Capítulo 32

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La noche cae rápidamente mientras me apresuro a ayudarle a Mikey y a Janet a encender una fogata afuera de la cabaña

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La noche cae rápidamente mientras me apresuro a ayudarle a Mikey y a Janet a encender una fogata afuera de la cabaña. Mark se levanta de la toalla en donde tomaba el sol cuando ve que comienza a esconderse en el horizonte y se acerca a nosotros para ayudarnos a encender el fuego.

Tomo asiento al lado de la fogata cuando ya hemos logrado encenderla y cierro los ojos mientras inspiro con fuerza. Exhalo lentamente todo el aire y alzo el mentón para dejar que el viento fresco del mar choque contra mi rostro, así relajándome por completo.

Pero pocos minutos después Mikey llega a mi lado y me cubre con una toalla.

—Te enfermarás si sales del agua y no te cubres, Hayley. Además, parece que va a llover esta noche... Qué bueno que este ya es nuestro último día aquí —comenta mientras toma asiento a mi lado delante de la fogata.

—Oye... No me recuerdes eso —murmuro con algo de melancolía, al mismo tiempo que recargo mi cabeza en su hombro y miro las flamas de la fogata hacerse cada vez más grandes por la madera que Mark le pone.

—Creo que yo no te he pedido unas disculpas como se debe —me dice de pronto Mark interrumpiendo en la plática y sentándose también a un lado de mí delante de la fogata.

—¿Pedirte disculpas por qué? —pregunta rápidamente Mikey confundido. 

Yo siento que el corazón se me paraliza al instante e inmediatamente me apresuro a negarle discretamente con la cabeza a Mark, prohibiéndole explicarle a Mikey de qué habla. 

—Bueno, en realidad... A todos les debo unas disculpas. Pensé que eran chicos... Bueno, tú sabes... Así... —dice Mark atorándose con las palabras, y Mikey alza las cejas y entorna los ojos hacia él—. Mi punto es... Son buenas personas, saben cómo divertirse, y aunque aún me darían miedo si me los encuentro por la calle en la noche, creo que en verdad los podría considerar como mis mejores amigos.

—Espera, discúlpame un momento... ¡Ray! ¡Ven ahora mismo que el fresa se nos puso sentimental! —exclama de pronto Mikey riendo y Mark golpea levemente su cabeza y ríe divertido.

Vuelvo a recargar mi cabeza en el hombro de Mikey y cierro mis ojos un momento, simplemente escuchando las olas del mar y el fuego quemando la madera de la fogata delante de todos nosotros. Reprimo una pequeña sonrisa, y suelto un suspiro sintiéndome completamente relajada cuando siento que Mikey me rodea con sus brazos. Y poco tiempo después Janet regresa de la cabaña y se une a nosotros.

—¿Me guardaron un lugar? Tengan, aquí hay bombones para la fogata —dice alegre y llegando a un lado de nosotros.

Mark inmediatamente le arrebata la bolsa de bombones a Janet y los abre comenzando a comer. Ella sólo lo fulmina con la mirada y toma asiento a un lado de Mikey, sólo para pocos segundos después también recargarse en su otro hombro. Mikey levanta su otro brazo y nos cubre a ambas mientras todos miramos atentamente el fuego abrazador quemando los pedazos de madera.

My Beautiful Nightmare (Gerard Way)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora