Zacarías Korrat
La veo bajar del auto lanzando la puerta con todas sus fuerzas,Gedeon me mira preocupado sus ojos oscuros que me recuerdan mucho a los de mi padre pero que no tienen ni la mitad de la maldad que aquellos tenían.
—Creo que deberías hablar con ella Zacarías.
Asiento porque una parte de mi quiere ir y abrazarla, pero otra está demasiado enojado, frustrado y furioso con ella como para acercarme.
—No creo que sea una buena idea —digo mientras suelto el cinturón y observo ya como a entrado a la mansión.
—Creo que es una pésima idea no hablar con ella Zacarías, le estás haciendo daño —se baja del auto antes de que yo pueda seguir diciendo algo y luego yo hago lo mismo, e intento alcanzarlo.
—¿Gedeon que crees que debería hacer?
Tengo que estar muy desesperado como para pedirle un consejo a mi hermano menor, siempre funciona al revés, el se frena y se gira a mirarme.
—Estar feliz Zacarías por tu esposa y por tu hijo, permitirte ser feliz.
Sus palabras son una bofetada directa ¿Ser feliz? ¿Nosotros los Korrat sabemos ser felices?
Sin más sigue caminando y yo evito preguntarle algo más. Voy directo a mi ala a buscar a Nikita al llegar a nuestra habitación, solo veo el bolso tirado en la cama, reviso el baño y no está, entonces voy al jardín, la busco un rato hasta que la encuentro sentada debajo de un gran árbol que la cubre casi por complejo, metida entre una de sus ramas, como si este árbol fuese un nido, me quedo allí de pie observándola, hasta que un sollozo ahogado se escucha hago un movimiento para acercarme Pero me detengo cuando su voz sale.
Sabes Dios, no se porque no me tienes como tú persona favorita en el mundo, me dejaste huérfana, tuve que sobrevivir sola desde que tengo uso de razón, cuando las niñas estaban jugando con sus Barbies yo estaba ... Yo estaba lavando mi ropa en una bañera sin saber hacerlo, yo... Cuando conocí a Kanat y su familia te juro que pensé que iba a tener un hogar yo... Luego el bar y todo eso se fue y llegó Zacarías , y entonces pensé que si por una vez me tenías de favorita, por una vez alguien me amaba, alguien me amaba y no es cierto el no me ama, todo este tiempo ha estado usando me...por favor cuida de mi bebé si de verdad quieres demostrarme tu amor cuida de mi bebé, y quítame este dolor en mi pecho, quítame del corazón a Zacarías, arrancalo para siempre de mi.
No puede seguir escuchado la sentí un inmenso dolor, su dolor directo en mi, su dolor un reflejo del mío, su dolor una tortura y la causa de todo su dolor soy yo. Pero no puedo querer a ese bebé, yo no puedo quererle, yo me jure que no traería a nadie a este mundo y quiero morir así. La espere en nuestra habitación, al cabo de unos veinte minutos entro.
Recogió un par de cosas del closet sin siquiera mirarme y se metió en la ducha, una ducha que fue lo extrema de larga como la ira que pude ver en sus mejillas al salir del baño.
—¿Podemos hablar?
—No tenemos nada de que hablar Zacarías —su voz es dura como piedra y mi nombre sabe amargo está vez.
—Por favor Nikita hablemos.
—¿De que vamos hablar tu y yo? ¿De cómo piensas sacar a mi bebé? ¿De cómo piensas quitarme la oportunidad de ser mamá? —camina hacia mi sus manos en puños al costado de sus piernas —. ¿De que no eres lo suficientemente hombre para admitir tu parte en esto?
—Tu y yo teníamos un acuerdo Nikita.
—Pues mira lo que hago con tu puto acuerdo —hace un gesto de pasarse algo por el trasero como si se estuviese limpiando.
—¿Por qué lo hiciste?
—¿Crees que yo quería tener este bebé? Porque querria yo tener un bebé con alguien que no es capaz de decir un te amo en diez años, porque crees que me amarraría más a ti con un bebé, si tú no me amas —su voz ahora suena dolida—. Crees que soy idiota Zacarías Pero no lo soy, se que Elena es tu verdadero amor y si no se hubiera muerto yo no estaria aquí.
—¿Que paso con el aparato que tenías puesto?
—No lo se Zacarías supongo que soy parte de ese 1% que falla Pero no te preocupes no te necesitamos para esto, por suerte este bebé o beba tiene una mamá que ha sabido defenderse sola desde los siete años y sabes no te necesitamos.
Se gira Pero luego vuelve a enfrentarme sus ojos que siempre son calma puro ahora son como dos llamas de fuego ardiendo y se viene hacia mi con todas sus fuerzas, sus golpes se clavan en mi pecho, busco la forma de detenerla sin que la lastime Pero es imposible está fuera de control, así que termino agarrando sus manos con más fuerza de la que pretendía y ella suelta un lloriqueo que me hace retroceder ¡Mierda acabo de lastimarle! Trago duro, no yo no pude lastimarle.
—Niki lo siento yo no —mi voz se rompe , busco su mano y está marcada con la mía , algo dentro de mi se desarma, no quiero ser como el, pero termino siéndolo.
Las lágrimas caen de sus ojos marrones, mis favoritos pero ahora están apagados por mi oscuridad.
—Por favor vete, tengo que dormir mañana iremos a ver lo del bebé o el aparato aún nisiquiera es todo esto seguro Zacarías y ya se nota lo frágil que es nuestro matrimonio, pero quiero que lo sepas, independiente de lo que salga mañana tu y yo Zacarías hoy hemos terminado.
—Nika —ella retrocede —. Discúlpame no quise lastimar tu mano yo...
—¿Esto? —señala la marca en su mano—. Esto pasará Zacarías, Pero lo que hiciste aquí , esto fue más cruel, yo me entregué a ti con el alma, yo fui siempre sincera contigo, yo me enamore de ti de pasos y te ame como nunca pensé amar a alguien, yo no me merecía esto sabes, eres demasiado cobarde, no se que mierda paso en tu infancia para que seas un cobarde pero yo Zacarías yo viví mierda de pequeña y eso no me volvió una porquería como tú, ahora sal de aquí.
Tiene razón yo soy eso, esa es la verdad, soy una porquería y eso no va a cambiar.
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Peligrosa Audacia
Novela JuvenilVarrvyra Chein ha pasado años amando cada parte de Gedeon Korrat, cada minúsculo gesto. Hasta que de repente el empieza alejarse de ella, tanto que incluso su mera presencia lo hace salir huyendo. Algunos corazones son fuertes y duros, otros son bla...
