Regulus despertó con su mano envuelta en un flojo vendaje que se había hecho él mismo antes de dormir.
Lo desprendió lentamente, para observar su herida. Elevó su mano en dirección al techo, como si quisiera alcanzar algo.
James había estado ahí, pensó, llevando su mano libre a sus propios labios, mordiendo su propio pulgar con nervios, como queriendo sacarse del trance.
—Evan —lo llamó en alto.
No recibió respuesta alguna.
—Evan.
Una vez más, hubo silencio.
—Ev-
Antes de poder terminar, sintió el peso del cuerpo de su amigo sobre su estómago, sofocándolo un poco.
Lo había tomado por sorpresa. No podía creer que no lo hubiera escuchado. Era casi imposible que Regulus no escuchara pasos, incluso los más sigilosos, a unos metros de distancia.
Cerró los ojos, con una mueca de dolor, quiso cubrir su mano por instinto, pero Evan la sujetó y la llevó hacia su pecho.
—Regulus, si vuelves a intentar despertarme, te mataré —dijo con una sonrisa, mientras señalaba su propio pómulo—. Mira lo que me hiciste.
—¿De dónde saliste?
—De abajo de tu cama.
—¿Qué?
—Sí, desperté temprano para poder asesinarte antes de que despertaras.
—Me estás lastimando —le dio un empujón, esperando que así bajara de su abdomen.
Evan pasó sus manos hacia atrás para evitar caer, y lo vio con una sonrisa burlona.
—Qué romántico, Reggie. ¿Te gusta verme así o preferirías que fuera Potter?
Antes de que las manos pálidas pudieran alcanzarlo, el rubio sujetó sus muñecas con fuerza, llevando sus manos a la cabecera de la cama, dejándolo completamente inmóvil en ese momento.
Regulus soltó un jadeo, adolorido, los movimientos bruscos del otro lo estaban lastimando.
—Estoy jugando —se inclinó hacia su rostro—. Reggie, no me importa si él te gusta. No cambiará la manera en la que te veo.
—No me importa cómo me veas.
—Te importa. A mí me importas y sé que te importo. Sé que no solo te importa como te vea yo, tienes miedo de como te vean los demás... O tu madre.
En ese momento, Regulus sintió que el pecho se le hundía. No porque el otro tuviera razón, sino porque recordó lo que había hecho el día anterior.
Seguramente, en ese momento, su madre se encontraba sosteniendo un pergamino que revelaba la intimidad de su hijo mayor. Con una cara horrorizada. Náuseas. Seguro ya estaba enloqueciendo y arrojando todo a su paso, incluso sin pruebas, una madre conoce a sus hijos, ¿no?
Sintió culpa. Creía que eso podía hacer que Walburga quisiera menos a Sirius, sin embargo, no podía evitar sentir que se había equivocado. Y él odiaba sentir eso.
No entendía porqué. Odiaba a Sirius, merecía que lo odiara y quería odiarlo con más fuerza.
Entonces, ¿por qué?
¿Será que temía, en el fondo, que lo mismo le sucediera a él?
¿O era que no odiaba tanto a Sirius como pensaba?
—Hice algo horrible.
—Para variar —respondió sarcástico.
—Le dije a mi madre... Sobre Sirius y Remus.
ESTÁS LEYENDO
𝐑𝐀𝐌É ↬𝐉𝐞𝐠𝐮𝐥𝐮𝐬
FanfictionSigue la historia de Regulus Black a través de sus años en Hogwarts.
