—¿Me estás jugando una broma? —pregunté por quinta vez.
—Si me sigues preguntando lo mismo ya no te seguiré contando nada —me contestó el rubio con el ceño fruncido, enojado porque no dejaba de interrumpirlo.
—Perdón, pero me parece casi imposible de creer que hayas inventado un accidente donde tú camioneta fue completamente destrozada e incluso tu madre piensa que estas muerto, —hable exasperada—además de que Michelle te ayudo a hacer todo esto... ¿Sabes que en unos días es el juicio de su condena?
—Lo sé, es por eso que necesitaba buscarte para ayudarlo a que no esté en la cárcel...
—¿Te estás escuchando?. Él me hirió, Zachary... Me golpeó y trato de matarme —esta vez me puse de pie y él también lo hizo.
—Anelisse, dudo que algún día entiendas porque estoy haciendo esto, —rodeó el escritorio para llegar enfrente de mí —Michelle jamás trató de matarte, el doctor te dijo que apenas el arma te rozó. Su intención no era hacerte daño, no de esa manera...
—Bueno, supongamos que tienes razón, tal vez no me quiso borrarme del mapa pero estas olvidando que me golpeo —señale mi rostro aunque sabía que el moretón ya había desaparecido hace mucho.
—No voy a negar que Michell sufre un descontrol por las drogas pero eso no es suficiente para que lo metan tras las rejas... —trató de hablarme con tranquilidad —Él me ayudó a que todos crean que yo he muerto por una sola razón, Anelisse...
Se quedó callado y espere a que siguiera hablando pero nada salió de su boca.
—¿Cuál es esa razón? —lo presione.
—A ambos nos han estado amenazando sobre ingresar evidencias falsas en el caso de mi padre, —bajó la mirada —eso quiere decir que están tratando de hacernos ver como culpables.
—¿Desde cuando? —pregunté.
—Unos días antes de irme a Denver, es por eso que me fui. Yo necesitaba reunirme con él para hablar de la situación y de pronto surgió la idea de fingir mi muerte y que a él lo mantuvieran en la comisaría a salvo pues no tenía como defenderse de las amenazas físicas, —la cabeza había empezado a dolerme —y sé que se trata de alguien que está dentro de la polícia porque solo ellos tienen acceso a las evidencias de algún crimen.
—Necesito decírselo a Cámaro...
—¿Qué? —me interrumpió con las manos en el aire —¿¡Estás loca?!, es policía —me grito con una expresión furiosa en el rostro.
—¡Él es una buena persona y nos puede ayudar! —exclame.
—¿Del uno al diez cuánto confías en él?
Pensé mi respuesta más de lo que hubiera deseado y eso le dio el pase para seguir hablando.
—Hay que ir dando pasos pequeños, ahora que sabes esto necesito que hagas lo posible por quitarle la condena o reducirla lo más posible.
—¿Sabes que me estás pidiendo demasiado?
—Lo sé y por te suplico que me ayudes desde el fondo de tu corazón porque estoy muy cerca de saber quién es el culpable de todo esto —señaló la foto de su padre en un porta retrato que tenía en la pared.
Suspire mientras peinaba mi cabello hacia atrás. Estaba volviendome loca.
—Anelisse, ya estas a menos de un paso de conseguir aquello que siempre me habías pedido... Una vida normal.
Sus palabras me hicieron mirarlo y algo dentro de mí me causaba adrenalina y creo que era porque sabía que tenía razón al decir aquello. Yo ya estaba a nada de solucionar el problema.
—Harry piensa que estás muerto —recordé en voz alta.
—Y así tiene que ser hasta el final de todo esto... Sólo tú sabes que yo sigo de pie —para rematar me hacia sentir más frustrada.
—¿Dónde te estás quedando?
—No te lo puedo decir y la próxima vez que me veas quizá sea en Denver —me dijo mientras caminaba a la silla para tomar su chaqueta del respaldo y ponerla sobre sus brazos, tomó una mochila que se cruzaba por el pecho y se acercó a mí.
—Cuídate por favor, —le pedí mientras lo toma a de las manos para apretarlas con afecto —Me diste un susto de mierda.
—Pero estoy aquí...
—Zachary, yo hubiera tomado tu lugar en ese accidente... —solté las palabras que tanto había tenido guardadas en mi pecho.
Su expresión se suavizó y pude jurar que un par de lágrimas aparecieron en sus ojos.
—Jamás pensé que tu pudieras pensar así... Pero yo hubiera hecho lo mismo por ti.
~°~
Cuando llegue a casa el sol ya estaba por salir. Había pasado casi veinticuatro horas despierta y mis ojos se estaban cerrando mientras estaba sentada pero mi cuerpo gritaba por estar en la comodidad de mí cama así que le hice caso. Salí del auto mientras trotaba las escaleras del pórtico hasta llegar a la puerta, cuando la abrí me lleve una gran sorpresa al ver a mi amigo dormido en el sofá con el televisor encendido de fondo.
Una sonrisa triste apareció en mi rostro y acerque a él para despertarlo y avisarle que ya había llegado.
—Axel... —sussurre sacudiendolo suavemente.
Él abrió los ojos y parpadeo un par de veces antes de sentarse de golpe y mirarme como si fuera un bicho raro.
—¿Es un sueño o en realidad estás aquí? —preguntó con la voz más ronca de lo normal. Estaba por sonreír pero recordé que debía de guardar una faceta de tristeza pues a los ojos de los demás mi hermanastro seguía muerto.
—Soy de verdad —apenas dije esas palabras él me abrazo con fuerza y me hizo caer de rodillas pues el seguía sentado en el sofá.
—Lamento lo de Zachary, me lo dijo Harry hace unas horas —murmuró.
Acaricie su espalda mientras asentí en silencio.
—Yo también lo lamento —contesté con un nudo en la garganta por decir mentiras.
Cuando nos separamos me analizó a detalle y se debió de dar cuenta de mis ojeras pues soltó una pequeña risa pasando sus dedos fríos por ellas.
—Ve a dormir —me ordenó mientras me ayudaba a ponerme de pie.
—Necesito ir a trabajar —le recordé mientras me deshacía de mis tenis converse.
—Le hablaré al jefe sobre su situación y estoy seguro de que te dará un turno de tarde, así puedes dormir todo lo que queda de la mañana y el medio día —me sonrió mientras apagaba el televisor y caminaba a su habitación.
—¿Estás seguro de que aceptará? —pregunté caminando detrás de él.
—99.9% seguro
Entré a mi habitación y cerré la puerta detrás de mí, me quite los jeans y la sudadera mientras caminaba hasta mi maleta para tomar una pijama. Me dejé caer en la cama y me cubrí con la sábana hasta la cabeza, apenas cerré los ojos caí en un sueño profundo del cual deseé no salir jamás.
ESTÁS LEYENDO
La Noche Estrellada
FanfictionCuando la vida de Anelisse da un giro inesperado al enterarse del más grande secreto de su madre se da cuenta que entre más busca más encuentra secretos. Anelisse tendrá que luchar por mantener una vida normal a pesar de todas las circunstancias que...
