Explicándole La Verdad

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Capítulo escrito por paudiaz044

NARRA ZARAH

Tan pronto como el Zombie, que creo que se llamaba Marcus, nos dijo que Skellen había desaparecido fui hacia una zona del bosque cerca del lugar donde se estaba quedando ella. Creí que saldría de la aldea porque después de todo lo que pasó con sus hermanos y la poca interacción que habíamos tenido se me ocurren varias razones de las que porque escapó; una era que iba a enfrentarse a ellos por destruir el refugio, o que se cree las mentiras de sus hermanos y por eso es cortante con todo el mundo para no lastimar a nadie más y que por eso huyó, para que esa cosa no lastime a nadie si la persigue a ella, aunque no sé si sabe que se puede hacer un tipo de trato con esa bestia o que específicamente la estaba buscando.

Vi que Cindy me seguía, iba a decirle algo pero no había tiempo o si no Skellen podría irse lejos, aunque estuviera herida se veía que era alguien astuta y se las ingeniería para escapar.

Recorrimos partes del bosque, vi a los pájaros descendiendo al pasto buscando algo, me preocupe

—Hay que apurarnos, va a empezar a llover

Le advertí, Cindy miró al cielo y luego a mí incredulamente.

—No hay ninguna nube gris en el cielo, ¿Cómo lo sabes?

Preguntó aun sin creerme.

—Cuando va a llover los insectos que necesitan humedad salen de la tierra para que les alcancé el agua de lluvia, los pájaros aprovechan para buscar alimento y descienden al suelo para ver si agarran comida antes que la lluvia empiece.

Le expliqué mientras buscaba algún rastro de Skellen, seguiamos buscando pero no parecía tener suerte, Cindy se había subido en un árbol para tener mejor vista.

—Oye, no me respondiste mi pregunta, ¿Me vas a enseñar a usar el arco para luchar contra el monstruo?

Preguntó, parecía querer ayudar pero no quería que sus sentimientos de querer mostrar que es útil nublaran su juicio, suspiré pensando en una negación buena para que no escapara o algo.

—Mira, simplemente no puedo permitirte ir y ya, no voy a enviar a alguien no preparado físicamente y mentalmente, hay otras cosas que podrías hacer para que el plan funcione.

Traté de explicarle lo más claro que pude, ella me miró enfadada

—¡Creí que confiabas en mi! No soy inútil, puedo luchar.

Gritó tratando de convencerme pero volví a negarme.

—No, esto no es por lo de que todos te creen inútil, sí confío en ti y por eso creo que debes ser la que guíe a los demás a un lugar seguro cuando sea la hora.

Dije sonriendo sinceramente, pero aún seguía negando

—Eso no es verdad, se que puedo hacerlo, debo demostrar que no soy la niña mimada que todos me dicen que soy.

Dijo bajando del árbol y parándose enfrente de mí.

—Trepadora esto no se trata de ese problema.

Dije tratando de convencerla, pero ella seguía negando.

—¡No! ¡Es mi oportunidad para que todos vean que soy fuerte y que puedo hacer lo que sea! ¡Nadie le dice nada a Skellen que trajo todos estos problemas y ahora debemos buscarla!

Gritó a casi un llanto, yo seguía buscando alguna indicación de que si había pasado alguien herido.

—¿Crees que ella pidió todo esto? Nacer en una casa donde nadie la quería, que la culpen de algo que no pudo controlar, y ahora ella cree que todo esto es su culpa, por eso escapó porque se preocupa por sus amigos al punto que los trata mal para que no se acerquen a ella con el temor de que les pase algo tras vivir lo de su familia

Respondí, sabía que si seguía diciendo algo con respecto a su petición de luchar contra el Wither en su estado actual no comprendería. Parecía querer responder algo, pero no decía nada, me acerqué a ella y me puse a su altura mirándola a los ojos.

—Olvida a todos los que te dijeron algo, tus amigos, Skeleton, Ender, Mindy, tus padres, sus comentarios o querer demostrarles algo para que no nuble tu vista y dime ¿De verdad quieres ir a luchar contra esa bestia?

Le pregunté, ella parecía no saber que responder, como si su seguridad por algo se hubiera esfumado de la nada, miró al suelo no dejando que la viera.

—Es por eso que no te puedo llevar a luchar, cuando tus padres murieron no tuviste a nadie que te educara, por eso todos te llaman niña o pequeña, nunca te dieron algún trabajo, por eso todos te llaman inútil, quieres libertad, pero no puedes pagar el costo y ahora estás enfrentandote a todo esto; tu hogar destruido, tu mejor amigo con nueva familia, tu hermana que ahora ya no te cuida porque sabe que debe dejarte crecer y no sabe cómo educarte.

Parecía que quería gritar o golpear algo por sus puños fuertemente cerrados, pero como no decía ni hacía nada continúe.

—Tienes tantos nudos o problemas dentro de ti que incluso con el entrenamiento necesario nunca te llevaría con esa cosa a pelear, porque no sabrías cómo actuar o qué hacer y todo eso es normal, sigues siendo pequeña de corazón, y crecer en estas circunstancias no es sano para ti ni para nadie. Debes darte cuenta de algo y es que si sigues así podrías terminar mal.

Le expliqué sus problemas que podía ver en ella lo más claro posible. Seguía mirando al suelo no sabiendo qué hacer o que decir, como si sus problemas se hubieran acumulado. Seguí buscando alguna señal o algo con Cindy siguiéndome, pero empezó a llover, tomé su mano y regresamos a la aldea, ella no dijo nada por mi acción.

Entramos a una casa para refugiarse antes de que la lluvia se pusiera más fuerte, estaban algunos Zombies y endermans, Skeleton estaba sentado en una cama, Cindy se fue a dormir en otra cama, me acerqué a Skeleton.

—Oye no me dio tiempo a preguntar, pero, ¿te caíste de una roca o algo así?

Le pregunté por la venda de su cara, el bufó molesto.

—Todo por el amigo de la pulga.

Respondió molesto señalando a Cindy.

—¿Encontraron a Skellen?

Pregunté, él miró al techo.

—No, cuando comenzaron a caer algunas gotas de agua volvimos Enderson y yo para que él no se lastimara.

Dijo señalando a un enderman dormido en una cama.

—Estoy segura que aparecerá, el chico con el que siempre está parece que la conoce bien.

Dije dándole ánimos, él me miró raramente.

—Él sólo la acosa y ella lo odia, no la conoce bien.

Me respondió seguro.

—Eso o sólo ves lo que quieres ver, como Cindy.

Le molesté.

—Oye, yo no me parezco a la pulga.

Respondió ofendido

—Veamos; tercos como una mula, respondones, valientes, buscando libertad, se ríen de las desgracias ajenas y quejones, son como gemelos.

Le seguí molestando, él no dijo nada más, platicamos de algunas aventuras o lo que pasó cuando me fui del pueblo, hasta que se hizo de noche y yo me fui a dormir en otra cama.

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