23⛥Alone

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Capítulo dedicado a karlaruelas








-¿Has enojado al Vaticano?

La cara de Angelo era un poema. 

Observé a lo lejos cómo Deimos caminaba de un lado a otro y yo, de brazos cruzados, intenté no reír. 

-Si él lo superó creo que tu también. 

-Deimos tiene más tolerancia contigo, sin duda. -suspiró, apoyando sus manos en su bastón y la espalda contra la entrada de la casa.- ¿Y qué hay de tus padres? ¿Accedieron a ayudarte?

Hice una mueca con la boca.

-Algo así. Mis hermanos me ayudarán cuando llegue el momento... Creo.

-¿Crees?

Asentí.

-Los lilim somos difíciles de convencer. -le guiñé el ojo. 

-Yo te ofrecería mi ayuda pero el Vaticano es la mayor orden de este planeta. Si involucro a...

-Tranquilo, creo que podré salir adelante sin tu bastón.

Rodó los ojos.

Volví a perderme en Deimos mientras Angelo me comentaba sobre el gran cuidado que debía de tener. 

En cuanto a mi angelito... No sabía si permitir el que me acompañara en esta misión. Me daban escalofríos gélidos de pensar en lo malo que podría llegar a pasar y siempre se me acababan llenando los ojos de lágrimas al imaginar a mi hija quedándose sin ninguno de sus padres. 

Ese era el único motivo a parte de la seguridad de Deimos e incluso tras nuestro retorno al castillo mi mente seguía dándole rodeos a eso mismo. Él lo notó gracias a mi silencio y mientras todos dormían en la planta de arriba yo me concentré en la taza de chocolate caliente entre mis manos. Deimos, tras servirse en la suya, decidió acompañarme en la mesa del comedor. Sentí algo rozar mis piernas y sonreí deslizando mi mano por mi regazo para acariciar la cabeza de Nevan. 

-Tiene una mejor mirada. -comentó Deimos a lo que asentí. 

-Sí. 

-Alexander está dormido. Pero la venda tiene menos sangre. 

Levanté la cabeza y el entusiasmo fue algo que invadió mis ojos.

-¿En serio?

Asintió. 

AMOS© |SAGA LILIM 3|Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora