Capitulo 16

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Cuando la casa se levanto de entre los arboles, sentí que otro ataque de pánico me iba a paralizar. Trate de tranquilizarme, trate de hacerme la idea de que ni mi madre ni Zachary me iban a dejar sola en esto porque por mas peleas que tenga con mi madre, en este problema estamos juntos, estamos los tres. Trate de pensar en el aquí y en el ahora, que no me encontraba sola si no en el auto prestado de Harry.

—¿Esta Zachary en casa?, esta mañana me llamo y no pude contestar —me preguntó Harry y no sabia como responder.

—Sí esta en casa pero el esta... —me calle cuando vi un par de patrullas policíacas estacionadas en la entrada de mi casa —¡Detente aquí! —no quería gritar pero lo había echo.

Harry freno de inmediato a unos metros de la casa y, sin pensarlo, me quite el cinturón de seguridad y le quite el seguro a la puerta para poder salir. Harry me llamo pero no me detuve, seguí caminando hasta quedar parada a un lado del auto policíaco. Ambos estaban vacíos, lo que significaba que ambos policías estaban dentro de la casa.

—Anelisse, ¿qué sucede? —Harry me detuvo por la muñeca y me gire para poder verlo —¿Qué pasa?, ¿por qué están los policías dentro de tu casa? —me preguntó pero nuevamente yo no sabia como contestarle, no tenia idea de que debía decirle para que se quedara tranquilo y, aun así, dejarlo fuera de problemas legales.

—Es mejor que te vayas, Harry —su mirada me partió el corazón. El pensaba que yo no lo quería aquí, pensaba que lo estaba rechazando pero era todo lo contrario, yo mas que nadie necesitaba cuidarlo ahora mismo. —Todo esta bien, de seguro solo es un chequeo de rutina, ya sabes como son los policías siempre revisan las casas por seguridad...

—Me estas mintiendo —sus palabras hicieron que me detuviera de decir excusas —¿Por qué me mientes?, ¿por qué sigues sin confiar en mi? —el tono de reproche que uso hizo que un nudo se instalara en mi garganta. Cuando su mano dejo libre mi muñeca, ese nudo se apretó mas.

—Yo sí confió en ti, Harry, pero...

—Por favor, si vas a decir una excusa no digas nada entonces —negó con la cabeza, como estuviera regañándose a el mismo por haber confiado en mi. Como si no pudiese creer que después de lo que paso en su departamento no haya significado nada para nuestra amistad.

Dio uno par de pasos lejos y trate de detenerlo, pero necesitaba ser sincera conmigo misma. Si Harry se entera de lo que hice en el pasado me va a tratar igual que todos. Me llamara por mentirosa y cobarde como lo hace mi madre, no confiará en mi como no lo hace Zachary, me señalara como lo hizo toda la gente de Denver... entonces ahí me di cuenta que detenerlo significaría darle respuestas, tal vez no todas, pero si las que el quisiera. Yo no podía hacer eso, no podía dejar que Harry se enterara de lo que paso hace cuatro años entre Zachary yo... ni a el ni a los detectives.

No lo detuve.

Deje que se subiera en su nuevo-prestado auto y arrancara para dar en reversa y desaparecer entre los árboles. Deje que se fuera porque a pesar de que no eramos nada, a pesar de que llevaba unas semanas de conocerle, yo quería todo de el.

Yo quería que me invitara a tomar una cerveza, que me llevara a una cita o que me dijera que esta noche me veía muy bonita con mi poco maquillaje y mi cabello castaño rojizo, quería conocerlo y mimarlo hasta que se enamorara de mi... Quería todo de el y yo no podía darle nada de mi.

Así que, desee con todas mis ganas que no me estuviera arrepintiendo de mi decisión, desee que aquel hombre que iba manejando un Chevy no me preguntara mas que cosas que nunca podre reponder.

~•~

—Señorita Anelisse, ¿se encuentra bien? —levanté la vista del piso alfombrado para poder ver al detective Rodriguez a la cara. Parpadee un par de veces para despejar las lágrimas que amenazaban por salir a borbotones.

La Noche Estrellada Donde viven las historias. Descúbrelo ahora