Capítulo 79

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Alexa

Despierto envuelta en los brazos de Sebastián. Su corazón late tan lento y suave que me relaja muchísimo, su respiración es música para mis oídos. Todavía me cuesta entender que a esta altura de la relación podamos tener estos cruces tan infantiles. En una historia como la nuestra, no deberían de existir la desconfianza ni los celos desmedido. No construyen más bien destruyen la relación. Me encantaría que por una vez sea capaz de entender que soy incondicional con el, que lo que siento es real y no tengo que andar dando explicaciones de eso, mis actos hablan por si solos. Estoy en Argentina con el, estoy de gira por el mundo con el. Dejo de lado mi casa, mis estudios pongo en pausa mi vida por acompañarlo, por ser felices, por apostar a nosotros. Al parecer, no es suficiente. Basta que cualquier persona haga un comentario desafortunado para que el, ponga en duda todo lo que tenemos.
Me remuevo un poco incómoda por estos pensamientos que estoy teniendo. Al instante, Sebastián despierta.
- Buen dia... — me dice casi en in susurro y aprovechó el movimiento para safarme del todo de su abrazo. — bien, parece que seguimos de malas. ¿Quieres hablar?
- Buen día, gracias por preguntar — me sorprendió ese gesto en el por eso el agradecimiento — me gustaría desayunar en paz primero, con vos, si queres — se le ilumina la mirada y solo asiente.
- Te dejo que te prepares, me daré una ducha en mi habitación y vendré por ti
- Esta bien, voy a hacer lo mismo, te espero.
Me di una ducha súper rápida, porque ya lo había hecho antes de acostarme. Salgo envuelta en una bata y me dispongo a secarme el pelo cuando mi celular empieza a sonar. Estoy segura que es Sebastián.
- Hola ¿pasó algo? — digo sin mirar el remitente
- ¿Allie? — y lo mal que hice a no mirar quien era porque la voz que comienza a sonar al otro lado de la línea, no es la de Sebastián
- Si, hola ¿quien habla?
- Soy Fran. El hermano de Tini — que raro este llamado.
- Hola Fran ¿está todo bien?
- Si... Ssii... perdón que te moleste. Es que me quería disculpar por todo lo de anoche, no se que le pasó a Pepe. Yo en ningún momento me quise hacer el galán con vos ni mucho menos, no es que no me parezcas linda, quiero decir... sos linda claro, pero yo... yo no... estoy dando mil vueltas perdón — suspira muy profundo enredado con sus palabras
- Fran tranquilo, todo está bien. Yo no pensé nada malo, fue incomodo obvio, pero ya pasó.
- Espero que no hayas tenido problemas con Sebas por eso, también le voy a escribir después, si lo ves mandale disculpas de mi parte.
- Seb y yo tenemos de por si una relación complicada, pero no te preocupes no tiene que ver con anoche. Es... es.... — ahora soy yo la enredada con las palabras — no se lo que es — digo tras la pausa.
- Alexa no me tenes que explicar nada, ojalá y todo mejore. Para la próxima visita que hagan a Argentina me gustaría cocinar para ustedes, espero que vuelvan pronto y fue un placer conocerte.
- Gracias Fran. Claro que si, podremos comer en otra ocasión y para mi también fue un gusto conocerte, saludos a tu familia — unos aplausos llenan la habitación.
- Que más, que nota. Ya hasta hablan por teléfono y todo. ¿Te invitó a comer Fran? Y después soy yo el se trae algo con Tini. Tu no pierdes el tiempo. — me levanto rápido de la cama para acercarme a un Sebastian con la mirada llena de furia. Lo desconozco.
- ¿Me estás hablando en serio?
- Llego a tu habitación y te encuentro hablando con Fran toda acurrucada e la cama ¿que quieres que piense?
- No hay nada que pensar. Llamo para pedir disculpas, a vos, a mi, por todo lo de anoche. Porque al parece si tiene una buena educación y se preocupa por la situación de ayer, en donde la única que quedó expuesta como una cualquiera fui yo. Y ahora mi novio me esta atacando de nuevo haciéndome sentir una zorra.
- No me quieras culpar a mi de lo qué haces tu. Entre y estabas hablando con el.
- Estaba hablando H-A-B-L-A-N-D-O ¿no se permite hablar con nadie por estar de novia?
- No me tomes el pelo
- No puedo creer que pienses así de mi, yo jamás me porte mal con vos.
- Claro, el de los errores y la culpa siempre fui yo. Tu eres la santa, la virgencita, literalmente o al menos eso espero — esto se termino acá.
- No puedo creer lo que acabas de decir, en serio. Ya no tengo más fuerzas para seguir con todo esto. —
Camino por el cuarto recogiendo mis cosas. Busco mi valija y empiezo a tirar todo ahí adentro. Tengo que salir de acá, tengo que volver a Colombia. Necesito distancia de este monstruo que está lejos de ser la persona de la que me enamore.
- ¿Otra vez esto? Como en Los Ángeles. Me vas a decir que madure, que no puedes dejar todo de lado por mi y que te regresas a Colombia.
- No Sebastián Obando, esta vez no te voy a decir nada. Simplemente voy a juntar mis cosas y me voy a ir. — Ni siquiera se de donde saco las fuerzas para no largarme a llorar, pero no le voy a dar el gusto. Nada de lágrimas frente a él.
- ¡Bien! ¡Genial! ¡Vete! Esta vez no voy a rogar por ti. Te vas porque quieres Alexa Ferrer. Yo estoy aquí dispuesto a hablar contigo.
- ¿Hablar? Me estás acusando, gritando y tratando como si fuese una cualquiera. No tenemos nada de que hablar, menos en estos términos.
- ¡Bien! ¡Carajo! ¿Es tu decisión final?
- Si, es mi decisión final. — Cierro la valija y voy de camino al baño para sacarme la bata y ponerme algo de ropa.
Escucho la puerta que se cierra con un sonoro portazo, señal de que Sebastián abandonó la habitación. Nunca le di motivos para que dude de lo nuestro. Mis actitudes siempre fueron impecables con el. Sus celos no van a poner en tela de juicio mi reputación ni mis sentimientos. No voy a permitir que esto se transforme en una guerra liderada por un sentimiento tan bajo como los celos. No quiero esto para mi, tampoco para el. No lo merezco, no lo merecemos. Como dijo Maria Adelaida aquella vez "si es voluntad de Dios estarán juntos" o puede que simplemente no lo sea.

Mi fin del mundoHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora