Capítulo 23

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Eran las cinco de la mañana y Verónica no se sentía con fuerzas para continuar. David, por su parte, estaba tranquilo. Había avanzado incluso más de lo que pretendía. Aún no había llegado al combate cuerpo a cuerpo, pero se sentía en calma porque le había enseñado diversos movimientos y diferentes puntos de dolor en el adversario. También le había mostrado los puntos de control que tiene el cuerpo humano, como los ojos, el cuello, el centro del pecho, la zona donde comienzan los antebrazos por la cara interna de los brazos o los tobillos. Tenía ganas de enseñarle a hacer llaves y luxaciones. Sabía que iba a disfrutar muchísimo el cuerpo a cuerpo con ella y disfrutaba con la idea de que probablemente tuviesen que hacer alguna pausa porque ambos se encenderían. Tenía muchas ganas de proseguir aquellas clases y de pasar mas tiempo juntos. David dio una suave carcajada, pero fue suficiente para llamar la atención de Verónica. La chica estaba aún en el suelo recuperando el aliento. Tenía la cara algo pálida debido al esfuerzo y estaba muy sudada. También tenía el flequillo mojado.

-Pareces otra chica distinta a la que vi el primer día que te conocí. Tan bien peinada, con ese uniforme, con esos aires de dulzura y de asombro...

David comenzó a acercarse a ella, decidido mientras ella seguía en el suelo. No la había tocado como quería en lo que él consideraba mucho tiempo. Mas del que le gustaba estar separado de su piel.

-¿Y qué parezco ahora?-preguntó suspicaz mientras lo veía acercarse y todos sus sentidos se ponían alerta.

David tocó su hombro con un suave toque, pero fue suficiente para que la chica se tumbase por completo en el suelo de aquel tatami.

-Acabas de usar el punto de apoyo de mi hombro para tirarme...

No era una pregunta, sino una afirmación.

-Vas conociendo mis tácticas, señorita Bairina.

David se tumbó encima de ella y la besó, con tanta pasión que ninguno de los dos recordaron respirar. Sus labios estaban ansiosos y sedientos de su piel. El chico besó su oreja con dulzura, buscando activar su cuerpo aún mas de lo que ya estaba.

-No has contestado a mi pregunta, David Ferraro.

David sonrió como si fuese el mismo diablo cuando oyó como su voz se perdía con un gemido. Verónica lo notó, mientras sentía como perdía el control.

-Ahora, ojos azules, eres como un sueño hecho realidad.

Y dicho eso la atrajo con fuerza hacia él, agarrando sus muslos con fuerza y pegándola aún más a a él. David anticipó a Verónica mientras todo su cuerpo ardía.

-Pero si estoy sudada...-dijo ella con timidez.

-No me importa. Además, eso tiene fácil arreglo.-le sonrió él.- Pero nos encargaremos de eso luego.

Su piel era tan suave y tan dura al mismo tiempo que Verónica simplemente se dejó llevar. Aquel sitio lograba excitarla aún mas, como si estuviese plagado de testosterona por todos lados y como si toda ella residiera de golpe en David. El chico volvió a besarla y comenzó a quitarle la camiseta.

Su olor.

Todo olía a él.


A mis lectoras de siempre, he borrado contenido en este capítulo para no salirme de la política de wattpad e incumplir las normas de contenido respecto a las escenas de sexo. No dice textualmente que no se admiten escenas de sexo explícitas, pero dado que están cerrando muchas cuentas, he preferido reducirlas al máximo para evitar cualquier tipo de problema. Un abrazo y gracias a todos por dejarme haceros partícipe de esta historia. De nuevo gracias por leer y que tengáis un feliz día!! Muchísimos besos!! <3 

Instagram: sarahmeywriter


CIUDAD DE BARRO© |TERMINADA| (2)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora