Todo pasa por algo
Silvia
Desperté porque un ruido Pi pi no me dejaba dormir, estaba en una habitación blanca con unas luces súper molestas.
Voltee a mi derecha y vi a Jorge acostado en un sillón que la verdad no se ve nada cómodo ahí.
Por otro lado levanté la mano derecha y tenía un suero intravenoso en esta.
No recuerdo muy bien cómo llegué aquí, en mi memoria solo hay vagos recuerdos de todo lo que pasó...
Solo sentía el olor estéril del hospital.
Siento un enorme dolor en la pierna que me ha pasado, también siento una enorme angustia en mi pecho...
Mis bebés están bien...
—Jorge—. Hablé para que Jorge se despertara.
El dio un brinco casi de inmediato cuando me escucho hablar.
—Mi amor al fin despiertas, estás bien gracias a dios, llevo casi 1 semana sin escuchar tu voz—. Empezó a llorar.
—¿Qué pasó?, ¿cómo están mis bebés? No me digas que los perdimos—. Sentía un inmenso nudo en la garganta.
—El idiota de Fernando antes de morir—. Esperen...esperen murió. —Te disparo en la pierna—.
—Espera manéjamela más despacio ¿Fernando está muerto?—. El asintió. —No respondiste mi pregunta ¿Mis bebés ellos están bien?—.
El se acercó y tomó mi mano con ternura y besó mi frente.
—Si mi amor ellos están bien. Los dos están fuertes gracias a su mami, y tú también lo estarás, ya todo terminó—. Al fin.
Me alegra saber que mis bebés están bien, es lo único que me preocupa ahora, mis bebés.
—¿Cómo estoy yo?—. También tengo que estar bien yo, porque si no estoy bien, mis bebés tampoco lo están.
—Estas bien—. Al decir eso se me rozaron los ojos. —Tu recibiste un disparo arriba de tu rodilla, por lo cual—. Su voz se cortó.
—¿Por lo cual qué Jorge?—. Me desespera que no pueda decirme las cosas.
—En el camino hacia acá al hospital tuviste 1 infarto, pero gracias a Dios te puede traer de vuelta, tardamos 1 hora en llevarte al hospital más cercano y aún que tu hermano se pasó varios semáforos llegamos a tiempo, ya después que te estabilizaron, te traslade de allá a mi hospital—.
—¿Y qué más pasó?—. De saber que estuve a punto de morir me duelen las entrañas.
—Acá mi cirujano de confianza te operó, no podrás caminar durante 6 meses, en lo que te hacen las terapias para que tengas movilidad en esa pierna—. Como así. —El disparo ocasionó hemorragia interna—.
Mi mundo se me vino abajo. Llore. Grite. Golpee las sábanas con rabia, Jorge vino a abrazarme.
—No estás sola mi amor, lo vamos a superar juntos, te amo no sabes cuánto—.
Sé que esto lo vamos a superar, porque hemos superado otras cosas peores él y yo, juntos podemos porque nos amamos.
Dos semanas después.....
Ya han pasado dos semanas desde aquel incidente y desde que desperté.
El hospital se ha convertido en mi refugio y prisión al mismo tiempo.
A pesar de los cuidados y del amor constante de Jorge hacia mi, no puedo evitar sentir un vacío dentro de mi.
Mi pierna izquierda está inmóvil aún, como si me hiciera un recordatorio de todo lo que Fernando me quitó una vez, como a mi bebé Ángel.
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El destino
Roman d'amourSilvia una joven de tan solo 20 años pasó la desgracia de su vida, después de sufrir un abuso de parte de tu pareja Fernando y que el pasado no la dejara en paz. Decidió irse a estudiar a Roma, Italia para librarse de su pasado y sus tormentas. Lo q...
