Cuando despertó, a la mañana siguiente, se percató de que estaba en completa soledad, una hora antes había escuchado al otro partir, aunque prefirió fingir que seguía inmerso en el sueño, en vez de reclamarle porque había hecho ruido durante todo el proceso de irse. Era reconfortante, después de pasar toda su noche hablando, estaba bien con un momento de silencio.
Se levantó para ordenar el lugar, al ver las almohadas esparcidas, volvió a darle forma a los sillones improvisados, luego de eso, se dirigió a la mesa del centro, donde encontró una pequeña nota.
"Hogsmeade, próximo sábado."
Sonrió, viendo el papel entre sus manos. De repente no estaba tan disgustado con la idea de pasar un rato con Potter, después de descubrir que sabía guardar silencio un buen rato y, extrañamente, encontrando un lado más conversador de él mismo.
Aun así, tenía que pensarlo. Nunca se puede ser tan cauteloso, ¿no? Podría ser una broma o, peor aun, podría de verdad ser una salida amistosa, y él aun no había decidido que eran amigos. Quemó el papel antes de irse.
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
—Rostro feliz, ¿debería preocuparme o alegrarme? —Evan lo provocaba con pequeños empujones y una sonrisa burlona.
—¿Por qué?
—Dijiste que "no era importante", pero pasaste toda la noche con esa chica. A mí no me puedes hacer tonto, ¿sabes?
—¿Seguro?
—No seas engreído —le dio un suave golpe en el hombro—. Ya, cuéntame, ¿cómo fue? Después de eso, Dorcas y yo tendremos que pagarte a ti.
—¿Por qué supones que hice esas- vulgaridades?
—Eres una mojigata.
—Tú eres un degenerado.
—Uhg, qué aburrido. ¿En serio no vas a decirme?
—Pasé la noche estudiando, como llovió, no pude regresar aquí.
—¿Qué estudiabas? ¿Anatomía humana?
—Comportamiento estúpido básico, puedo calificarte como un estúpido y avalarlo con ciencia.
—Eres cruel... Si no vas a decirme, no te daré el dinero de la apuesta.
—¿Me viste cara de necesitarlo? De cualquier modo, ¿cómo apostaron eso?
—Fácil. Dorcas apostó por Barty, yo aposté por mí mismo.
—Claro que lo hiciste.
—¿Tú por quién apostarías? Yo soy la opción más viable.
—Por Barty, obviamente.
—Pfft- Barty está enamorado de alguien que no va a tocarlo ni con pinzas.
—¿Te contó eso? —giró hacia él, con completa curiosidad.