Mafia Siliciana.

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Zacarías Korrat

—Zacarias no vas a interrogar al niño mientras este así —la voz furiosa de mi esposa retumba por toda la casa.

—Nika no te metas en esto —mi voz es firme pero no llega a lo filosa que puede ser, necesito saber todo de su madre y quien está vendiendo Droga en mi territorio y cobrando la de esa forma, además necesito asegurarme de que ese niño no sea peligroso o un señuelo.

Ella me ignora como siempre se pone de rodillas frente al niño, que quizás debe tener unos ocho años, o un poco más.

—¿Cómo te llamas?— pregunta Nikita suavemente.

—Aires —su voz es temblorosa.

—¿Que edad tienes?

El niño se fija en los ojos de mi esposa.

—Ocho creo señora es lo que una vez me dijo ella.

—Tu madre ¿Puedes contarme que sucedió?

Ella aprieta su rodilla y el chico se fija en mi, sus ojos miel me miran con terror.

—Tranquilo el es mi esposo, no te hará daño.

¿Es enserio Nika?

—Mi mamá ella siempre tiene ... —traga profundo—. Ella se desnudaba para algunos hombres, para conseguir un polvo blanco y eso la ponia horrible, cuando no lo vendia y lo usaba ella.

—¿Que paso hoy?

—Mama hace unos semanas, no vendió nada y paso toda la semana usando eso por la nariz —Nikita me mira pidiendo ayuda, pero le pido con la mirada que siga.

—¿Y esos hombres quienes eran?

—No lo sé señora, yo me escondí en uno de los gabinetes de la cocina, y cuando dispararon —su voz se vuelve un hilo—. Salí corriendo, uno de ellos me estaba persiguiendo y luego apareció su auto y no se.

—Zacarias —la voz dulce de Nikita llega a mis oídos.

—Llamare a Teodoro para que lo lleve a una habitación, lo cambie y luego veremos qué hacemos con el.

—¿Van a matarme?

—No niño por ahora no tengo motivos para matarte pero si me das uno —Nikita me mira horrorizada.

Saco mi teléfono y llamo a Teo, mientras hablo con el, Nikita está hablando con el niño.

—Voy acompañarlo Zacarías.

—No, Nika déjalo Teo lo acompañará.

No voy a arriesgar a mi esposa por ningún motivo.

—Por favor Zacarías.

—Nika no está en discusión, allí está Teo se lo llevará.

Nikita no dice nada más y le hace un gesto al niño de calma cuando Teo se lleva al niño Nikita viene sobre mi.

—¿Que te pasa Zacarías es solo un pequeño niño?

—Nika a los nueve años ya yo había matado por primera vez, déjame averiguar si la versión de su historia es real y luego simplemente lo soltaremos.

—¿Estás bromeando? —al ver qué no veo el sentido de sus palabras me mira con desaprobación —. Solo tiene ocho años Zacarías no podemos lanzarlo a las calles, yo no ...

Mierda no habia pensado cuánto podía ella sentirse identificada con esto.

—Dejame reunirme con Luc y luego hablaremos del futuro del niño Nika.

—Esta bien.

Su rostro endurecido me hace soltar un suspiro antes de que se gira y salga de la sala. Marco el número de Luc.

Me contesta en la tercera llamada, el sonido de la música fuerte me hace cerrar los ojos, nunca se cansa de las fiestas.

—¿Pasa algo Zacarías? —su voz apenas tiene un leve indicio de preocupación.

—Creo que los silicianos están vendiendo mercancía en mi territorio.

—En mi territorio no han pasado no a menos que yo sepa, ¿Cómo los descubriste?

—Es una historia larga, vamos a vernos en algún lado.

—Voy a tu casa, espérame en veinte minutos estoy en la entrada.

Sin más me cuelga.

El único nombre que tengo en mente. Marco Di muro jefe de la mafia siliciana, no es la primera vez que Marco intenta comercializar en mi territorio, Luc y yo formamos parte de Unione Corse, después de Romper alianzas con la mafia Siliciana al comercializar con la bratva Rusa hemos estado lidiando con la jodida insistencia de ellos. Y cuando se enteraron que nuestra relación con los Rizzos era buena, las cosas han empeorado. Pero nunca habían intentado hacer en mi territorio un lugar para sus proxenetas.

Marco a Lucian  mi ejecutor y a Marcelo Di Stefano mi consiliere.

La cámara me muestra el rostro de Lucian primero lleva una chaqueta de cuero negro y el casco de su moto está reposando en su regazo, un cigarrillo en su boca. Y luego aparece Di Stefano con sus lentes de pasta, su corte al raz y una mujer delgada en su regazo.

—¿Que pasa Zacarías? —pregunta Di Stefano.

—Tenemos trabajo —mi voz es fiera—. Hay gente comerciando droga en mi territorio mientras ustedes no hacen una mierda.

—De hecho te iba a llamar —Lucian es perturbador incluso a mi me causa cierta angustia, sus ojos no muestran ni una pizca de piedad.

—¿Que tienes?

—Silicianos.

Joder al menos Lucian no está ageno a la realidad, me molesta que yo acabo de enterarme que hay gente vendiendo mierda en mi ciudad y yo estaba desenterado.

—Eso ya lo sé, lo que quiero saber es para quien trabajan.

—Tendras que interrogarlos tu, porque tú sabes que mi paciencia no es mi mayor virtud.

—Voy a mandar a mis hombres a buscar información —Di Stefano ya se ha levantado de dónde estaba.

—Voy a reunirme con Luc en media hora.

—¿Gedeon no puede revisar el sistema de los aeropuertos podríamos ver quién entra y quién sale?

—Gedeon está en Rusia con su prometida, ya saben se le vino toda la mierda de los Chein encima.

—Joder si, algo escuché.

—Bueno busca toda la información que puedas.

—Lucian tengo un niño de ocho años en casa, que dice que su mamá era prostituida y se volvió adicta a la droga que le daban como parte del pago, pero no me fío de el, puedes venir después de dejar a los silicianos en el galpón y interrogarlo, creo que tú podrías sacarle cualquier verdad.

—Vale, pero no voy a matar a un niño Zacarías —su voz es firme, Lucian vio morir a su hermana de sies años en manos de la mafia Mexicana, así fue como terminó huyendo y encontrando un lugar en mis filas, aparte de haberme salvado la vida más de una vez.

Cuelgo y me sirvo un trago, joder este es el peor momento para estar en guerra, sin Gedeon aquí, Gedeon es el mejor para enfrentar enemigos, para abrir sistemas, para hackear cualquier dispositivo móvil o computadora, para entrar a cámaras de seguridad e incluso para insertar dispositovos de rastreos en autos enemigos.

Peligrosa Audacia Donde viven las historias. Descúbrelo ahora