Reencuentro

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Varvyra Chein

Dimitri abre la puerta y veo a Kanat y a Dominic parados frente al umbral ¿Debo estar muerta? ¿Estoy muerta?

Tardo un par de segundos en correr hacia ellos, mis lágrimas comienzan a correr por mi rostro, Dominic está delgado, Kanat tiene una barba larga haciéndolo ver muy viejo.

—Printsessa —Kanat me envuelve en sus brazos, yo me aferró a el con todas mis fuerzas, es como si esto fuera un sueño y tengo miedo de despertar.

—Te extrañe tanto Kan —lo aprieto más y luego me giro para abrazar a Dom.

—¿Estás bien? —sus ojos oscuros estudian mi rostro preocupado.

Unas lágrimas caen por mi rostro y lo abrazo fuertemente.

—Te amo Dom, te amo Kan —los acerco a mi y ellos me envuelven, entonces el grito de Vegoña hace que Kanat se tense y me suelte.

—Vegoña —la voz de Kanat es un susurro —. Vego...

Vegoña corre hacia el y se lanza encima de el, pobres bebés.

—Mi Ruso, mi amor —susurra  besando su rostro —. No vuelvas a dejarme, no vuelvas a alejarme, no vuelvas a embarazarme doblemente.

Lo último sale en un gruñido , Kanat sonríe y luego se arrodilla frente a la pansita ya grande de Vegoña, besa su barriga.

—Papa está aquí.

—¿Dónde está Ámbar?—pregunta Dominic justo cuando Ámbar , Olivia, Rebbeca y Tadeo se nos unen, incluso Silas y la hermana de Ámbar vienen detrás de ellos.

Todo el salón se vuelve un silencio, cuando los ojos de Dominic se posan en Rebbeca que es la primera en salir hacia nosotros, detrás viene Ámbar, Dominic no se mueve.

—Oruga —abre sus brazos ignorando a Rebbeca que se a unido a Vegoña y Kanat.

—Yestred —las lágrimas caen por el rostro de Ámbar, y un puchero se forma en sus labios.

Se lanza encima de Dominic y el la carga en su cintura.

Mis hermanos están de vuelta, comienzo a llorar ¡Mierda Kanat y Dominic regresaron!

Gedeon, Pavel y Mateo entran sonriendo, Pavel se lanza encima de Kanat.

—Tengo que admitir que por una vez tu mierda me salvó —sonrie Kanat, haciéndole un gancho y raspando con los nudillos la cabeza de Pavel.

—Te salve ese culo —se ríe Pavel.

Gedeon se acerca a mi.

—¿Dime qué no secuestraron a alguien?

—Relajate muñeca, nadie salió herido.

Le abrazo y sonrió emocionada, logramos salvar a Kanat y Dominic.

Mis labios se unen con los de Gedeon y todo se vuelve un silencio peligroso.

—¿Que mierda es esto?

Kanat camina hacia Gedeon, la furia en su voz es letal.

Dominic sin embargo se pega de la pared y acomoda su cuerpo como si fuera a ver una película divertida.

—Dejame explicártelo Kanat.

—¿Que me vas a explicar Gedeon? ¡Que mierda te pasa es mi hermanita¡

Kanat agarra a Gedeon por el cuello y lo estampa con la pared.

—Si la deshonraste te juro que lo que le hice a los marroquíes se va a quedar corto.

Peligrosa Audacia Donde viven las historias. Descúbrelo ahora