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¡Cada voto y comentario cuenta! Sumergiros en mis mundos requiere esa mínima ofrenda, por lo que ánimo lectores fantasma, el apoyo es necesario para continuar escribiendo y para hacer más ruido

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¡Cada voto y comentario cuenta! Sumergiros en mis mundos requiere esa mínima ofrenda, por lo que ánimo lectores fantasma, el apoyo es necesario para continuar escribiendo y para hacer más ruido. ¡Gracias a los lilim se abrirán grandes puertas para la SAGA!

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¡Hoy una lilim cumple años en su largo camino hacia la eternidad! Este capítulo es para ti @fannydaylin. Felicidades, mi alma inmortal.
Geneva Morte













Me odiaba por no haber despertado antes.

Ese beso, aunque hubiera sido en un sueño, continuaba quemándome los labios.

Mirándome en el espejo del cuarto de baño continué cepillándome los dientes como maníaca. Escupiendo y volviendo a hacer una mueca cada vez que volvía a sentir sus tiernos labios sobre los míos.

Sus ojos.

Su voz.

Su cabello rozándome la frente.

Me sentía sucia, como si lo hubiera permitido, aún sabiendo que en ese momento no tuve el control total ni de la situación ni de mí misma.

Y Deimos... Cielos e infiernos. ¿Resgresará? ¿Me creerá culpable? No sabía qué pensar o cómo actuar a continuación.

Sentía la ausencia de su luz en mi oscuridad como un condenado vacío.

Me odiaba más por continuar reproduciendo cientas de veces la escena del beso en mi mente.

Pero, por el amor a los lilim, ¿qué haría si Deimos no regresaba? ¿Qué era mi oscuridad sin su luz? Recuperar su confianza me había hecho conocer un nuevo infierno en el camino, ¿qué haría si todo volvía a estar perdido?

¿Cómo le recuperaría?

Pero diablos, aquel beso fue como probar la inocencia en su más llamativa ternura. Fue un veneno que se esparció por todo mi cuerpo, imbolizándolo. Pero fue un veneno dulce.

La contradicción me mató tanto que arrojé con fuerza a un lado el cepillo.

-¡No es suficiente la pasta de dientes! -gritó Jacob a mi lado, abriendo la puerta para sacar la cabeza tras darle un golpe a la pared.- ¡TRAED CLORO, JODER!

-¿Cloro? ¡¿Intentas matarme?!

-O lo hago yo o lo hace él cuando regrese. -alzó las manos cuando le arrojé una pastilla de jabón.

Me dejé caer en una esquina y tapé mi rostro con las manos.

¡¿Desde cuándo le gustaba a Miguel arcángel?! Y sobre todo, ¡¿desde cuándo el control a dejado de ser su más grande habilidad?! Nada encajaba. ¿Y si había hecho todo aquello con la intención de separarme de Deimos? ¡¿Y si todo había sido una trampa?!

AMOS© |SAGA LILIM 3|Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora