Vivir en el punto más escondido del planeta nunca fue un problema para mi, amaba estar en la punta del mundo. El problema empezó cuando mi papa decidió abandonarlo.
En el medio, apareció él. Mi mundo o quizás mi fin del mundo. Espero me acompañen a...
La semana en la universidad es súper intensa. No queda mucho para que tengamos que iniciar nuestras tesis, para mi suerte es en equipos y me toco con Sebas Villalobos. Nunca me puse tan contenta por un trabajo de la universidad. La verdad es que hacerlo con él, me alivia muchísimo, ya que coincidimos en muchas cosas en lo que a videos y dirección de los mismos se refiere. Solo que a Sebas le gusta salir en ellos y a mi solo me gusta hacerlos. Me convenció para que no me pusiera a pensar ninguna idea porque el ya tenía una deslumbrante, maravillosa y única. Ante estas palabras no me opuse y sigo a la espera de que me cuente que es eso tan genial. No miento en lo más mínimo cuando digo que Sebas se volvió incondicional e indispensable para mi. Habiendo cumplido con todas las obligaciones semanales, esta noche nos queda celebrar. Nos invitaron a la inauguración de un boliche, aunque acá le dicen antro y quedamos en encontrarnos ahí.
Me tomé la tarde para buscar algo que ponerme. Como no soy mucho de ir a bailar o a bares no tengo ese estilo de ropa. Paso por el shopping y quedo completamente enamorada de un vestido y un par de botas que mágicamente combinan entre sí. Estar en este lugar me recuerda a la vez que vinimos con Sebastián a una cita al cine que terminó siendo la más fallida de todas. Las personas lo reconocieron y no tuvimos escapatoria. Tuvo que llamar a su manager y a un chofer. Para ese entonces yo estaba engañada, que ilusa. Le creí el cuento que me hizo de que fue reconocido por trabajar para el artista Yatra, cuando el artista en realidad era el. Es algo tan tonto que siento vergüenza de haber caído en un engaño así. Despejo mi cabeza de esas ideas y entro a probarme el vestido que me gusto junto con las botas. Amira me pidió que por favor elija algo sexy, creo que esto cumple a la perfección con su pedido. Me saco una foto y se la mando rápidamente.
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Empieza a sonar mi celular. - Ami... - ¿Te encuentras bien? - Ay si, ¿por que? ¿No te gusto lo que te mandé? - Todo lo contrario ¡Me encanta! Pero tú no sueles vestir así y más en color plata. Estas hermosisima. Se va a desmayar más de uno. - Que tonta. No quiero que nadie se desmaye. Voy a pagar por este look entonces. Gracias por tu aprobación. Te quiero - Bye, te quiero.
Llego a mi casa y me encuentro el auto de mi papá estacionado afuera. Lo cruzo en la cocina preparando algo de comer. - Hola, hola qué raro tan temprano. — le digo casi en un cantito. - Hola, hola qué raro verte tan feliz. — intenta imitar mi cantito lo cual me termina sacando una sonora risa— Hace semanas que no estás así — dejo mis bolsas en una silla, le doy un beso en el cachete y agarro una manzana. Puede que tenga razón hace varias semanas, precisamente dos meses que no estaba tan contenta. Me encogí de hombros para luego decirle. - Digamos que me canse de ser un trapo. - ¿Tiene algo que ver con ese chico que te deja en casa casi todas las tardes? - ¡Papá que chusma! - ¿Que tiene? Que sea un padre comprensivo no quiere decir que sea un padre ciego. ¿Como se llama? - No te lo voy a decir - Bueno decime si es bueno con vos, si te trata bien. - Si, él es increíble conmigo, pensé que después de Seb... — ni siquiera puedo pronunciar su nombre sin sentir dolor. - Sebastian — dice mi papá por mi. - Si. — suelto el aire que estaba conteniendo — Creí que después de él, me iba a resultar prácticamente imposible confiar en alguien, mejor dicho, en otro chico. - Pero ya ves que no. Me alegro que tu vida siga su curso. No dejes nunca que un patán te quite la posibilidad de amar y ser amada. Sos una mujer única hija. Entonces, ¿vas a salir hoy? — pregunta señalando las bolsas que traje. - Que papá curioso resultaste — lo abrazo por la espalda antes de agarrar mis cosas para luego dejarlo con la intriga — salgo y me voy a preparar. — Chau — digo con otro cantito y me pierdo escaleras arriba de camino a mi habitación.
