Gedeon Korrat
Después de mandar el auto de vuelta para buscar a Zacarías, vuelvo adentro a buscar a Varvara, la encuentro sentada junto a Ebano un recuerdo que quizás nos une pero a la vez nos separa, aún recuerdo que era solo una niña cuando se lo regale.
—¿Que observas?
Me siento a su lado y Ebano levanta su hocico para verme pero luego con desinterés lo baja.
—No se Gedo, yo estoy procesando.
—¿Crees que esto es un error?
—No creo que es como un sueño y tengo miedo de despertarme —su voz baja mucho y creo que está punto de llorar, empiezo a ponerme nervioso, porque no se cómo lidiar con esto.
—¿Por qué crees que te despertarás de este sueño?
—Ya sabes mi historia lo de ...
Si esa historia la conoce toda la mafia inclusive aquellos a quienes ni le importa la conocen. Acaricio su mano porque siento que ella necesita contarme esto. Pero no sale más nada de su boca.
Así que la envuelvo en mis brazos ,mientras observamos la vista del cielo, que hoy parece no tener muchas estrellas.
—Debo dormir mañana tengo que madrugar para ir a la empresa de Kanat.
—Vale, vamos yo también tengo trabajo, yo puedo llevarte —la ayudo a levantarse sin forzar que siga diciendo algo—. Y podrías almorzar mañana juntos.
—Si, me gustaría —me sonríe, mientras se acerca a mi, sus manos viajan a mi cuello y una sonrisa estúpida se dibuja en mi rostro.
—¿Que , por qué me miras así?
Sus labios rozan mi mejilla, un dulce beso en estás, cuando siento que se va alejar soy yo el que la aferra a mi, poso mis labios en los suyos saboreando la felicidad, abriendome camino hacia el paraíso y volviendome completamente adicto a ella.
—¿Puedo dormir contigo?
La única mujer que a dormido conmigo es mi madre,y eso es cuando viene a visitarnos en navidades. Asiento guiandola hacia su habitación que es la mía, al entrar veo el desorden que ha causado en mi orden.
—Lo siento yo soy un poco desordenada.
—Un poco bastante —sonrio mientras por mi paz mental recojo algunas cosas mientras ella ordena otras, no son tantas pero para mí que soy adicto al orden me cuestan mucho soportar.
—Voy a cambiarme —avisa cuando ya ha tendido la cama, está busca algo en su maleta y se mete en el baño, yo simplemente me concentro en ordenar un poco más, mientras escucho que se está cepillando. Decido cambiarme también, generalmente duermo en boxer y algunas veces sin nada, pero con ella se siente diferente, siento una extraña motivación a respetarla y no se si es porque Kanat Chein aún con todo y su bastón da un miedo que te cagas o que Dominic aunque parece apasible lo he visto matar más gente de la que nadie podría en minutos o simplemente es porque ella inspira en mi todo lo bueno, si hay algo bueno en mi, sin duda Varvara Chein es la experta en sacarlo.
Me siento en el borde de la cama vestido con un mono y una guarda camisa, reviso mi teléfono, tengo mensajes de Ranzes y de Antuam. Cargamentos que ya llegaron y mucho trabajo para mañana. Cuando sale del baño una sonrisa ancha se dibuja en mi rostro, lleva puesta una de mis camisas más viejas que tienen un logo de Coldplay y un mono ancho, realmente nadie podría verse sexy o hermosa con eso, pero ella se ve mucho mas que eso.
—¿Te molesta que la use? —señala a mi camisa, en algún momento fue mi favorita.
—No de hecho te ves super mejor en ella que yo —le digo dejando mi teléfono para admirarle con devoción.
—¿Que canción te gusta de Coldplay?
—Ahorita, en este momento Yellow —sonrio mientras la jalo hacia mi—. ¿Y la tuya?
—Vamos a dormir señor Korrat porque apenas tenemos —mira el reloj en su muñequera —. Dos horas y siete minutos de novio, y eso no le da derecho a pasar a otras bases.
—Podria robarme las bases —sonrio pícaro mientras ella se está metiendo debajo del edredón y arropandose aún más.
Me meto a su lado.
—Relajate no voy a usar ninguno de mis encantos contigo —le guiño y su rostro se vuelve rojo, un rojo suave y hermoso que decora sus mejillas así como los atardeceres decoran el cielo.
—No me des esa mirada —me riñe mientras me golpea con la mano.
—¿Está? —susurro muy cerca de ella.
—Eres insoportable —se gira dándome la espalda y yo solo la abrazo haciendo que su cuerpo se pegue del mío.
—Superhero.
—Esa canción no se llama así —ahora está en mi regazo y sus nervios están a flor de piel puedo palparlos, casi podría escuchar sus latidos—. Something Just Like This es su nombre.
—Bueno como sea esa me gusta —sus mejillas se tornan de un rosa suave—. Deja de mirarme así ¿No puedes resistirme?
—Tu eres la que no puedes resistirte a mi —me burlo mientras acaricio su espalda pasando mis manos por debajo de mi camisa, se gira nerviosa, su aliento suave golpea mi rostro.
Se levanta rápido y bruscamente.
—Debemos dormir, yo debo dormirn—repite como si eso fuera un mantra salvador.
—Tranquila yo parezco un lobo pero no como —le sonrió divertido.
—Supongo que eso fue lo que le dijo el lobo a Caperucita antes de clavarle los colmillos —murmura mientras se arropa con el edredón apenas dejándome ver por encima de su mentón.
—Puede que Caperucita no fuera tan inocente como se cree —trate de reprimir una risa, Pero no pude evitarlo sonreí en anchas.
—Puede que el lobo si fuese el culpable.
—Bueno quizás deberías averiguar si el lobo muerde o no —susurre en su mejilla mientras ella comenzó a alejarse de mi como si tuviera alguna plaga.
—Yo se que este lobo muerde —me tapa la cara con el edredón y yo exploto en una risa de esas que son impropias de mi, pero que se sienten tan genial.
—Vale Caperucita, está vez confía en el lobo que solo dormirá así que deja de alejarte de mi porque te vas a caer de esta cama.
Se acerca más a mi y se acurruca a mi lado.
—Gedo prométeme que no jugaras conmigo.
—Nadie debería jugar con una mujer muñeca, pero tú no eres de esas mujeres con las que uno puede jugar, contigo es sin retorno.
—¿Lo dices por mis hermanos o porque de verdad lo creas?
—Seria un idiota si no pensará en Kanat y Dominic.
Una carcajada sonora sale de sus labios y se tapa con el edredón una vez más y luego vuelve a mirarme.
—Yo te defenderé —vuelve a reírse.
—Riete mucho , deja que conozcas a mi madre, si Zacarías te dió terror pues mi madre es peor —miento solo para ver su cara de terror.
—Creo que a Zacarías le agrado —sonrie complacida como si se hubiese ganado el premio nobel de la popularidad si tal premio existiera.
—No le agradas sabe que me gustas y por eso te tolera.
—No lo creo, hoy me sonrió una sonrisa de verdad.
Zacarías nunca sonríe, si le sonríe a alguien joder eso es más que agrado, ya la está considerando parte de su grupo favorito de gente y el solo tiene a cinco personas allí, incluso yo no estoy seguro que formó parte de ese grupo.
—Quizas le agradas un poco ¿Tu a quien crees que le agrado más de tus dos hermanos?
—Sin duda a Kanat le agradas mucho—me acaricia el cabello mientras cierra sus preciosos ojos—.No te preocupes por eso, yo misma nos defendere.
—Eso me toca a mi Caperucita duerme que mañana tienes un día largo.
—Vale , lobo feroz.
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Peligrosa Audacia
Teen FictionVarrvyra Chein ha pasado años amando cada parte de Gedeon Korrat, cada minúsculo gesto. Hasta que de repente el empieza alejarse de ella, tanto que incluso su mera presencia lo hace salir huyendo. Algunos corazones son fuertes y duros, otros son bla...
