NARRA SKELETON
Desperté con la pulga berrinchuda abrazada a mí, sabía que ahora más que nunca temía de lo que los hermanos de Skellen pudieran hacernos pero ya me había cansado de cuidar de ella sin que lo agradeciera. Nadie me había pedido ser su niñero.
Me levanté sin importarme si la despertaba o no, quizá lo que le hacía falta a esta niña mimada era recibir un trato más rudo. Se despertó cuando sintió el jalón brusco.
—Oye, ¿qué te pasa?
Se quejó malhumorada mientras yo tomaba mi arco y las flechas nuevas.
—Levántate, nos vamos. Hemos pasado muchos días aquí y no sabemos si los demás están a salvo.
Dije saliendo de la habitación, ella se levantó y me siguió repitiendo mis palabras con voz chillona.
—Claro, como tu amiga esa ya te dijo todo sobre la bestia crees ser de ayuda, ¿no?
Dijo mientras arreglaba su cabello, iba a responderle pero recordé algo. ¿Como Zarah sabía tanto sobre el tema? Todo lo que nos había dicho no lo decían los libros. Me regañé a mí mismo por no haberlo cuestionado antes.
—Ven, tenemos que regresar con ella.
Dije tomándola por la muñeca y comenzando a caminar hacia las escaleras. Ella como siempre se quejaba mientras intentaba soltarse, una vez abajo nos encontramos con Samara.
—Ah, ya se han levantado. Les daré de desayunar.
Dijo levantándose. Estaba sentada a la mesa que estaba llena de trastes sucios.
—¿Dónde están los demás?
Pregunté, ella sonrió.
—Se han ido ya, dicen que ya estaban en condiciones de viajar y se fueron lo más pronto posible porque dijeron que era un viaje largo.
Respondió, eso no podía significar nada bueno.
—También nos vamos, pasaremos por la ropa de Cindy y dejaremos el sueter de tu madre para que lo laven.
Dije caminando hacia la puerta, ella caminó hacia nosotros pero salimos antes de que nos pudiera decir algo.
Pasamos a recoger la ropa de Cindy, la dejaron pasar a cambiarse y dejamos el suéter. Luego fuimos a casa de Zarah.
Ella estaba afuera cortando leña para venderla después, no parecía muy sorprendida de vernos ahí.
—Cuando eras pequeño eras muy tranquilo y divertido, es extraño verte arrastrando a esa pequeña contigo mientras llevas ese rostro serio.
Comentó al vernos, solté a Cindy para cruzar los brazos, no tenía tiempo de bromas.
—Estamos por irnos pero antes necesitamos saber de dónde has obtenido tanta información de esa bestia.
Dije, ella me miró curiosa, luego hacía Cindy quien estaba intentando recuperar el aliento.
—¿No planean pelear contra "eso" o sí?
Preguntó, Cindy rió sarcástica.
—No, ¿cómo crees? Vamos a dejar que mate y se coma a nuestros amigos mientras nosotros nos intoxicamos con asqueroso pastel de Samara.
Respondió, creí que Zarah iba a molestarse pero su actitud no cambió.
—No creo que eso coma, pero entiendo. Ya he peleado con esa cosa, pero sin ayuda de unos amigos no lo hubiera logrado. No es nada fácil, necesitas fuerza, estrategia, trabajo en equipo..
ESTÁS LEYENDO
Pixeles Sobrevivientes
FanfictionSegunda parte de Sobreviviendo En Un Loco Mundo y Una Vida Pixeleada. Alguien ha despertado al Wither, una bestia feroz y casi indestructible, sólo para cobrar venganza. Los habitantes del refugio han conseguido escapar con vida, algunos están muy h...
