sí, era un tipo rico definitivamente. Mientras ellos continuaban conversando divertidos me dispuse a mirar por la ventanilla y realmente era otro nivel la zona donde pertenecía la familia de Lisa. Era en el centro de la ciudad y al estar amaneciendo las luces de los miles de edificios iluminaba todas partes, definitivamente ambos éramos de mundos muy diferentes.
Y de cierta forma comencé a cuestionarme si la idea de haber aceptado este viaje era la decisión correcta. Ahora era consciente de que acepte conocer el verdadero mundo de Lisa, la princesa de Tailandia ¿Era esto acaso la línea de nuestros mundos? ¿Estaba preparado para aceptar que jamás podría estar a su altura? Por primera vez podía comprender a Jimin, si yo me siento así ¿Cómo estará mi amigo en su viaje?
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