Continúan Las Discusiones

173 24 76
                                        

NARRA CINDY 

Todos estaban muy ocupados con las preparaciones de la pelea. Cuando no estaban entrenando tenían diferentes actividades como buscar alimentos, recoger materiales para armas y herramientas. 

Miki y Daichi incluso salían a los alrededores intentando buscar alguna señal de los hermanos de Skellen. No sabían a quienes buscaban exactamente, Zarah se las había ingeniado para no decirle a nadie y aun así dar pistas sobre quiénes eran los malos. 

Yo no podía entrenar, no tenía sentido, los amigos de Marcus estaban aprendiendo y a mí no me dejaban, aunque de todas maneras Zarah había dicho que yo iba a tener que cuidar de Cooper y Cuppa. 

Ella me seguía enseñando métodos de supervivencia pero ahora también me enseñaba cómo calmar a alguien en pánico, o cómo mantener la calma y cosas así. Mientras más me enseñaba más me preocupaba porque entendía que las cosas se iban a poner muy feas. 

—Van a estar continuamente siendo visitados por Miki o Daichi quienes les llevarán alimento, pero puede ser que en algún momento algo pase así que debes tener muy pendiente lo siguiente. Hay una regla de tres en la supervivencia; no sobrevives más de tres minutos sin aire, no sobrevives más de tres días sin agua y no sobrevives más de tres semanas sin comida. 

Explicaba mientras caminábamos por el bosque buscando comida para llevar a la aldea. Últimamente se está almacenando más de lo normal. 

—Si se acaba el agua deben salir antes de que pasen tres días, si no tienen alimentos deben salir en menos de tres semanas. Pero también deben tener en cuenta la situación, si hay alguien herido, débil, si existe alguna amenaza o peligro. Si se ven en la necesidad de salir por cualquier cosa que pasara deben crear un plan. Marcar las rutas, ir armados, ser silenciosos, no siempre separarse es la mejor opción. Deben tener todo muy en cuenta. 

Decía mientras llenábamos las canastas de frutas, intentaba prestarle la mayor atención posible pero de mi mente no salía la idea de que sólo quedáramos los que íbamos a mantenernos ocultos. 

—Cindy, ¿estás escuchando? 

Preguntó asegurándose que no estaba distraída, asentí con la cabeza. 

—Sí, sólo pensaba que… 

Comencé pero en eso nos encontramos con Ender y su padre quienes parecían estar recolectando fruta al igual que nosotras. Guardé silencio no queriendo verme débil o miedosa ante ellos. 

—Es una tontería gastar todas nuestras energías, si no estamos entrenando estamos trabajando, apenas y dormimos. Cuando lo que sea que los amenacé ataquen todos estaremos cansados. 

Dijo el amargado del padre mirando a Zarah, ella negó con la cabeza. 

—No estamos forzando a nadie a trabajar. 

Respondió segura, él cruzó los brazos molesto. 

—Por suerte Ender ya sabe transformarse en dragón. 

Dije, él se encogió de hombros pero antes de responder su padre habló. 

—Pero es una lástima que aún no sepa controlar sus poderes, a este paso ni siquiera aprenderá a defender el End. 

Comentó molesto, él lo miró molesto. 

—Sólo lo hago para defender a mis amigos, en cuanto todo esto acabe no seré más un dragón. Mucho menos el rey del End. 

Respondió, él sonrió de lado. 

—¿En serio? Claro, como si pudieras renunciar a tus poderes y responsabilidades. Serás el rey dragón y tendrás que entrenar a tu hijo para que siga tus pasos. 

Le respondió confiado, Ender lo miró furioso. 

—Mi hijo no será ningún rey, ni yo lo seré. 

Respondió decidido, a su padre no parecía importarle su opinión. 

—Habla lo que quieras, de todas maneras no tienes ninguna otra alternativa. Tendrás que aceptarlo tarde o temprano. 

Dijo dando por concluida la discusión sintiéndose el ganador. Zarah había estado hundida en sus pensamientos y yo no sabía qué decir. 

Cuando ninguno sabía qué decir y sólo intercambiaban miradas molestas ella decidió intervenir. 

—De hecho creo que sí hay una alternativa. 

Habló llamando la atención de ambos, ambos parecían sorprendidos. 

—¿De qué hablas? Tú que vas a saber. 

Respondió el padre, Ender miró hacia Zarah esperando que dijera algo más. 

—No sé mucho del tema, pero en alguno de mis viajes conocí a alguien que sabe mucho. Ha dedicado parte de su vida a investigar sobre el End, su sociedad, su vida y recuerdo que mencionó alguna vez algo sobre traspaso de poder. 

Respondió, Ender parecía querer preguntar pero la risa fingida de su padre lo mantuvo en silencio. 

—Eso suena tan creíble como que algún día ella será alta. No hay manera posible de intercambiar el poder o algo así, es de familia. Las cosas no funcionan como tú crees. 

Respondió seguro, lo miré molesto por el comentario pero aún sin ser dragón me daba algo de temor responder algo y molestarlo. Zarah por el contrario no se dejaba intimidar. 

—De hecho creo que hay mucho más tras esos poderes de lo que usted o cualquiera puede saber. Si estás interesado puedo llevarte con mi amigo, no es muy lejos, sólo un par de días de viaje. 

Dijo Zarah hacía Ender, él asintió pero de nuevo su padre ganó la palabra. 

—Sólo perderán el tiempo, no hay manera posible de pasar el poder a alguien que no sea de la familia. Sería una tontería además de un total desprestigio. 

Dijo más para Ender, casi como si lo estuviera regañando. 

—¿De qué tienes miedo? Además, es eso o que el End se quede sin protección. 

Respondió Ender con seguridad, su padre lo miró molesto. 

—¿Así vas a huir de tus responsabilidades? No sé porqué me sorprende, abandonaste tu hogar, a tu familia, dejaste a tu prometida y si sigues así en un futuro abandonarás a esa chica que dices amar y a él futuro heredero. 

Le respondió como queriendo provocarlo, antes de que discutieran o se pelearán Zarah de interpuso entre los dos. 

—Si está tan confiado de que no sea posible el traspaso de poder entonces no perdemos nada con ir. Además, no se ve obligado a tener que acompañarnos. 

Dijo, el padre cruzó los brazos. 

—¿Crees que no es mi deber? Cómo anterior gobernante debo cuidar que este irresponsable no siga cometiendo errores, la vida del End y sus habitantes depende de él. Los acompañaré y como estoy seguro que todo eso sólo son tonterías saliendo de ese sitio iremos directo al End para que gobiernes. 

Dijo seguro, Ender cruzó los brazos. Sabía que tenía mil cosas que decirle pero por alguna razón decidió ya no seguir discutiendo. 

—Ya lo veremos. 

Fue lo único que le respondió. Estaba llegando la hora de ir a dormir así que sin nada más que decir caminamos de regreso a la aldea con los alimentos que habíamos logrado conseguir por el día de hoy.

Pixeles SobrevivientesDonde viven las historias. Descúbrelo ahora