[TERCER LIBRO SAGA LILIM]
Dios ama a toda su creación , incluyendo a los demonios. Pero...
¿Amará suficientemente a su hijo caído y a la primera Lilim en pisar tierras mortales como para salvarlos?
Descúbrelo en la tercera entrega de esta destructi...
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Capítulo no apto para -18
-¿Entonces los drosravi quedan fuera?
Asentí, con las manos apoyadas con fuerza sobre la gigantesca mesa del comedor del castillo.
-De momento sí. Al menos hasta que sepa lo que quiere.
Un silencio mortal cayó en el lugar cuando les anuncié sobre la reunión con Satán.
-Estamos a tiempo, chicos. -suspiró Jacob con sus manos en las caderas.
-¿A tiempo para qué? -le preguntó su pareja.
-De quedarnos a cuidar el ganado. Angelo sufrirá un paro cardíaco, ¿acaso no habéis visto su cara?
Idalia le dio un empujón y yo rodé los ojos.
La verdad que resultó ser demasiado chistoso ver a los animales cruzar el umbral del portal hacia la casa de Angelo quien había soltado el bastón de la sorpresa.
Su jardín se convirtió en segundos en una granja.
El que le haya dicho que Hades le ayudaría a mantenerlo todo en orden no sirvió de mucha ayuda a pesar de que el búho de Deimos se mostró bastante dócil... Pero puede que el querer arrancar el cinturón de plumas de su llamativa bata le haya hecho desconfiar un poco.
Caminé hacia la chimenea, encendida por última vez.
Me acuclillé junto a ella, arremangando la larga toga de la orden la cual habíamos pensado que sería algo memorable llevarla en conjunto a la hora de regresar al infierno. Mientras debatían sobre lo malo que sería que acudiera a solas a dicha reunión, introduje la mano por debajo de la toga para sacar el artilugio que me llevaba siguiendo desde que comenzó mi historia. Bailé con la pluma de Deimos entre mis dedos, la cual saqué a escondidas de la biblioteca de Angelo.
-Joder, ya vamos a empezar de nuevo.
-¡No estoy diciendo lo que estáis pensando que estoy diciendo, Lorcan!