Capítulo 35

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Maraton 3/3

Sebastián

Nunca pensé estar en esta situación. Desde un principio sabía que Alexa era una niña muy especial pero no deja de sorprenderme. Me hablo con altura y entereza. Le rompí el corazón en mil pedazos, así y todo está aquí delante mío sin espectáculo. Sin gritos, sin reproches. Sin hacernos más daño, pues yo solito me encargue de joderlo todo. Lo más horrible de esta situación es que también está sin amor. No hay brillo especial al verme, no hay palabras bonitas. Hay dolor, dudas y una pregunta que no escapa de sus labios pero si se hace presente en sus ojos "¿Por que?" Y no tengo tengo respuesta para ello.
- Buena suerte Sebastian — me dice a modo de despedida antes de emprender camino hacia la puerta de salida del camerino, la cual además también le daría salida de mi vida. No lo puedo soportar.
La tomó suavemente del brazo y le digo
- Por favor, tenemos que hablar, esto no puede quedar así al menos escúchame.
- Sebas, te lo pido por favor, déjame ir ya me hiciste mucho daño.
- No fue mi intención mi amor, lo siento. Lo siento una y mil veces, déjame arreglarlo. Se que puedo ser alguien mejor para ti, ayúdame. — le coloco su mechón de pelo rebelde detrás de la oreja. Es una familiaridad tan nuestra ese gesto que me sale por inercia. Luego, le acaricio el rostro y como tantas otras veces ella deja reposar su carita preciosa en la palma de mi mano. Con la diferencia de que esta vez se empapa de lágrimas. Lágrimas que yo mismo cause por imbecil.
- Tengo que irme y vos tenes que dar un concierto.
Antes de que pueda responder siquiera se separa de mi y Robert nos interrumpe.
- Es hora de salir Sebastian.
- Robert necesito cinco minutos. Allie está aquí es importante que le diga algo.
- Me importa un carajo tus problemas de faldita mijitico. Te sales al concierto ya pero ya. — quedo hecha una furia porque Robert me conteste así sabiendo cuánto significa Alexa en mi vida.
- Pues me frenas todo cinco minutos o ni el verraco mismo dara este concierto porque no pienso salir hasta haber hablado con Alex.
- ¿Que es lo qué pasa con estos manes? —interrumpe Geogy al escuchar nuestra acalorada discusión.
- Geogy parce, necesito cinco minutos, ayúdame pues.
- Pon la introducción al show, haremos una entrada musical de cinco minutos Robert yo lo cubro — dijo por fin mi parcero.
- Gracias amigo, eres un teso.
- Tiene diez minutos en total Sebas, ni un minuto más — finaliza Robert y ya mi paciencia llego a su fin.
- Los que me demore pues ¡que pereza contigo home! ¡Es mi decision! — doy una palmada fuerte a la pared de la puritita rabia que siento.
- Hey no — me dice Allie poniendo su mano en mi cintura. Me giro y la tengo delante de mi muy cerca, pego mi frente a la suya, la dejo hablar — tienes miles de personas esperándote ahí afuera con la ilusión de verte cantar. Me parece que ya fue mucha desilusión por un día como para que también desilusiones a ellos. Las personas te quieren, tu música les hace bien. Vos les haces bien. Solo basta con mirar el lugar que esta a reventar o ver la cara Amira que es mi amiga y se perfectamente la admiración que siente por vos, por tus letras. La gente que esta ahí afuera no tiene la culpa de lo que pasa con nosotros, esto lo decidiste y lo llevaste a cabo vos solito. No tienen porque pagar por tus errores. Tienen su fe puesta en vos, como alguna vez lo hice yo.
- Me duele que me digas eso. No quiero que hables en pasado de lo nuestro.
- A mi me duele que te lastimes y que no cumplas tu palabra. Tenes que salir ya a dar ese concierto.
- ¿Te quedarás a verme?
- No lo sé Sebastian
- Por favor. Si no quieres escucharme a mi, déjame decirte todo lo que me atreví a contarte, con canciones. Mis letras hablarán por mi.
- No puedo prometerte eso.
Me separo de ella y busco entre mis cosas las llaves de mi apartamento.
- Ten. Si no quieres quedarte a todo el concierto cuando te vayas espérame en mi casa, no tengo otra copia, así se que estarás allí, no dejarás que duerma en la calle. No busco que me perdones, no te merezco. Solo escucha la historia contada por mi. Y ya luego no volveré a molestarte.
- Esta bien. Vamos a hablar.
- ¿Es en serio? — me mira un poco irritada.
- Yo no soy la que no tiene palabra.
- En eso si que tienes razón. Ahora si, estoy listo para cantar.
- Antes de que te vayas déjame decir algo, tu mamá es increíble.
- Lo sé. Me alegra que la hayas conocido. Ve a tu lugar. Hoy eres la única espectadora que me importa, cuando estés en tu lugar empezaré.
- ¿Como sabes en que lugar voy a estar?
- Porque ese pase, te lo di yo. — aprovecho que no está brava y le doy un beso fugaz en su mejilla izquierda. Sentirla cerca me da esperanza, quizás lo de nosotros pueda funcionar. Debo ser justo con ella, sincerarme. Pagar el precio de mis errores y dejar todo en manos de Dios, el sabrá si nos quiere juntos en esta vida o no. Espero con todo mi corazón que si, porque ya no sabría bien que hacer si no la tengo conmigo. Ni siquiera consigo respirar bien de tan solo pensar en no tener a Allie cerca nunca mas.
La sorprende  mi beso, pero no me dice nada y se va. Es el momento de subir a la tarima. Esta noche mis canciones van a hablar por todo lo que he callado este tiempo. Y espero que ellas me hagan ganar el perdón de la mujer que amo.

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Hasta acá la maratón que pidieron. De verdad gracias por quedarse a leer y por siempre estar ahí. Me interesa mucho su opinión, les pido me cuenten que piensan que va a pasar y también que les gustaría que pase. Espero con ansias sus comentarios.

Mi fin del mundoHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora