Gedeon Korrat
Pavel llega con una sonrisa maniaca en su rostro y diez de sus hombres, camina tan relajadamente que parece que está caminando por los pasillos de un súper mercado y no que acabamos de secuestrar a la hija del presidente.
-¿Dónde está la mierda italiana?
-Con la chica, calmando la -aseguro mientras siento una necesidad de defender a Mateo algo extraño porque yo siempre me sentí realmente mal con su presencia.
-Voy a preparar todo para la llamada.
Asiento mientras me recuesto de la pared, respiro profundo, pronto saldrán Kanat y Dominic, eso es lo que más deseo que podamos terminar con todo esto.
-¿Crees que mi padre los complacerá? -la voz de Sabina es una risa sinica mientras Mateo la trae hacia nosotros.
-¿Ya está lista la llamada?
-Pavel esta preparando el equipo -informo mientras reviso el raspón que me hizo la bala no es nada grave.
-Vamos quiero salir pronto de esto -la mano de Mateo tiene a la chica sostenía Pero por la tensión ligera que hay en su mano, se que no está ejerciendo suficiente presión, que la chica podría salir corriendo si lo quisiera.
Pavel aparece con los teléfonos y definitivamente una sonrisa maniaca.
-Marca el número personal de tu padre, si llegas a decir algo sobre nosotros estás muerta.
Sabina no se niega, simplemente marca el número. El teléfono suena y tenemos que volver a llamar un par de veces hasta que su padre contesta.
-¿Quien habla?
Pavel tiene su arma apuntando su cabeza, Mateo se tensa completamente, estoy seguro de que no esta respirando.
-Papa, papá me tienen secuestrada.
La voz de Sabina ahora parece un lloriqueo obviamente actuado.
-Tenemos a su hija, necesitamos limpiar dos expedientes de la central, en veinticuatro horas, si no tu hija llegará a casa como picadillo.
Una carcajada sonora sale a través de los auriculares del teléfono.
-¿Joder Sabina no les dijiste que me importas una mierda?
Pavel aparta la pistola de la cabeza de Sabina, los ojos de la chica se llenan de lágrimas pero no las derrama.
-¿Te importa una mierda tu hija? Entonces te la enviaremos en pedazos.
Sabina mira a Mateo con miedo y el niega.
-Por mi pueden comérsela viva, ella no es mi hija, es solo una huérfana adoptada.
Agarro el teléfono furioso.
-Necesitamos limpiar los expedientes, si no te importa tu hija se como llegar a ti y creeme que tú hija adoptiva me colaborara para ello.
-Jodanse perros -dice el desgraciado antes de colgar.
Pavel le cae a patadas a unos tambores , yo respiro profundo tratando de organizar mis ideas, quiero golpear algo pero al ver a Sabina llorando me detengo.
-No le importo -su voz es tan frágil que no puedo evitar sentir dolor por ella, vaya mierda no ser querido por nuestros padres, se supone que los padres deben dar la vida por sus hijos, pero al parecer algunos no nacieron para ser padres.
Mateo la aprieta en su pecho no se que le susurra pero hace que la chica llore aún más, yo me aparto de ellos y cuando estoy lejos toda mi ira explota, estamos en el mismo punto de partida, no hay salida, es como un laberinto donde después de que entras te cierran todas las puertas de salida.
-¡Vaya mierda! ¡Secuestramos a una hija que no es su hija!
-Ya Pavel cállate -siseo furioso yo sabía que su plan era una mierda-. No sé cómo mierda me convenciste de esta mierda.
-Mi plan era bueno, no es mi culpa que ese bastardo no quiera a su hija adoptiva.
-¿Y ahora que hacemos?
Pavel camina de un lado a otro como si se esa forma pudiéramos solucionar todo esto, de repente se detiene y comienza a caminar rápido hacia donde están Mateo y Sabina, yo corro detrás de el ¿No piensa matar a la chica o si?
-¿Tu mama, tu mamá fue la que te adoptó?
Sabina no contesta sus ojos están en cualquier parte menos en el rostro rojo de Pavel.
-¡Contesta joder!
-No le grites , déjala en paz el plan se cancela sea lo que sea que tengas en mente no incluye a Sabina.
-Me vale mierda niño bonito, tu no decides como son mis planes -con una Ruger 57 apunta la cabeza de Mateo.
Mateo saca una Glock 44 y apunta Pavel mientras Sabína vuelve a la vida y se esconde detrás de Mateo.
-Te dije que Sabina no es parte del plan ya -la voz de Mateo es una sentencia.
-Vamos a calmarnos -me meto entre ellos y Pavel baja su arma.
-Si su mamá la adoptó, su mamá es la que la quiere, quizás si llamamos a su mamá podemos mover las piezas que necesitamos.
No lo había pensado quizás podríamos lograrlo de alguna forma.
Mateo me mira furioso, luego se vuelve hacia Sabina.
-¿Tu madre como te trata?
Pavel resopla pero al menos ya guardo su arma.
-Ella solo me adoptó por las apariencias.
-¿Crees que tú madre intentaría rescatarte? -la pregunta de Pavel hace que Sabina se quede en silencio.
-Queremos solo de tu mamá su ayuda para sacar a dos amigos de la cárcel, no le haremos daño.
-¿Me matarán después de esto?
-Nadie va a matarte Sabina-sentencia Mateo.
-No le importo a nadie déjenme ir.
-Llamala.
-Calmate Pavel dejala calmarse.
-¿Calmarme Gedeon? Mis hermanos ya llevan meses presos.
-Marca el número.
Pavel le extiende el teléfono y Sabina teclea. Repica un par de veces hasta que la voz se una mujer traspasa las cocinas.
¿Que pasa?
-Mama me secuestraron y papá no quiere entregar lo que le piden -susurro.
El silencio y luego la voz desesperada de su madre.
-¿Sabi te hicieron daño?
Pavel agarra a Sabina y le tapa la boca en señal de que haga silencio pero es imposible, Mateo la agarra y la aparta de nosotros
-¿Sabina bebé?
-Tienes 72 horas para que los Chein estén fuera de la cárcel, si no tu hermosa princesa llegará envuelta en regalo navidaño.
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Peligrosa Audacia
Teen FictionVarrvyra Chein ha pasado años amando cada parte de Gedeon Korrat, cada minúsculo gesto. Hasta que de repente el empieza alejarse de ella, tanto que incluso su mera presencia lo hace salir huyendo. Algunos corazones son fuertes y duros, otros son bla...
