Gedeon Korrat
Estoy hablando con Zacarías cuando mis ojos se fijan en mi muñeca de porcelana,cierro los ojos tratando de calmarme, un vestido verde olivo resalta aún más su piel cremosa, sus pechos están llenando todo el escote y un pequeño collar cae entre sus pechos, una de sus piernas se ve hasta arriba casi completa cada que da un paso dejando como broche de oro unos tacones que se le ven súper sexy, fijo mis ojos en su rostro, sus labios se ven tan tentativos con ese color, sus ojos resaltan, sus mejillas rellenas, incluso el bulto pequeño de su pancita se ve terriblemente sexy.
-Estoy lista -afirma mirando más a Zacarías que a mi.
-No creo que estes lista, me parece que a ese vestido le arrancaron muchos pedazos -digo volviendo a repasarla.
-Dejala en paz Gedeon, está preciosa y es lo que necesitamos hoy -¿Zacarias aprobando una vestimenta como está? ¿Si Nika vistiera así la dejara salir? Pues no , no lo creo.
-Ponte el vestido rojo -digo enojado.
-No voy a cambiarme, tarde hora en esto -se gira hacia Zacarías-. Puedes darnos un minuto.
Zacarías sonríe mientras asiente y sale.
-Gedeon esto es importante para mí, necesito ayudar a mis hermanos, no puedo dejarlor allí por mucho tiempo si quiero tenerlos con vida.
-Lo entiendo, pero esto es demasiado para mí muñeca -me acerco a ella, mis dedos rozan el collar, sus ojos están fijos en mi, mientras trazo las líneas de sus pechos -. Estás preciosa, pareces una muñeca, no quiero que conquistes a nadie.
Hago un puchero como todo un niño malcriado.
-No me des mucho crédito, acuerdate que tengo todo esto aquí -señala su barriga y caderas, ciertamente Varvyra ya no es delgada, no está en esa línea, pero tampoco está gorda, tiene carne en todos los lugares que yo amo que los tenga.
-Creeme te doy crédito porque cualquier hombre caería a tus pies, eres demasiado sexy y preciosa, pero el único hombre que tiene que estar a tus pies soy yo , me escuchaste -la atraigo con mi mano y con la otra aprieto sus caderas-. Entendido Varvyra ,todo esto es mío.
Mis manos acarician su espalda y trasero, mientras deposito un beso suave en su cuello.
-Vamos, estaré a una distancia prudente, si veo que las cosas se están empezando a salir de control, voy a intervenir.
-Dejame manejar esto por favor, confía en mí ¿Puedes intentarlo?
-Confio en ti, pero no confío en Catrina ni en ese senador de mierda.
Su mano se une con la mía y ella acaricia la mía.
-¿Piensas que soy facil de manipular?
-No creo que tienes carácter, pero solo quiero protegerte.
-Si hubiera un peligro Gedo interven pero si es solo un coqueteo entonces mantente viendo hacia otro lado.
-No voy a prometerte nada.
Zacarías está esperando.
-¿Y Nikita? -pregunto mirándole ver cómo está siendo un imbécil no Nika.
-No quiere venir con nosotros.
-¿No quiere venir o tu no le dijiste que viniera?
-Ambas -y sin más comienza a salir.
-Seras imbécil Zacarías.
Cuando salimos al garaje ya el maserati de Zacarías está listo para que salgamos, detrás de nosotros irán Robert y Luciano.
Le abro la puerta a Varvara y solo puedo soltar una maldición al ver como el estúpido vestido deja al descubierto todos sus muslos, está noche será mi final. Intento ser un hombre razonable, pero no me sale, no estoy siendo razonable, tengo mucha rabia por dentro y nisiquiera ha sucedido nada, Kanat Chein y Dominic Chein me pagarán esto.
ESTÁS LEYENDO
Peligrosa Audacia
Teen FictionVarrvyra Chein ha pasado años amando cada parte de Gedeon Korrat, cada minúsculo gesto. Hasta que de repente el empieza alejarse de ella, tanto que incluso su mera presencia lo hace salir huyendo. Algunos corazones son fuertes y duros, otros son bla...
