Capitulo 67

59 5 13
                                        

Te protegeré

Silvia

Ya llevaba 1 mes aquí y tenía que salir lo antes posible, más bien antes de que diera a luz y este Fernando hiciera algo con uno de mis hijos.

Aquí no me están tratando nada mal, tengo mis 5 comidas al día, si 5 comidas porque estos bebés comen demasiado, me cumplen mis antojos y me llevan a pasear al jardín, claro tienen que acompañarme como 10 hombres pero todo bien.

Rodolfo y yo habíamos estado planeando como yo iba a salir de aquí.

Él exactamente hoy cuando cumplía 7 meses de embarazo Rodolfo iría a la clínica donde yo trabajaba.

Teníamos planeado que yo fuera a escondidas pero aquí hay cámaras por todos lados, aveces hasta dudo que hayan cámaras aquí en el cuarto, pero creo que no hay porque si no ya nos hayan cachado el plan.

El plan era que Rodolfo fuera a la clínica a llevar a su hijo para una quimioterapia, creo que era eso o una diálisis, no sé qué era exactamente, buscará a Jorge y le dijera dónde estaba, que según a lo que dijo Rodolfo estábamos casi llegando a Guanajuato.

Ahora que él se fue me siento sola, siempre esta conmigo ya sea en la mañana o en la noche, pero mayormente le toca en la noche.

Necesito ir a mi chequeo del mes para ver a mis bebés, pero tengo miedo de decirle a Fernando que me lleve y vea que son dos bebes.

Lo que me duele mucho es que no voy a poder estar en el parto de mi mejor amiga, en el nacimiento de mi sobrina, mi primer sobrina que no voy a ver recién nacida, pero ojalá dios me permita salir antes de que ella dé a luz.

Una semana después...

Rodolfo ya había regresado de llevar a su hijo al hospital.
Me contó todo lo que hablo con Jorge y que ya estaban buscando el modo de rescatarme.

Lo que él y yo ya nos esperamos era la reacción de Jorge, porque hasta yo actuaria así si él estuviera desaparecido.

Rodolfo me dijo que mañana pasado vendrían por mi, que él traía un rastreador en su cuerpo para que nos pudieran rastrear pronto.

Solo le pido a Dios que no nos pase nada a los bebés, a Jorge y a mi, porque ya quiero salir de este infierno.

Se llegó la noche, yo ya estaba acostada en la cama cuando entra Rodolfo, no lo había visto desde en la mañana que llego a platicarme todo el show.

—Silv bonita ¿ya te dormiste?—. Pregunto mientras se sentaba en la cama.

—No dime ¿pasó algo? Ahora que quiere el Fernando—. Me senté.

—Lo qué pasa es qué hay alguien que quiere hablar contigo—. Metió la mano a su bolsillo y sacó algo. —Ten por este teléfono puedes llamar a Jorge es imposible que lo puedan rastrear—. Creo que estoy loca, es verdad lo que está diciendo.

—¿Que que?—. Me sentía aturdida.

—Que puedes llamar a tu hombre, aprieta la tecla del número 4 y marcara directo al teléfono que él tiene—. Estoy soñando.

—Pero si nos desc...—. Me interrumpió antes de terminar la frase.

—Tú tranquila no pasa nada métete al baño, ahorita hago la forma de tu cuerpo en la cama con las almohadas—.

Corri y me encerré en el baño, estoy dudando en llamar a Jorge o no, no es que no quiera escuchar su voz, lo qué pasa es que no quiero poner en riesgo a nadie.

El destino Donde viven las historias. Descúbrelo ahora