—Ya te lo dije: me intentaron asaltar y solo paso eso—casi grité con las manos cruzadas sobre mi pecho.
—¡Te golpearon, hija! —la voz de mi padre se elevó y ahora sabía de donde había sacado el mal humor —¿Estás segura de que sólo fue eso?
Resople enojada mientras me dejaba caer en el sofá. Axel apareció con un botiquín de primeros auxilios en las manos y se sentó a mi lado, sacó un algodón y el alcohol desinfectante y empezó a lavarme la sangre del labio roto.
No había caído en cuenta de lo que había pasado en una sola noche. ¿Cómo demonios había permitido que pasara?
Pude haberme defendido más, pude haberlo golpeado más fuerte y gritado. Pero confíe en él, confíe en que me amaba pero terminó tratandome como jamás lo había hecho. Para cuando menos lo espere las lágrimas volvieron a mis ojos pero no me iba a permitir llorar, ya había sido demasiado, había sido una cobarde.
—Anelisse... —la voz de mi amigo hizo que saliera de mis pensamientos —¿Segura que estás bien?
Su tono maternal hizo que el nudo en mi garganta se apretara, pero solo hice puños mis manos para ser fuerte.
—He pasado por cosas peores, estoy bien —contesté y era verdad. Había visto a alguien morir enfrente de mí y esa era la peor cosa que habían presenciado mis ojos.
Sentí como el sillón se hundió a mi lado y sabía que era mi padre. Apenas le llamé había ido corriendo en mi búsqueda en un taxi y cuando le pregunté porque no llevaba su auto me respondió que no iba a poder conducir así de alterado.
—Al menos dime cómo pasó —mi padre me respondió y es que a él no podía decirle la verdad. No sabía absolutamente nada de mi vida y sé que no es el momento para contarle todo lo que me ha pasado en tan poco tiempo.
—Yo iba camino a la comida china cuando un chico me tomó del hombro, me acorralo contra la pared y me quería quitar el bolso, entonces le pegue con mi rodilla en sus partes íntimas, se enojo y me golpeó —relate una mentira —Grite muy fuerte y eso hizo que corriera sin darle tiempo para quitarme alguna pertenencia.
Las mentiras salieron tan natural que me dio miedo. Axel se retiro cuando hizo su trabajo y sabía que él no me había creído nada, en especial porque esa zona no es peligrosa. Simplemente había estado en el lugar equivocado...
—Vas a poner una denuncia, ¿verdad? —me preguntó mi papá y yo sabía que no lo iba a hacer, pero solo para tenerlo tranquilo le dije que sí.
Di un salto en mi lugar cuando mi celular empezó a timbrar. Lo busqué en mis bolsillos y el nombre de Zacahry apareció en la pantalla.
Mierda.
Había olvidado por completo que Michelle me había tomado una foto cuando recién me golpeó y estaba casi segura de que se la había enviado a mi hermanastro.
—Regresó en un momento —dije mientras me ponía de pie para entrar al cuarto de Megan, que seguía siendo mi recámara por estos días.
—¿Si? —contesté, mi voz sonó débil pues no quería que se escuchará detrás de la puerta.
—¡Anelisse! —alejé el celular de mi oído pues Zachary había gritado —¿Dónde demonios estás?
—En casa de Axel...
—Harry va en camino, te quedarás en su casa —su respuesta me dejo helada —Michelle sabe donde vives, él fue a casa de tu madre a buscarte y no te encontró. Me ha mandado una foto de la fachada del edificio de Axel
El celular cayó de mis manos pues estaba en shock, entonces reaccioné y me agache para tomarlo y acercarlo a mi oído.
—Y-yo...
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La Noche Estrellada
Fiksi PenggemarCuando la vida de Anelisse da un giro inesperado al enterarse del más grande secreto de su madre se da cuenta que entre más busca más encuentra secretos. Anelisse tendrá que luchar por mantener una vida normal a pesar de todas las circunstancias que...