Una vez lista para salir, llega el mensaje que esperaba.
Baby I'm here. Estoy fuera, te espero.
Es Chris y como cada día su mezcla de ingles y español me roba una sonrisa. Conocí a Chris Garret gracias a Sebas Villalobos. Estuvo en Los Ángeles unos días por cuestiones de trabajo y al volver no lo hizo solo, ya que vino con el. Al principio no tenia ganas de conocer nadie, tenia fobia a iniciar conversación con alguien del sexo opuesto de nuevo. Pero al cabo de unos días Chris supo ganarse poquito a poco mi confianza y también mi cariño. Llevamos dos semanas compartiendo momentos juntos, a solas y con amigos. Paseos, charlas, comidas, cine. Todo tipo de distracciones. Cuando fui lo suficientemente fuerte le conté sobre Sebastian, quedo muy indignado y lo sigue estando cada fin de semana cuando no logro ocultarle que recibí otro mensaje de audio de Sebastian borracho. Christian jamas se me insinuó. Solo me dijo muchas veces que disfruta de conocerme, de hacernos compañía y de reír juntos. De vez en cuando me repite lo linda que le parezco pero nunca fue mas allá de eso. No es que sea presumida ni vanidosa, pero es algo que siempre me dicen, entonces no me molesta que el también lo haga.
Agarro mi bolso y un abrigo, para salir al encuentro de Chris. - Hey baby, Wow i can't believe it! de verdad que no puedo creerlo te ves hermosa. - Hola Chris, gracias, pero por favor no me mires así que me voy a arrepentir de usar esto. - Ok vamos entonces. Amira y Sebastian irán por su cuenta, so... solo estamos tu y yo baby. — beso mi mano y empezó a conducir de camino al boliche. El camino fue corto. Ya no habia personas esperando para entrar porque no llegamos a la hora que decían las invitaciones, decidimos mas bien estar casi dos horas después. Son cerca de la 1 a.m cuando Christian y yo bajamos del auto, lo se porque mi telefono comenzó a sonar sin parar y por el tono de llamada sabia de quien se trataba: Sebastian. Christian se dio cuenta y me miro con desaprobación para luego decir: - Baby, no te hagas esto. - Lo siento, tengo que contestar. Por ahí le paso algo, siempre manda audios, es raro que este llamando. Atiendo la llamada y solo escucho música y ruido, pero no se si proviene de mi lado o del lado de el. Christian me mira y me pide permiso con la mirada para agarrarme de la mano, haciendo gesto de que puedo caerme con las botas. Acepte que lo haga mientras intentaba descifrar lo que decía Sebastian al otro lado de la linea, cuando logro distinguir escucho - "... Lo que le gusta es que le cante al oído en la noche, que la mire y que le diga te quiero otra vez..." — balbucea sin sentido, claro que esta muy borracho para hablar y razonar —Sebastian ¿estas bien? — no responde. La llamada continua conectada pero ninguno de los dos dice nada. Oscuridad y una nube de humo nos recibe al entrar al lugar con Chris todavía sosteniéndome la mano y menos mal que lo hace porque no se ni donde estoy parada. Luego del humo hay unas luces y una ambientación de fiesta. Mi mirada viaja directamente a la primer cara familiar que veo: Geogy. Sebastian alza sus ojos y lo veo por primera vez en dos meses. Mis ojos se cristalizan al instante, puedo sentirlo. La mirada de Sebastian viaja desde los míos hasta mi mano aferrada con fuerza a la de Christian. Se saca a Geogy de encima y viene directo a mi. Respiro con dificultad y me preparo. Esto no va a ser nada fácil...