36⛥Pray

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-Levántate, por favor.

Inhalar.

-Debes comer.

Exhalar.

Mis ojos se movieron lo suficiente para ver el banquete que había a un lado mío.

La última cena.

La razón por la que debería de comer era para encontrarme más tarde con mi propia muerte. Gracioso, ¿cierto?

Y pensar en lo fácil que sería manifestar ahora mismo mi poder y tomar la justicia por mi mano pero la falta de energía y debilidad me impedían actuar.

Sor Ethelinda miró por encima de su hombro antes de inclinarse un poco sobre mí. Arremangó un poco su vestimenta y sacó una pequeña bolsa atada a su pierna. Al rasgarla el olor de la sangre llegó rápidamente a mí. No quise ni aquello de comer. No sabía si era por la cantidad de sangre perdida y seca sobre mi cabeza y cuerpo... Pero sólo quería silencio y soledad.

Acercó el corazón a mi boca.

-Por favor. Come. -comenzó a sollozar de manera sonora.

Su emoción fue tanta que desde el suelo la miré fijamente un buen rato.

-¿Por qué lloras, Ethelinda? -susurré con vacío en mi voz.

Ella bajó el corazón y lo dejó sobre su regazo, bajando la cabeza rendida y llorando a lágrima viva.

-Porque he pecado. Lo siento mucho, señor. Lo siento mucho. -miró al techo antes de llevar sus manos a su rostro.- No merecías nada de esto. No eres el villano. -tartamudeó mirándome con dolor.- No eres el villano, Goetia.

-¿Sor Ethelinda? Acompañenos, por favor.

Las dos nos tensamos y antes de que la levantaran a la fuerza ella agarró mi mano derecha y comenzó a dejar numerosos besos en ella.

-Perdóname, cordero de Dios. Perdóname.

La arrebataron de mi agarre sin esfuerzo alguno y cuando el hombre al que le arranqué una oreja se acuclilló para coger el corazón supe el triste final de aquella mujer.

Él me miró con una sonrisa de desprecio antes de salir y con las puertas abiertas se escuchó a Sor Ethelinda intentar excusarse.

-Hemos confiado demasiado en usted, hermana.

AMOS© |SAGA LILIM 3|Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora