Varvyra Chein
-Vego, ¿Te sientes bien?
Su rostro se ha vuelto casi del color de un papel.
-Si, es solo que mañana me toca ir a consulta -traga profundo y luego coloca su mano en el vientre ya abultado-. No quiero ir sola.
Rebbeca y Ámbar me observan como si yo tuviera todas las respuestas.
-Podemos acompañarte todas , bueno quizás no nos dejen entrar a todas Pero estaremos contigo.
-Si, así yo también aprovecho de hacerme una revisión tengo años que no voy con un ginecólogo -Ambar lleva el cabello amarrado en una cola alta, Pero los rulos se escapan por todos lados dándole ese toque salvaje que la caracteriza, es naturalmente preciosa.
Rebbeca aprieta la mano de Vegoña, los ojos de ella se ven vidriosos, creo que sí alguna la abraza no va a poder contenerse.
-¿Dónde está Lina?
-Esta con Olivia comprando comida.
-Voy a ir a ver cómo sigue Silas.
Me disculpo antes de salir de la sala de estar. Cuando llegó al pasillo donde está la puerta que llega a la habitación de Silas me detengo, no he tenido tiempo para procesar todas mis emociones, y siento que estar cerca de el, me confunde aún más.
Entro sin tocar, sus ojos grises no están brillosos como siempre y esa sonrisa ladeada que suele dibujarse en su rostro siempre está completamente opaca.
-¿Cómo te sientes?
Siento como si estuviera caminando sobre vidrios, cuando me acerco a el me quedó parada frente a la cama, sus ojos me estudian un rato.
-Estoy mejor, ya me puedo sentar -su voz no se escucha tan fuerte como el quiere aparentar.
Lo veo hacer un gesto de fuerza y arrugas un poco el rostro antes de sentarse en la cama, corro hacia el.
-Recuestate Silas, eso te puede hacer daño, eso puede abrirse.
-Tigresita no tienes que fingir que te importo.
-Me importas -las palabras abandonan mi boca mucho antes de que sea consciente de ello.
-Creeme Tigresita, yo sé que no.
-¿Que sabes tu de lo que yo siento o no siento? -la ira comienza a crecer en mi.
Su mano toma la mía y mi respiración se agita, me atrae hacia el colocándome en medio de sus piernas, sus ojos me perforan, son como dos carbones apunto de empezar a ponerse rojos. Su otra mano agarra mi cuello y se hacia donde va todo esto, pero no me alejo, simplemente permito que sus labios rocen los míos, espero que siga con más pero se aleja.
-No estabas aquí para mí Varvyra, eso demuestra la verdad, si fuera el chucho al que hubieran herido -su voz que suele ser fuerte se vuelve casi inaudible -. Hubieras estado de rodillas a sus pies. Hubieras peleado por el.
Se que sus palabras son verdad,si fuera Gedeon, yo no me despegaría de el, ningún segundo, yo no podría.
-Eso no significa que no me importes.
-Para mi Tigresita la exclusividad no es solo en la intimidad.
Sus palabras se volvieron un susurro en mi interior, no encontré las palabras para responder ante eso, jamás podría ser exclusiva con el de esa forma, incluso si por alguna razón Gedeon y yo nos separamos una parte de mi se quedaría con el para siempre.
-¿Vas a volver a Cansas?
-Si, Pero primero debo recuperarme -esta vez sus ojos grises brillaron con una emoción extraña, como si el supiera algo que yo no he podido seducir.
-Bueno debes recostarte Silas no creo que estar así sea bueno para ti.
-Necesito mi laptop y mi teléfono, por favor -se recuesta y me mira como si verme fuera un privilegio, como si estuviera recordando cada detalle de mi.
-Ya te los traigo.
Salgo de la habitación casi corriendo, busco la lapto y el teléfono.
-Aqui están.
-¿Te gustaría ver una película conmigo?
-Si, puedo acompañarte.
-Gracias Varvyra -el cambio en su actitud me deja desconcertada, enciende la lapto y comienza a buscar algo, cuando lo encuentra me hace señas para que suba a la cama, dudo si hacerlo o no, pero decido sentarme allí a su lado dejando distancia.
-¿Que películas te gustan?
-Romance, todo lo que tenga que ver con Romance y comedia.
-A mi me gusta terror y suspenso.
-No podría imaginarlo -sonrio, divertida.
-Vamos a ver Hush -dice mientras comienza a poner la película.
-¿Es terror?
-Vamos Varvyra eres la princesa Rusa -se burla -. No creo que le tengas miedo a un par de escenas montadas.
La película comienza y de pura casualidad ya se que la cosa se va a poner mal, porque la chica se le ha ocurrido la idea de que después de que el novio la engaña irse a vivir a una cabaña donde no hay nadie ¿Es enserio? No podía encerrarse en su cuarto, tenía que viajar al otro lado del mundo para buscar el lugar más hinospito del mundo.
-Mierda hay un tipo -aprieto su brazo-. Mierda no , ella está loca.
-Calmate es solo una película.
Su sonrisa es divertida.
-¿Ella piensa escapar de la cabaña sola con un asesino afuera en vez de encerrarse y pedir ayuda?
El asesino le corta la luz y la línea del teléfono, excelente ahora sí se jodió.
Cuando el tipo aparece de repente pego un grito que hace que Silas se carcajee, es la primera vez que escucho el sonido de su garganta en una risa, se vuelve musical.
-Eso es vamos tu puedes, métele un hachazo -el tipo le quita el hacha y ella logra huir a otra habitación, consigue baygon o algo así y espera pacientemente, cada segundo de espera es un segundo de angustia para mi-. No quiero ver Silas, no quiero ver cuando la mate.
-Es la protagonista cálmate.
-Eso era antes que los protagonistas no morían ahora sí Silas ahora mueren.
La tipa le vacía el baygon en los ojos y logra huir.
La enfermera entra y Silas detiene la Película.
-¿Cómo te sientes guapo?
¿Guapo?
-De maravilla ya creo que mañana me darás de alta -le sonríe pero no es como la sonrisas que me da a mi está es más de amabilidad que otra cosa.
-Me temo que aún te quedan más de dos días querido.
Dos días más Silas en cama, dos días más lejos de conseguir la libertad de mis hermanos, y empiezo a perder mis fuerzas.
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Peligrosa Audacia
Teen FictionVarrvyra Chein ha pasado años amando cada parte de Gedeon Korrat, cada minúsculo gesto. Hasta que de repente el empieza alejarse de ella, tanto que incluso su mera presencia lo hace salir huyendo. Algunos corazones son fuertes y duros, otros son bla...
