[TERCER LIBRO SAGA LILIM]
Dios ama a toda su creación , incluyendo a los demonios. Pero...
¿Amará suficientemente a su hijo caído y a la primera Lilim en pisar tierras mortales como para salvarlos?
Descúbrelo en la tercera entrega de esta destructi...
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-¡¿Quieres tener a un ejército de arcángeles detrás de tu trasero por una maldita asta?!
-¡No regresará! ¡Le humillé!
-Kimberly, los ángeles no son tan buenos como piensas...
Él se detuvo en una punta de la mesa del comedor y yo en la otra.
-¿Entonces cuándo dejarás de ser un blandengue?
Y ahí fue donde el tema del asta dejó de importar.
-¡¿Un qué?!
-¡Oh, vamos! ¿Te e ofendido?
-¿Llamándome blandengue?
-El Deimos motero me excitaba más.
Mi interior gozaba en risas con su cara la cual reflejaba lo indignado que se encontraba.
Me incliné para coger una manzana roja del bol de frutas mientras aprovechaba para llevar la mano con el asta a mi espalda e introducirla en mi pantalón.
-Debes estar de coña. Ahora soy padre y debí de domar ese oscuro lado mío el cual...
-El cual yo necesito ahora más que nunca que devuelvas. -mordí la manzana, masticando con total calma.
-¿Y para qué exactamente?
Me encogí de hombros.
-Para ayudarme en lo que viene. No me gustaría tener en la oreja al Deimos blandengue que no deja de hablarme de ética y...
-¡Deja de decir esa palabra!
-¿Cuál? ¿Blandengue?
-¡Kimberly! -golpeó la mesa con las manos, enderezándose y respirando fuertemente por la nariz.- Acabo de rechazar a mi padre. ¿Y lo que obtengo a cambio es un ''blandengue''?
Le señalé con la manzana, medio sonriendo.
-Ahora lo has dicho tú. -rodó los ojos.- No me malinterpretes, amor. Ahora mismo estaría dispuesta a arrodillarme para mostrarte mi más sincero agradecimiento pero...