La vehemencia del agua

8.3K 1.3K 434
                                        


La serenidad de la luz comenzaba a entorpecer su vista que aún se conservaba borrosa, una gran calidez le invadió parte de su cuerpo enfocándose en su vientre. Fue en ese momento que bajo un par de parpadeos su visión pudo estabilizarse y conjugaba en una garganta seca solo se dio a la necesidad de tragar hondo con debilidad.

Logró divisar con su vista hacia una de las ventanas con las cortinas aterciopeladas distendidas, reflejando la grácil nieve en los bordes de la ventana bajo el manto de la noche donde curiosamente la luz de las estrellas y una luna menguante acompañaban en esa oscuridad. El calor de los candelabros y lámparas encendidas en cada porción de la recamara le hicieron reaccionar en su paradero de forma distante, su mente estaba confusa aun.

Una vez que aquella luz neón desapareció de su visibilidad giró de reojo a darse cuenta de que era lo que ocurría, su mirada entorpeció al enfocar a una mujer castaña de cabello corto que le observaba con una sonrisa tan apacible que se empeñaba en reflejarle compasión y que todo estaría bien. La mujer apartó sus manos del pelaje de la bestia bastante satisfecha de su acto.

—Eso debería bastar... ¿no cree, rey Todoroki? —Promulgó con una encantadora voz madura para retroceder y ceder que el otro levantara porción de su cuerpo.

La bestia de pelaje laguno sorprendió en silencio ante la frase, de su identidad descubierta; de inmediato procuró buscar más respuestas a lo que ocurría a pesar de que aún se sentía con algo de nauseas.

—¿Cómo lo sabes? —Gruñó en desconfianza hacia aquella mujer.

Una mano emergió desde uno de sus costados impidiéndole levantarse para continuar amenazando a Mandalay, al percatarse solo su pelaje erizó tras no reconocer a ese otro sujeto de cabello bien refinado portando unas gafas en el rostro.

—Esa acción es reprobable hacia aquella persona que te salvó la vida —restregó Nighteye.

—¿Sal...varme? —Repitió confundido.

De inmediato las memorias de Shouto encendieron recordando aquel suceso de hace unos días atrás, el cómo había sido atravesado por un momento de distracción de ver ciertas personas que nunca hubiera esperado reencontrar en su vida nuevamente. Aprovechando ese momento transformó en la forma que gran parte del tiempo conservaba, al quedar sentado en la cama solo dio la tarea de poner una de sus manos en su abdomen donde recordaba había sido lastimado de manera letal.

Mandalay quien solo se puso de pie para acariciar la cabellera del confundido chico y así liberarlo de su trance emocional señaló hacía el suelo a un lado de la cama.

—Técnicamente fue Eri quien te ayudó a permanecer con vida y estos chicos, son tus camaradas ¿no?

El cuello de Shouto giró instintivamente hacia el punto señalado por el índice de la castaña y allí recibía el par de lobos que le habían acompañado en su travesía; se encontraban Kaminari y Yaoyorozu dormidos incómodamente sentados en el suelo ambos cubiertos por el mismo cobertor mientras recargaban hombros mutuamente sosteniendo sus pesos. Tal parece y habían tenido días pesados de poco sueño velando por el bicolor, en un momento dado tenían que descansar tarde o temprano, ahora entendía porque los otros dos que residían en la habitación hablaban en una discreta voz baja.

Todoroki solo resopló cerrando sus ojos más tranquilo tras verlos en buen estado.

—¿Qué pasó con ese sujeto que buscaba a Eri? —Continuó en busca de saber respuestas tras su ausencia.

—Está muerto.

Respondió en seguida una tercera voz fuera del par de dragones, Shouto abrió sus ojos sorpresivamente tras reconocer esa hostil y ronca forma de hablar, miró de reojo hacia el sitio de salida y allí pudo contemplar a Bakugou recargando su espalda a la puerta de madera en brazos cruzados observando al chico en cama de forma despectiva.

Clan de Lobos [BkDk]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora