Capítulo 91

314 29 10
                                        

Alexa

Me despierto con todo el cuerpo de Sebastián encima mío. No sabia que estaba tan cansada, hasta ahora que me desperté y son más de las dos de la tarde. Cerca de las diez de la mañana nos acostamos en la cama de Seb y lo último que recuerdo, es que él se quedó dormido primero. Después de abrazarlo y acomodarme cerquita de su pecho yo también me deje llevar al limbo de los sueños. Si antes me hacía ruido la panza no se imaginan ahora, es un temblor de hambre lo que tengo. Me quedo embobada mirando la carita de bebe de mi novio, si, mi novio. Suena muy lindo ¿no?. El amor de mi vida. Nunca me imagine a mi misma afirmando algo tan importante. No le das el título de 'amor de tu vida' a cualquiera. Al menos yo, no me lo tomo para nada a la ligera. Sebastián es todo lo que alguna vez soñé tener a mi lado. Tiene tantas cualidades admirables como su bondad, su pasión, su alegría. Esa sensibilidad que no encontras a la vuelta de la esquina. Lo más lindo que veo en él, es todo lo que produce en mi. Me convierte en mi mejor versión. Me gusta quien soy cuando estamos juntos. Amo como me mira, como si no existiera en este mundo, alguien mejor que yo. Como si todo lo que somos fuese lo único que necesitamos para seguir existiendo.
- Te veo mirarme... — susurra con los ojos cerrados y por un momento pienso que sigue dormido. - Me acerco suavemente y me agarra desprevenida, caigo en sus brazos y todo su cuerpo está ahora sobre mi.
- Seb ¿que haces? — me hace muchas cosquillas a lo que no puedo parar de reírme.
- Esto es por espiarme mientras duermo...
- Ya... por favor... basta — me falta el aire de tanta risa.
- Esta bien, buen día — me da un beso corto en los labios.
- Buen día amor — paso mis brazos alrededor de su cuello, tambien le devuelvo un beso corto y suave. — tengo mucha hambre
- Hora de comer señorita, saldremos a mercar algo rico para ti.
- ¿A mercar? — suena muy raro.
- Si cariño, tenemos que ir al mercado, no me queda nada en la nevera.
- Me tengo que duchar — hago un puchero.
- Ve, te espero. — salto de la cama, busco mis cosas para bañarme. Que suerte que deje un cambio de ropa acá sino ahora no tendría que ponerme.
Me acerca a Seb para dejarle un último beso que casi no logro terminar porque estaba a punto de subirme otra vez a la cama. Me escapé y no lo dejé.

En medio del baño escucho que mi celular empieza a sonar. Es el tono de llamada que le asigne a Christian. En mi interior me debato la idea de decirle a Sebastián que atienda o no. Si le digo que lo haga, sabrá que tiene un tono de llamada especial y puede que se enoje. Si no le digo nada, va a pensar que tengo algo que ocultar.
Los minutos pasan y el timbre del teléfono no cesa. Hago de cuenta que no se quien es y grito.
- Amor, atende si queres.
- Es Christian — me devuelve el grito.
- Ok, como quieras, no me molesta si queres atender. — no me dice mas nada. Termino de ducharme y me pongo la bata para salir del baño cuando el celular empieza a sonar una vez más. Abro la puerta y alcanzo a ver a Sebastián que lo agarra. No le digo nada.
- Bueno... — calculo que Christian le respondió desde el otro lado. — ¿que hay Garret? — en un solo movimiento Sebastián pone el alta voz pero me hace un gesto de que no hable.
- Hola Sebastián ¿Allie está contigo?
- Está tomando una ducha bro ¿pasó algo? — da un suspiro.
- No, es solo que le escribí para saber si llego bien su vuelo y como pasaron varias horas y no respondió, me preocupe. — habla con sinceridad, lo conozco. Su preocupación es sincera.
- Tranquilo, nos quedamos dormidos por eso no respondió — Sebastián también es sincero pero hay un poco de malicia en tono, por eso mi mirada hacía a él es muy dura. Quiero hablar, pero vuelve a hacer un ademán para que me calle.
- Bien Yatra, dile que también le envíe a Robert las propuestas y que cuando se desocupe, puede escribirme. — sigue sin haber no un rastro de maldad en las palabras de Chris.
- Quizás no la deje ni un solo minuto home, tengo que aprovechar el tiempo — la sonrisa socarrona de Sebastián me esta dando dolor de panza. No puedo creer que acaba de decir eso, no lo soporto más.
- Hey ¿atendiste mi llamada? — le quito el teléfono de las manos pero no saco el alta voz— Gracias. ¿Hola? — me hago la tonta y entro en escena. Mi novio tiene fuego en la mirada pero lo ignoro.
- Hey princess estaba un poco preocupado. — a pesar de que no lo estoy viendo se que Christian está sonriendo en este momento.
- Perdoname, llegue a las apuradas. Estuve hablando con Sebis y me quede dormida. No toque para nada el teléfono, no quise asustarte.
- It's ok, lo entiendo. Solo quería asegurarme de que tu regreso estuvo bien. Además, avisarte que ya envíe el detalles de las propuestas a Robert para que las analice.
- Gracias por todo Chris, sos el mejor amigo del mundo.
- Uy esa friendzone que nota — comenta Sebastián y claro que Christian lo escucho.
- Oye Al, I have to go (tengo que irme) llámame si necesitas algo, estaré fuera de Los Angeles por unos días, pero voy a estar pendiente al teléfono para lo que necesites.
- Gracias Chris. Buen viaje y disculpa por lo que acaba de decir mi novio, el desubicado.
- No pasa nada baby, yo se cual es mi lugar. Te me cuidas ¿va? Adiós.
- Bye Garret. — grita Sebastián.
- See you Yatra. — responde el y corta la comunicación.

Dejo mi celular en la mesa de luz. Me doy la vuelta para quedarme seria en frente de Seb. Espero que admita que tuvo una reacción muy grosera. Como era de esperarse, no asume nada.
- No me veas así, no me hice nada.
- Yo no te estoy acusando, pero quiero que admitas que se te fue un poco la mano con tus comentarios.
- No tengo nada que me admitir, el pirovo ese me cae de la patada. Hasta un ciego se daría cuenta que no lo paso, pero tu te empeñas en ser su amiga y ya pues, lo entiendo. No diré nada pero no pidas que sea buenito y gentil cuando lo único que quiero es que desaparezca.
Me acerco a este cavernícola de hombre y lo abrazo de la cintura.
- ¿Y ahora que? ¿Me vas a estrangular el estómago? — me pongo a reír.
- No tonto, solo quiero abrazarte y decirte que sos un celoso.
- Ah pues eso si que no lo podrás cambiar, porque siempre te celare, eres lo más importante de mi vida. — me pone el pelo rebelde detrás de la oreja y me besa.
- Ahora vamos por tu comida porque el ruido de volcán en erupción que está haciendo tu estómago me está dando un susto que ave María. — exploto de nuevo en una carcajada con sus ocurrencias.
En silencio, le pido a la vida que nos permita estar siempre así de unidos, enfrentando nuestros problemas, riendo y siendo felices juntos porque nunca me acostumbraría a una vida sin el amor de este hombre.
...........................................................
Wow estoy muy emocionada porque esta historia cuenta con booktrailer.
Créditos e infinitas gracias a la editora Ely_Books de FamiliaDisney
Pasen a verlo.

Mi fin del mundoHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora