Sebastián
Termino las últimas entrevistas y voy de camino al hotel con el equipo. Mañana me voy a casa. Tengo una felicidad extrema, si bien amo Europa y no me lo puedo creer aun el cariño de la gente. Necesito estar con Alexa. Traer a mi familia a este viaje fue una de las mejores decisiones que tomé en mucho tiempo, pues sino ahora estaría extrañándolos a ellos también y quizás hubiese sido más pesada la carga de tener que estar lejos de casa.
Tenemos una firma de discos pautada en Bogota. Estoy casi seguro que será una locura, al menos es lo que espero. Me muero de ganas de reencontrarme con mi público colombiano.
- Sebitas acá tienes tu teléfono — me lo pasan hacia la parte trasera de la camioneta.
- Gracias Nico — tengo varias notificaciones como siempre y ninguna señal de Alexa. — ¿no me llegó ningún correo?
- Si, pero los respondi. Incluso el de Alexa para que no se preocupe la niña y no tengas broncas.
- No Nico ¡no puedes abrir esos correos huevon son privados! — me paso de la raya al gritarle así pero es lo cierto, no puede simplemente violar toda mi intimidad.
- Ya, lo siento. Pensé que era lo correcto, ni siquiera vi otros mensajes.
- Es que no encontrarás nada en esa casilla porque es solo para Allie. Es un asunto muy personal entre ella y yo.
- Ya, de verdad lo siento Sebitas, no volverá a pasar. — se que lo dice muy en serio. Nicolas es bien portado un hombre a lo bien.
- Lo siento yo también bro, no tenia que hablarte así. — me apena haberme puesto tan maluco y bravo con el.
- Dígale a Alexa que fui yo y ya
- No, deja. La veré mañana temprano y se contaré en persona.
Llegamos cerca de las nueve de la mañana a Bogota. El cansancio me está ganando la partida. Lo primero que necesito es un buen descanso y si es al lado de mi novia, mucho mejor. En el aeropuerto me recibieron las niñas del club de fans, siempre presentes y muy atentas a mi música y a mi, soy un bendecido por poder tenerlas conmigo.
Después de una charla rápida y unas cuántas fotos voy de camino al apartamento. Tecleo un mensaje rápido a Allie.
Buen día mi amor ¿aún duermes?
Buen día lindo, me despertó tu mensaje.
Entonces voy por ti para remediar esto, prepara tus cosas. Estoy en Bogota y necesito descansar contigo a mi lado.
¿Estas loco?
Claro que si, estoy loco por ti. Llego en diez minutos.
Para ser más exactos nos tardamos cerca de quince minutos. Nicolas no tuvo que tocar el claxon porque ya Allie estaba en la puerta. Me bajo rápidamente y voy a su encuentro. Tira su mochila al suelo y se sube encima de mi.
- Hola mi amor — me abraza con fuerza y me planta un beso.
- Hola princesa, que lindo recibimiento — se pone roja de vergüenza automáticamente.
- Perdón, es qué pasó todo un mes, extrañaba tenerte conmigo.
- Si me vas a recibir así por cada mes que me vaya, podría ausentarme más seguido.
- Chicos, no los quiero interrumpir pero también estoy cansado ¿nos vamos? — me olvide de Nico.
- Perdón bro. Vamos preciosa — tiro de Alexa para subirla a la camioneta conmigo.
El trayecto al apartamento lo pasamos abrazados y en silencio. La verdad es que no tenía muchas ganas de ponerme a hablar frente a Nicolas. Creo que tiene un día muy pesado, necesita descansar. Todos lo necesitamos.
- Hogar dulce hogar — digo cuando entramos al edificio, luego al apartamento y lleve a Alex directamente a mi dormitorio.
- Extrañaba mucho este lugar. — me comenta con un poco de nostalgia en su tono de voz. Mientras charlamos busco algo más cómodo que ponerme en mis armarios porque no pienso deshacer mi maleta.
- ¿No viniste en mi ausencia? Te deje las llaves.
- Vine una sola vez, pero siendo sincera, me la pase llorando. Ningún lugar es igual si vos no estás — me acerco para acariciar su carita.
- Amor no, no tienes porque llorar, si me extrañabas tenias que llamarme, no importaba la hora, yo iba a estar para ti en todo momento. No soporto saber que estás mal y que yo no estuve acá mientras llorabas. — Acaricio su pelo. Poner su mechón rebelde detrás de la oreja es una de las cosas que más extrañe. Incluso hasta más que besarla. Bueno, no, tampoco tanto, pero extrañe mucho esa caricia tan nuestra.
Deja que la acurruque contra mi pecho y guardamos silencio por un rato. Estoy a punto de quedarme dormido cuando en un susurro me pregunta.
- ¿Por que estabas tan raro en los mails? — me despierto de un sobresalto recordando que Nico estuvo respondiendo mis correos.
- Amor, yo no vi tus últimos correos. Estaba tan atareado de notas y cosas que Nicolas se ofreció a ver mis redes. Me olvide de mencionar lo de nuestra casilla especial y respondió por mi. Seguro metió la pata, tu solo dime que te dijo y te juro que si te hizo sentir mal, lo mato.
- No amor, tranquilo — me acaricia mientras me da calma. — no me dijo nada malo, por un momento me preocupe pensando que estábamos mal. Pero después de hablar con Chri... — se detiene.
- Con Christian, puedes decirlo, no me molesta — en este tiempo entendí que el muñequito de Garret no tiene ni chances contra mi.
- Si... Christian me dio seguridad y me animó a que de seguro no pasaba nada, que lo nuestro es fuerte y que no me tengo que ponerme mal por todo. Es que, me da miedo perderte. — es la mujer mas hermosa del universo.
- Mi amor — la abrazo más contra mi — nunca me vas a perder y yo no haré nada que me pueda hacer perderte a ti. Tenlo por seguro, ya aprendí a lo bien, que tengo que cuidarte porque tu eres una de las personas más importantes de mi vida, solo Dios sabe cuanto te amo princesa.
- Y yo te amo a vos — la beso con suavidad y entrega.
Nos quedamos abrazados. Me tumbo en la cama con ella acurrucada sobre mientras nos dejo cubiertos con una manta para caer en un profundo sueño reparador después de tanto trabajo. Nada, es más lindo que dormirme en sus brazos.
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Mi fin del mundo
FanfictionVivir en el punto más escondido del planeta nunca fue un problema para mi, amaba estar en la punta del mundo. El problema empezó cuando mi papa decidió abandonarlo. En el medio, apareció él. Mi mundo o quizás mi fin del mundo. Espero me acompañen a...
