Entrando En Pánico

161 19 84
                                        

NARRA COOPER

No sabía decir cuántos días y noches llevábamos aquí, pero algo me ponía nervioso, como si algo estuviera mal. Cuppa actuaba tranquila, comía y descansaba normalmente, Ericka la cuidaba mucho, a todos.

Cindy intentaba mantenernos tranquilos apoyándose en las noticias "buenas" que nos traían Daichi y Miki, pero aunque las decían con normalidad algo me hacía creer que no andaban las cosas muy bien.

Cuando intentaba descansar tenía pesadillas, normalmente me despertaba llorando o gritando y no dejaba descansar a los demás. Pesadillas con mis padres, endermans, el monstruo, todo eso me hacía sentir mucho miedo.

—La comida ya está lista.

Anunció Ericka asomándose a la habitación de descanso, todos comenzaron a levantarse para ir a la habitación donde solemos comer.

—¿Cuánto más vamos a estar aquí?

Pregunté a Cuppa mientras la ayudaba a levantarse de la cama, sólo se encogió de hombros.

—No lo sé, quizá otro par de días.

Respondió sin estar muy segura, aunque parecía tranquila. Miré hacia Cindy quién conversaba con Miki, acababa de llegar hace poco y parecía traer noticias serias.

—Hola, ¿pasa algo malo?

Pregunté acercándome con Pancho en brazos, ella saludó con una sonrisa tranquila mientras negaba con la cabeza.

—No hay nada de que preocuparse, algunos conflictos entre los equipos pero nada que no se pueda controlar. Lo importante es que no afectará en el rendimiento de los guerreros.

Dijo guiñando un ojo, miré hacia Pancho y este hizo un extraño sonido con la garganta, su manera de decirme que no le creía nada. Miré hacia Cindy quién parecía mucho más seria que la chica de orejas graciosas.

—¿Es verdad? ¿Todo está bien?

Pregunté, ella asintió pero dudando. Miré de regreso a Miki.

—¿Por qué no nos dicen toda la verdad? ¿Creen que por estar aquí somos inútiles? Podemos luchar como todos los de allá arriba, la mayoría de ellas tienen venenos poderosos, yo puedo explotar.

Dije un poco exaltado, Pancho esponjó sus plumas en señal de estar listo por si necesitaba luchar. Cindy miró hacia Miki, parecía pensar que quizá estaba ocultándonos algo.

—¿Es verdad? ¿Nos han estado ocultando información?

Preguntó preocupada, Miki negó con la cabeza de manera nerviosa.

—No, les hemos dicho todo, en verdad, no tienen porqué dudar de nuestras palabras.

Se defendió, Cindy bajó la cabeza y Pancho volvió a hacer ese sonido de no creerle.

—¿Qué sucede? La comida de va a enfriar, son los únicos que faltan.

Dijo Ericka quién había ido a buscarnos, enseguida supo que algo no estaba bien.

—Ellos piensan que estamos mintiendo sobre la situación allá arriba, quieren salir y luchar.

Explicó, Cindy miró hacia la mayor.

—¿Qué pasa si esa cosa ya pulverizó a nuestros amigos y nosotros estamos aquí preocupados porque la comida se va a enfriar? Deberíamos formar un grupo de confianza e ir a ver por nosotros mismos.

Dijo dejándose llevar por sus sentimientos, Miki parecía muy preocupada pero yo apoyaba la idea de Cindy. No podíamos estar aquí todo el tiempo.

Pixeles SobrevivientesDonde viven las historias. Descúbrelo ahora