Vivir en el punto más escondido del planeta nunca fue un problema para mi, amaba estar en la punta del mundo. El problema empezó cuando mi papa decidió abandonarlo.
En el medio, apareció él. Mi mundo o quizás mi fin del mundo. Espero me acompañen a...
Mi plan no resultó tan bien como esperaba. Estaba más que claro que Alex no se iba a creer eso de que yo no sabía que Robert la propuso para este video. Tampoco es que me importe demasiado porque la tengo aquí conmigo y si esta de verdad es mi última oportunidad para tenerla cerca, la voy a aprovechar al máximo. Comprobé de distintas formas que no es inmune a mi. Le erice la piel en dos ocasiones, siempre me sostiene la mirada nerviosa y expectante. Son buenas señales. Todavía me ama, esa es mi carta ganadora. Después de unos retoques de peinado, nos disponemos a realizar las últimas escenas juntos y a solas. Voy a sacar provecho de esto. - Ahora lo que vamos a hacer son unas escenas románticas, necesito Alexa que te entregues a la situación, pueden simular una despedida si quieren. Sebastián trátala con cuidado, con amor, como si fuese la última vez — sin saberlo siquiera el director estaba describiendo nuestra realidad. Le prometí a Alexa que no la iba a molestar más, esta es nuestra despedida. Se me rompe el corazón de solo pensarlo pero me toca cumplir. Soy un hombre que acepta las decisiones de una mujer. Se canso de mis pendejadas, tiene razón. Bastante me soporto hasta aquí.
Nunca había estado tan nervioso en un rodaje y es que no se trata de cualquier persona a quien tengo enfrente. Es el amor de mi vida y la estoy perdiendo. Este tiempo aprendí a ponerme en su lugar. Yo también estaría como loco si besara a otra persona. Por más que sea trabajo, la sola idea ya es difícil de soportar, me tiembla el pulso y se me incendia el cuerpo de la puritica rabia que me da. Ella en cambio no es así, me entrego su corazón y su confianza. Con exactitud puedo asegurar que se siente dolida. Ni siquiera es enojo o rabia hacia Martina o hacia mi. Es dolor. Mentalmente me estoy dando una paliza a totazos limpios por haberle hecho daño, pero ya nada puedo hacer. Solo me queda esperar y asumir las consecuencias de mis errores y en este caso, si el precio es perderla, voy a tener que aceptarlo. - ¿En que estás pensando tanto? — la voz de Allie me quema en el pecho. Dios mío cuánto la amo. - En ti, tal vez. Y en lo estupido que soy por perderte. — la sinceridad me brota como si nada. - Por ahí los estupidos somos dos, pero dijiste que este era uno de tus sueños. Cantar con Tommy y no querías que se te arruine. No lo hagas. Relajate. - No puedo estar relajado sabiendo que no te voy a tener más así de cerca — la pego contra mi pecho sabiendo que no puede oponer resistencia, nos están grabando. - ¡Allie si, necesito que te entregues a la escena! — el director grita una indicación para ella. - Sos lo más lindo que me pasó en la vida, lamento cada maldito segundo que te hice sufrir. Nunca fue mi intención. — la agarró de ambos lado de su precioso rostro. Y con un dedo dibujo el contorno de su mejilla marcada.
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Me siento el hombre más afortunado de que no me saque a patadas de su lado por el contrario, pega su nariz a la mía y sus manos descansan en mis brazos. Está relajada, aunque respira con dificultad en algo que no descifro si es deseo de que la bese o deseo de que se termine esta situación. Como ser un completo imbecil es mi tarea favorita no me voy a aferrar a la idea de que quiere que esta situación se termine, pero si a la de que quiere que la bese. Eso es exactamente lo que yo quiero, besarla. Sacarle todo el dolor de su corazón y demostrarle con mis labios cuanto la amo, todo lo que significa para mi. Y si es el último, será el mejor último maldito beso en la historia de los besos. Acaricio un poco más su rostro y sin pensarlo dos veces atraigo sus labios a los míos. Ella desliza sus manos en mi rostro también pero no para apartarme sino para aferrarse mejor a mis labios. Nos besamos. Lo hago con toda la suavidad que soy capaz de controlar en este momento. Quiero prolongar lo más que pueda el hecho de sentir su sabor de nuevo, quiero perderme en ella, pero se que en cuestión de segundos acabará y no me puedo hacer a la idea de que sea la última vez que mi boca va a probar la dulzura de sus labios. Sería perfecto si estuviésemos solos, sin personas mirandonos y por supuesto sin cámaras, pero hago como si no existieran.