[TERCER LIBRO SAGA LILIM]
Dios ama a toda su creación , incluyendo a los demonios. Pero...
¿Amará suficientemente a su hijo caído y a la primera Lilim en pisar tierras mortales como para salvarlos?
Descúbrelo en la tercera entrega de esta destructi...
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-¿Alguien puede explicarme porqué tenemos a un modelo de Calvin Klein en el comedor?
Sostuve con fuerza el puente entre mis ojos mientras me apoyaba en la encimera.
Me había escondido en la cocina para domar la estupidez de Jacob y rogarle que por una vez se comportara y cuando casi lo conseguí su chico entró con el comentario más indebido de todos.
Jacob chocó su mano y pecho contra el de él, riendo por lo bajo.
Idalia entró con los ojos bien abiertos.
Señaló a sus espaldas y abrió la boca un buen rato para después volver a cerrarla y negar con la cabeza, sin encontrar las palabras exactas para describir lo visto. Asentí con un suspiro.
La comprendía.
Me había pasado lo mismo la primera vez.
-¿Y bien, Kimberly? ¿Quién narices es ese?
-El hermano de Deimos.
-¡Ja! ¡Más quisiera él! -le di una colleja al instante a Jacob.
-¿Qué dijimos de hacer escándalo?
-¡Perdón! -susurró.- Pero ni de coña Deimos podría alcanzar esa tonalidad de pelo blanco. Ni con siete decoloraciones.
Le fulminé con la mirada y los demás comenzaron riéndose por lo bajo pero la risa fue escalando, meciéndose de un lado a otro para empujar a Jacob mientras intentaban no hacer escándalo con las carcajadas.
Idalia me ayudó a cerrar la cremallera de mi espalda de un vestido básico de seda morada. Hice mi cabello aún mojado a un lado mientras ajustaba mis senos dentro del escote bajo. Idalia acarició la tela larga de las mangas holgadas antes de reunirse de nuevo con los demás. Con las manos en las caderas decidí fastidiarles el chiste de reírse aún de un Deimos decolorado:
-Es Miguel arcángel.
El silencio que bañó al instante la cocina fue lo que me hizo sonreír.
Todos me miraron boquiabiertos.
-¿Miguel? ¿Tenemos en el comedor al arcángel Miguel?
-¿Estamos en problemas?
-¡¿Eso significa que el apocalipsis está cerca?!
No había que ser muy inteligente para adivinar quién había dicho eso.
-¿Qué? -preguntamos a la vez los tres, mirándole con estupefacción.
-Como saque la trompeta se la pienso partir en la...
-¡Jacob! -le interrumpió Lorcan a sus espaldas.- ¿Dónde a quedado el respeto?