Capítulo 55

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Sebastián

Alexa me declara lo mucho que me extraña y no puedo contener la emoción. Todos mis sentidos se quedan en paz, en completa entrega a esta mujer que tengo delante mío. La que me cambio la vida, la que me enseña día tras día a ser mejor. Por mi, por ella, por los que amo. Y por dios, que no volveré a decepcionarlos jamás. Escuchar de su boca que solo quiere que estemos bien, juntos. Superando todo lo que nos paso porque ve en mi el cambio, el arrepentimiento y el amor. Me reconforta hasta el punto de conmoverme hasta las lágrimas. Así es como me encuentra cuando se aparta de mi pecho donde la tenía abrazada, llorando. Lágrimas de felicidad que no paran de salir. Lágrimas de alivio y angustia contenida que se da paso para abandonar mi ser.
Recibo el segundo beso más formidable de toda mi vida, segundo porque el primero fue hace unos minutos atrás. Este mismo es interrumpido por alguien que se atreve a gritarle a Allie por su nombre y ambos, estamos temerosos por ver quien es.
- ¡Alexa! ¿Que es todo esto? — un Chris Garret decepcionado y herido aparece en nuestra escena romántica y de más está decir lo mucho que sobra acá. No pasan ni dos segundos que intervengo.
- ¡Abrite pues huevon! — este man me tiene mamado, ya no voy a ser condescendiente con el.
- ¡Púdrete Sebastian! no quiero hablar contigo. Alex, ¿puedes decirme que estas haciendo? — ¿quien se cree que es para interrogar a mi novia? ¿es mi novia de nuevo? ¡No lo se! lo voy a resolver después de sacar a este muñequito de en medio.
- Lo que tengas que hablar con Allie, también es asunto mio.
- Yo contigo no quiero ningún asunto Yatra. It's about ella y yo — ese espanglish estúpido que utiliza me saca de las casillas, este marica quiere que comience una toteadera acá mismo.
- Estoy mamado de vos Garret — cuando acorto la distancia que hay entre este maluco y yo, Alexa se pone en medio.
- Mi amor, mirame — no hago caso por lo que alza más su preciosa voz — ¡Sebastián, mirame! — me toma por ambos lados de mi rostro y me obliga a agachar mi mirada — hola mi amor, que lindo que sos — sonrío por su extrema dulzura, pega su frente a la mía para decir — quiero ir a dormir con vos, estoy cansada. No hagas esto por favor, dejame que hablo con el y nos vamos ¿si? — encuentra mis labios y me dejo perder en ellos. Si que sabe cómo convencerme.
- No te voy a dejar sola con el — es lo único que digo después de nuestro beso, pero todavía pegado a su frente. Me mira y nota que ya tomé una decisión, no hay vuelta atrás, si habla con Christian será conmigo cerca.
- Esta bien — la suelto y se da la vuelta en dirección a Garret.
- Chris... no se bien que buscas que te diga... yo... vos... vos sabes lo que siento por Sebastián, nunca te mentí, muchos menos te di falsas esperanzas. Desde un principio, te tomé como un amigo.
- Al, yo se lo que somos. Esto no se trata de mi, es por ti ¿por que te haces esto? — me estoy clavando los pies en el suelo para no correr y matarlo —
- No se de que me acusas. A cuenta de que, ¿con que derecho? — conozco bien a Alexa, esta escena la está exasperando.
- Con el derecho que tengo por ser tu amigo. Mi deber es aconsejarte, cuidarte y of course que La última palabra es tuya, pero no soy un amigo si no te digo que te estas equivocando Alex. Te vas a hacer daño, el té hará daño de nuevo. Y lo que me pone mal, es que no voy a estar aquí para protegerte, mi vida esta en Los Angeles. — las ganas que tengo de que te vayas pero ya a los Los Angeles y no vuelvas más pirovo.
- Chris, yo te agradezco todo lo que hiciste por mi, se que te preocupo realmente y es muy linda tu lealtad hacia mi, no pretendo que dejes tu vida en Los Angeles o que estes siempre al pendiente mío. Yo estoy bien con Sebastián, no nos vamos a lastimar y si no funciona, será asunto de nosotros dos. Nuestra decisión, nuestros errores — ¡que buena respuesta mi amor! Tengo ganas de ir corriendo a abrazarla. Las mismas que tenia hace un momento de ir corriendo a matar al muñeco.
- Ok, entiendo. Solo no te olvides la última vez. Cuando estés lista para dejarte querer, sabes donde voy a estar waiting for you. See you soon princess — acorta la distancia entre ellos dos y le da un beso en la mejilla, rozando el borde de su labio inferior.
Hiervo de la rabia, llego hasta ellos en una fracción de nano segundo pero Alexa me detiene otra vez.
- Seb, amor, no. Ya esta, ya se fue.
- ¡Te rozó el labio! ¡Me está tomando el pelo el huevon este!
- No lo hizo. Basta, confia en mi. No me rozo el labio. ¿Nos podemos ir? — hace un puchero y eso es todo para mi, quiero irme de este lugar. De hecho me encantaría salir ya mismo de la mano con ella, pero se que la prensa está del otro lado de esta columna y si no lo están, sus colegas que hacen guardias para pescarnos infraganti si deben de estar por ahí ocultos.

Al salir de nuestro escondite, solo quedan algunos invitados dando vueltas. La mayoría, son amigos, por suerte. Pido a Nicolás que me ayude a salir en la camioneta con Alexa. La veo a ella que habla con su padre de seguro avisando que vendrá conmigo. Gustavo me mira a lo lejos y lo saludo levantando mi mano, el me devuelve el gesto mientras da un beso a la mejilla de su hija y se retira. Una vez que el papá de Allie se va, un hombre extraño se acerca a ella, le habla y tiende una tarjeta, momento de entrar en acción.
- Buenas noches — digo con tono claro y seguro una vez que llego hasta ellos.
- Sebastián Yatra, mucho gusto — me da la mano y se presenta — mi nombre es Ángel Griffin, soy fotógrafo y estaba haciendo una propuesta a Alexa. Me gustaría que sea la modelo de una campaña. — me sale el protector de adentro.
- Puede hablar de eso con nuestros agentes. Roberto Andrade o Nicolas Acosta — señalo a distancia para que vea a mi equipo. Mis mejores personas de confianza. Alex se me queda viendo con una mirada acusadora.
No me retracto, este mundo es muy vil y ella no tiene experiencia, nunca sabes quien está del otro lado. Hay que ser precavidos y siendo Alexa la mujer que amo, solo quiero que este rodeada de personas que se que no le van a hacer daño. Necesito asegurar su bienestar. El tal Ángel, continúa hablando, ya había olvidado que estaba aquí.
- Claro, disculpen, voy a hablar con ellos entonces. Un gusto Sebastián conocerte, Alexa a ti también.
- Gracias Angel por la propuesta, coméntales a Robert y a Nicolás, me gustaría mucho saber más sobre la campaña.
- Bien, así será. Que tenga buenas noches.
Y así se retira, recibo un codazo de parte de esta hermosa mujer que acto seguido me hace mimos en la espalda, los dos sabemos a que vino el golpe, pero no me arrepiento. Esta niña no tiene idea lo protector que puedo ser.

Mi fin del mundoHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora