Moody Spurgeon | Anne with an e

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Un Poema en el Ocaso════ ⋆★⋆ ════

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Un Poema en el Ocaso
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Moody Spurgeon era conocido por su espíritu vivaz y su risa contagiosa en Avonlea, pero muy pocos sabían de su lado más introspectivo.

A menudo se perdía en la lectura de libros antiguos y en la escritura de versos que escondía en sus cuadernos. Entre todos esos versos, había uno que guardaba con especial cuidado: un poema dedicado a Evelyn, la chica que había capturado su corazón de maneras que él aún no podía explicar del todo.

El poema estaba cuidadosamente escrito en la última página de su libro favorito, un viejo volumen de poesía romántica que Moody había prestado a Evelyn en un intento de acercarse a ella de una manera más personal.

La intención de Moody era simple: escribir sus sentimientos más profundos en un poema, esconderlo en el libro y, tal vez, algún día, Evelyn lo encontraría y comprendería lo que sentía por ella.

Evelyn, por su parte, había recibido el libro de Moody con una sonrisa agradecida. Ella siempre había apreciado el gusto de Moody por la literatura, y al volver a casa, se sumergió en las páginas del libro. Su interés por el contenido era sincero, pero lo que descubrió en la última página fue completamente inesperado.

Mientras pasaba las páginas con curiosidad, el poema cayó a sus pies.

Evelyn lo recogió, y sus ojos recorrieron cada palabra con una mezcla de sorpresa y emoción. El poema estaba lleno de descripciones cautivadoras, metáforas delicadas y, lo más importante, estaba claramente dirigido a ella. Moody había expresado su admiración y afecto con una sinceridad que Evelyn encontró abrumadora.

Con el corazón latiéndole con fuerza, Evelyn decidió devolver el libro a Moody personalmente.

No podía dejar que él descubriera que había leído su poema de una manera tan inesperada. Así que, una tarde, se dirigió a la casa de Moody con el libro en la mano y una pequeña nota escrita a mano.

—Hola, Moody, —comenzó la nota, —encontré algo en tu libro que me hizo pensar en ti de una manera muy especial. Gracias por prestármelo y por tus palabras, que significan mucho para mí. Nos vemos pronto.—

Evelyn entregó el libro a Moody en la puerta de su casa, tratando de mantener una expresión calmada mientras él lo recibía. Moody, al ver el libro en sus manos, se sonrojó al instante. Aunque intentó mantener la compostura, su mirada se dirigió a Evelyn con una mezcla de nervios y anticipación.

—Gracias por devolverlo, Evelyn, —dijo Moody, tratando de ocultar su nerviosismo. —¿Lo disfrutaste?—

Evelyn asintió, su mirada fija en los ojos de Moody. —Sí, mucho. De hecho, me encontré con algo que realmente me sorprendió.—

Moody tragó saliva, comprendiendo a lo que se refería. —Oh, ¿sí? ¿Qué fue eso?—

Con una sonrisa tímida, Evelyn le mostró el poema que había encontrado. —Este poema… parece que escribiste algo muy hermoso.—

Moody, avergonzado, miró el poema con los ojos entrecerrados. —Sí, bueno, eso… fue algo que escribí en un momento de inspiración.—

Evelyn lo miró, su corazón palpitando con la intensidad de sus sentimientos. —Moody, es claro que esos versos son para mí. Y, la verdad, no puedo dejar de sentir que… esos sentimientos son mutuos.—

Moody levantó la vista, sus ojos llenos de una mezcla de esperanza y duda. —¿De verdad lo piensas? Porque yo… yo realmente me he sentido así.—

Evelyn se acercó un paso más, su mano alcanzando la de Moody con una suavidad que hacía que su respiración se detuviera. —Sí, Moody. Creo que este poema es solo una muestra de lo que ambos hemos sentido.—

Ambos se miraron a los ojos, sintiendo el peso de sus palabras y la conexión profunda que había surgido entre ellos. En ese momento, las inseguridades y las dudas se desvanecieron, dejando lugar a una promesa silenciosa y a la posibilidad de un futuro compartido.

Mientras el sol se ponía en el horizonte, pintando el cielo con tonos dorados y rosados, Moody y Evelyn dieron un paso hacia el uno al otro, el poema en el libro se convirtió en un símbolo de sus sentimientos compartidos.

En el crepúsculo de ese día, encontraron una conexión más allá de las palabras, en un vínculo que se había formado a través de la belleza de un poema y la sinceridad de sus corazones.

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