- ¡Alex no te olvides que tenes que preparar tu equipaje! — gritó mi papá mientras salía a toda marcha en mi moto sky. Mi equipaje, tengo más de 15 años de recuerdos en cosas que quisiera llevarme a mi nuevo destino, pero no creo que sea posible. Estoy dando vueltas al asunto de preparar mis cosas hace más o menos seis semanas. Me pierdo en mis propios pensamientos y no me doy cuenta que el camino está cerrado al paso. Unas cintas, custodios, cámaras y miles de personas que sostienen luces, van y vienen rodeando el lago.
Documentales. Me ponen de mal humor, perturban la paz con todos sus aparatos tecnológicos. Doy la vuelta de regreso a mi casa, tengo que llamar a la intendencia e informar que, otra vez, la televisión está invadiendo el lugar y para colmo tomándose atribuciones como cortar el paso. Eso tiene que estar prohibido por la ley.
Bien, la cosa es así. La secretaria del intendente no escucho mi reclamo, no tenía ninguna intención de prestarme atención siquiera, calculo que hasta se habrá reído de mi. Pero si pude sacar información de que la actividad que se está realizando a orillas del lago es lícita, porque dichas personas sacaron el permiso correspondiente. ¡Perfecto! Cualquiera puede poner unas cintas y tomar como propio un lugar de acceso público. Maravillosas leyes. Si, soy una proteccionista empedernida. Crecí amando la tierra en la que vivo, este lugar se mantiene puro e intacto comparado con lo que las personas suelen hacer con todos los espacios verdes. Acá, nuestra tierra es muy importante. Mis amigos se burlarían de mi si me escucharan hablar así, ya los escucho decir "Alex, guarda la Pocahontas qué hay en vos". No tienen idea. Este es mi hogar. Eso, significa mucho para mi. Por eso lo cuido y por eso también me enojo si siento que esta invadido. Espero que la actividad que están realizando no ponga en peligro ni al lago ni a su medio ambiente.
Cuando termine la carrera las cosas van a cambiar. Voy a estudiar cine, para hacer documentales pero desde el respeto, no voy a invadir a la naturaleza para mostrarle al mundo su belleza. Es mi objetivo.
Sebastian
Amo este lugar. Llevamos todo un día de rodaje, tuvimos que frenar en varias ocasiones. El viento y el frío te hielan hasta el alma, pero estoy encantado con la belleza que hay a nuestro al rededor. A pesar de que en Argentina es verano en esta época del año, acá no se siente el calor. Las montañas conservan sus cúspides con nieve y el suelo también está cubierto por ella. Parece ser que aquí es invierno todo el año. Aunque me aseguran que ahora, no es nada el frío que está haciendo comparado tan siquiera con el otoño. Ni me lo puedo imaginar.
Tome mi guitarra para las tomas y ya sentía como se me iban congelando las manos poco a poco. Mucho no me importo porque todo lo que vine a recrear lo conseguí.
Mi equipo de vestuario pudo hacerme algo cómodo y abrigado a la vez. Omitimos los colores, elegí blanco y gris, no quería contrastar demasiado con el paisaje. Nada de lo que ocurrió durante la filmación fue actuado. Era yo, caminando por la nieve. Pensando, cantando, conociendo. Me dispuse a ser uno con el planeta. Me tomé muy en serio el nombre de mi propia canción 'no hay nadie más' y así fue, no había nadie más. Solo mi música, mis pensamientos y yo.
El equipo de grabación, director, cámaras, vestuario y maquillaje finalizaron con sus labores. Quitaron las cintas que impedían el paso al set. Pedimos un permiso especial para ello y la intendencia accedió amablemente con la condición de finalizar en un horario predeterminado, el cual, cumplimos a la perfección y de sobra.
No tengo intenciones de abandonar este paisaje. Pido a Robert, mi manager y amigo personal, que me deje quedarme solo una hora. Después de veinte minutos de estar convenciéndolo no pone objeción y me deja quedarme solo una hora, a recorrer este mágico lugar.
Me siento a orillas del lago en la raíz de un árbol inmenso cubierto de nieve. Mi vista se fija en una montaña que está enfrente, donde la mitad está cubierta por la nieve y la otra mitad de un vibrante color verde donde el sol deja caer sus rayos. Me encanta ver cómo todo puede combinar a la perfección. El frío, el calor, la nieve y el césped. Todos los opuestos en un mismo hábitat.
Me sorprenden de repente unos pasos detrás de mi, se escucha como cruje la nieve con las pisadas. Me doy la vuelta y mi mirada se cruza con un par de ojos miel, la mirada más vibrante que haya visto jamás.
- Perdón, no te quise asustar. Pensé que eras un documentalista. Está lleno de ellos ¿no los viste recién? Había cámaras por todos lados — no solo su mirada es hipnótica sino también su voz. ¿Documentalista? Jajaja que ocurrencias son esas, se que estoy pareciendo un idiota pero no puedo pronunciar palabra alguna. Ella me habla como si me conociera desde siempre y yo acá como un ton... ¡esperen! Me está hablando como si nada. ¿No sabe quien soy? ¡Reacciona Sebastian! — Hola... — pasa su mano delante de mi para llamar mi atención.
- Lo siento, que grosero, parece como si no te prestara atención pero escuché todo lo que me dijiste. No, no vi ningún documentalista, lo siento — cada palabra la pronuncie deseando que no reaccione a quien soy, que de verdad no me conozca.
- Ya se habrán ido. Eso espero. Perdón de nuevo por interrumpirte. Se te veía muy concentrando disfrutando de la vista. Por cierto, soy Alexa. — me tiende su mano cubierta por un guante y no dudo en agarrarla mientras también me presento
- Sebastian Y..Obando, un placer conocerte Alexa — busco en su mirada algo que me delate. Cualquier señal de que me conoce y sabe quien soy, pero no hay nada.
- El placer es todo mío Sebastian, te dejo para que disfrutes de nuestros paisajes, ya te moleste demasiado.
- ¡Espera! — la tome de su brazo, fue un agarre suave pero sorpresivo y espero no haberla asustado — perdón, no te quise retener es que se nota que conoces a la perfección estás tierras y me gustaría saber más de ellas. ¿Te importaría contarme algo de su historia?
Me observa detalladamente y sé que en su cabeza está batallando las dos posibilidades de respuesta. Negativa o afirmativa. Espero que sea la segunda porque tengo muchas ganas de hablar con esta niña preciosa, aún no comprendo el por qué, pero quiero averiguarlo.
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Wow! Me gusta como quedó este encuentro. ¿A Sebastian le gustó Alexa o solo le gustó que no lo reconociera? Es muy pronto para saber que se traen estos dos. Pero esto recién empieza. Espero que pronto se sumen a descubrir esta historia conmigo y comenten que les gustaría que vaya pasando.
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Mi fin del mundo
FanfictionVivir en el punto más escondido del planeta nunca fue un problema para mi, amaba estar en la punta del mundo. El problema empezó cuando mi papa decidió abandonarlo. En el medio, apareció él. Mi mundo o quizás mi fin del mundo. Espero me acompañen a...
