Al despertar en su habitación y dejar la cama, se percató del desastre que había afuera. Claro, Evan era la clase de persona que dejaba su habitación como un loquero antes de salir. Gruñó con molestia, mientras se encaminaba al espejo.
—Buen día —escuchó la voz de Barty desde la cama de su amigo—. ¿Puedes traerme agua, por favor?
La noche anterior, Regulus había decidido regresar antes de que se terminara la fiesta. Ni siquiera supo a qué hora llegaron sus amigos, mucho menos que el Ravenclaw había decidido pasar la noche fuera de su torre.
—Luces asqueroso.
Respondió hostilmente, ignorando su petición. No era exactamente que pareciera desvelado y desaliñado, lo que le causaba repulsión, era pensar en que había compartido cama con Evan.
—Buenos días —repitió, burlón—. ¿Qué le pasa a tus modales últimamente, Reggie?
—Barty, no tengo tiempo para esto. ¿Por qué no durmieron en tu habitación?
—No quería que nos extrañaras tanto.
Sintió un sabor amargo. Claro, era estúpido pensar que eso no lo había hecho intencionalmente.
Alzó ambas cejas, tratando de pretender que le importaba poco o nada.
—Qué considerado eres, casi creo que no eres un maldito enfermo y que querías que viera esto.
—¿Ver qué? No estoy haciendo nada. No hicimos nada —su voz se forzaba a sonar inocente, era una burla descarada.
—No me importa.
—¿Entonces cuál es el drama?
—Sé que estás esperando a que te reclame, no bastará con esto.
—Pareces bastante molesto ya.
—Me das asco, Barty. Me da asco que siquiera puedas pensar que besar a las personas es algo casual, pero ahora también te acuestes con ellas. Haz lo que quieras, pero no vuelvas a tocarme.
En ese momento, el semblante del castaño se volvió serio, arrebatándole cualquier pizca de burla en un segundo. Pareció preocupado al levantarse de la cama.
—Era una broma, no seas una nena.
Lo ignoró, continuando con su rutina de mañana como si estuviera solo.
—Regulus, no dormí con él de ese modo- solo quería ver tu reacción —se acercó rápidamente, tomando su muñeca—. Ya, perdón, no volveré a jugar con eso.
—¿Por qué yo no puedo mentirte pero tú sí puedes mentirme a mí? No me parece un juego justo.
—No es un juego. Somos nosotros. Por siempre, lo sabes. No es un juego.
Regulus bajó su mirada. En otras circunstancias, quizás eso le habría bastado, le habría incluso hecho sentir feliz. Pero ya no.
Quería a Barty, pero ya no podía negar el rechazo que sentía hacia él. Su mente estaba vuelta un lío.
Una parte esperaba que las cosas entre sus amigos funcionaran. La otra no podía soportar el pensar que, cuando eso sucediera, sería el primer testigo de ese amor.
Por último, había otra pequeña parte que lo odiaba. Detestaba que Barty dijera amarlo pero, aún así, pudiera ver a otras personas con deseo. Le parecía asqueroso.
—Volveré a jugar a "hacer amigos".
—Bien, ya, ya entendí que fue una broma estúpida.
—Yo no estoy jugando. Hay personas medianamente decentes afuera, te haría bien conocerlas.
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𝐑𝐀𝐌É ↬𝐉𝐞𝐠𝐮𝐥𝐮𝐬
FanfictionSigue la historia de Regulus Black a través de sus años en Hogwarts.
