Regulus y Pandora caminaban por el pasillo, ella envolvió su brazo en el suyo, mientras hablaba de una teoría sobre que cada estrella fue una persona alguna vez. Él solo sonreía ligeramente.
—¿Conoces los patronus, Pandora?
—Sí, claro. Lucen bellísimos, pude conjurar uno, Xenophilus me enseñó, ¿por qué? ¿Quieres verlo?
—Nunca me dejas sorprenderte.
—Lo siento —sonrió con dulzura, mientras se aferraba más a su brazo.
—Tienes un extra de cariño hoy.
—Es que hoy no te has quejado —respondió bromeando—. Se podría decir que ambos somos un poco extras hoy.
—Tal vez.
Iban camino a la biblioteca. Las clases ya habían terminado, no había más que hacer fuera. Cortaban camino para no tener que pasar por las multitudes, y se reían de vez en cuando cuando Pandora sacaba algún disparate como de costumbre.
De no haber seguido una ruta diferente, no habrían sido testigos de lo que pudo terminar en una tragedia.
Anteriormente Mary había tenido problemas con las serpientes. Ella era demasiado valiente y burlesca para su propio bien, defendía sin dudar a quienes amaba y, justamente por estar cansada de los malos tratos hacia Lily, fue que terminó metida en otra situación peligrosa.
—¿Por qué no le llamas para que te defienda, zorra? —la voz de Mulciber se escuchó a la vuelta, en algún lugar un poco distante.
Ambos frenaron al escuchar un pequeño quejido, característico de alguien que contenía las lágrimas.
Pandora estuvo por dar un paso al frente, pero Regulus la detuvo, cubriendo sus labios con la palma de su mano para evitar que hiciera ruido alguno. Necesitaba saber lo que sucedía antes de brincar.
—Sí, bonita, ¿por qué ya no abres esa boca como antes? Parecía que nunca ibas a callarte.
—No eres tan valiente cuando estás sola, ¿no?
—Muéranse los tres. Son una basura para todo el mundo, por eso todos los desprecian.
—Uh-hu... Qué valiente.
—Los de tu tipo son demasiado alzados desde que se les permitió llamarse "magos", ¿no?
—¿Qué mierda les pasa? ¿Por qué no joden a Snape también? ¿O acaso olvidas que eres un mestizo también, imbécil ceboso?
La respiración de Mary se cortó en ese momento. Pandora luchó por librarse del agarre de Regulus, pero le fue imposible.
No iba a permitir que saltaran a ese peligro. Él no le debía nada a Mary, y no iba a permitir que Pandora se arriesgara a ser el blanco de esos imbéciles.
Escuchó un quejido diferente al anterior, uno más desesperado, acompañado ya de maldiciones. Pudo escuchar el forcejeo, hasta que un golpe seco hizo eco en el lugar.
La mejilla de Mary había quedado roja después de que Mulciber hubiera estampado su palma contra su rostro.
Pandora sintió su corazón detenerse, pero antes de que pudiera hacer algo, vio a James y Lily acercarse a lo lejos, corriendo tan rápido como podían, con sus varitas en mano.
Regulus la soltó al notarlos también, sin saber dónde esconderse, porque era imposible. El par de leones llegó, entrando directamente al pequeño pasillo donde Mary estaba acorralada, con la camisa a medio desabotonar y Mulciber demasiado cerca de su cuello.
—¡Son unos malditos enfermos de mierda! —gritó la pelirroja, con una rabia que podía sentirse desde la distancia.
Regulus ni siquiera prestó atención a los gritos que llegaron seguido de ello, ni a Pandora acercándose a auxiliar a Mary mientras los demás peleaban. Estaba bastante distraído.
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𝐑𝐀𝐌É ↬𝐉𝐞𝐠𝐮𝐥𝐮𝐬
Fiksi PenggemarSigue la historia de Regulus Black a través de sus años en Hogwarts.
