60⛥Caos

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Mi regreso a la mansión fue demasiado incómodo internamente.

Pero el reencuentro con Graciela derritió aquello en el instante en que me abrió la puerta.

El echarse a llorar de inmediato me hizo atraerla hacia mi pecho y abrazarla con fuerza. Temblaba exageradamente. Podía ser por la emoción de estar de vuelta o por el hecho de que temía que fuera un espejismo.

-Pensé que ya no estabas entre nosotros.

No veía nada a través de sus gafas empañadas pero aún así comenzó a acariciar mi rostro y cabello mientras sus lágrimas bañaban sus labios agrietados pero perfectamente pintados de rosa.

-Y yo pensé que ya me habías olvidado. -sonreí.

-¿Olvidarme de la bruja más polderosa que a pisado estas tierras? -negó riendo.- Qué cosas dices. -y suspirando sonoradamente volvió a abrazarme.- Lo siento mucho. -susurró en mi oreja, temblorosamente.- Siento lo de la abuela, y lo de Tracy y Alexander.

Parpadeé con rapidez para ahuyentar las lágrimas.

-Lo sé. -me limité a decir.

-Luces diferente. -acarició dramáticamente mis brazos.- Tu mirada...

-Ya no soy sólo lilim, Graciela.

-¿Qué eres, entonces?

-¡Mami! ¡Mami has vuelto!

Sonreí.

-Soy madre. -suspiré acuclillándome para levantar a Alaida en mis brazos.- Hola, monstruito.

Ese apodo pasaría a formar parte de su infancia, estaba segura de ello.

Acarició su nariz con la mía y sorprendentemente comenzó a jugar con mi cabello tras darme un sonoro beso.

-Gracias, mami.

-¿Gracias porqué?

-Por traer a Graciela. Tenías razón. ¡Es muy buena! -abrió exageradamente los ojos, sacándonos una pequeña risa.

-¿Cuándo? -susurró en mi dirección mientras Alaida tarareaba, trenzando algunos mechones de mi pelo.- ¿Cómo?

-Es una larga historia.

-Hay varias, de hecho. -se pronunció una profunda y varonil voz a sus espaldas.

-¡Aquí estás! -exclamó Graciela con emoción, atrayendo la cabeza de Deimos hacia ella para darle un beso en la frente antes de abrazarle con fuerza.- ¡¿Dónde te habías metido?!

-Lo siento. Tenía que encargarme de algo. -contestó abrazándola de vuelta y justo en ese momento alzó su oscura mirada en mi dirección, con una diminuta pero escalofriante sonrisa.

AMOS© |SAGA LILIM 3|Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora