El cuerpo de Christopher dio un brinco cuando vio su puerta abrirse de un azote, dejando ver a un pelinegro con lágrimas.
Desconcertado, vio como Erick corría a él, escondiendo su rostro en su regazo.
Retiró rápido los audífonos de sus oídos y comenzó a preguntar asustado por lo que sea que haya hecho llorar al menor.
—Erick, ¿Qué sucede? ¿Por qué lloras?
El corazón de Erick se quebró al escuchar las palabras del mayor.
No le llamó por el apodo que se había acostumbrado a oír siempre.
Ni siquiera le acarició el cabello para calmarlo colo lo haría naturalmente.
Esos pensamientos solo lo hicieron que el menor llorara más, pero por supuesto nunca diría la razón en voz alta.
—H-hay una sombra... en mi habitación.
Christopher se levantó con el ceño fruncido y Erick le seguía por detrás. El castaño trató de prender la iluminación del lugar, sin embargo no hubo efecto alguno.
Lo oprimió durante cinco veces seguidas, llegando a la conclusión de que no había luz.
—La electricidad se cortó... los relámpagos debieron de haber hecho un apagón.
Un trueno se escuchó fuertemente y Erick dio un salto temeroso, apegándose desde la espalda del mayor al torso de Christopher.
—Todo va estar bien, Erick.
El mayor sacó de sus shorts su celular, alumbrando con la linterna que venía en él.
Con pasos lentos y con el menor pegado a él, fue hacia la habitación de Erick, tratando de ver a alguien dentro de esta.
—¿Donde dijiste que viste la cosa extraña?
—E-en el espejo...
Christopher alumbró el espejo, encontrándose simplemente con el saco de Erick colgado en el perchero.
Christopher sonrió y bajó la mirada, ya que Erick se encontraba semi- agachado agarrando el torso del mayor— Ahí está tu intruso.
El ojiverde dirigió lentamente su vista hacia el lugar que apuntaba el ojimiel con la luz de su celular, encontrándose con su prenda de invierno.
Oh.
Un soronjo se hizo presente en el chico de cabellos negros, sintiendo vergüenza por lo torpe que llegaba a ser en ocasiones.
—Gracias...
El ojimiel tomó las manos del menor, haciendo que este temblara de nervios y emoción por lo que sea que estaba a punto de hacer.
Sin embargo, toda la emoción se desvaneció al ver al mayor deshaciendo su agarre, mirándole con una sonrisa que podría verse más como una mueca.
—Ya puedes dormir. Buenas noches Erick.
El mayor de cabellos castaños salió de la habitación, cerrando la puerta tan lento que a Erick le dolió.
Sus piernas se movieron por si solas, no supo en que momento salió de su cuarto y fue detrás del mayor, haciéndole detener mientras le tomaba del brazo.
—P-por favor, duerme conmigo.
Y Christopher supo que era la persona más débil del mundo.
¿A qué estaban jugando exactamente?
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Pollito (Chriserick)
Novela JuvenilADAPTACIÓN La historia original es de: @dionysus95 Capítulos CORTOS #Chriserick n° 12 (26/03/20) #Chriserick n° 10 (15/06/20) #Chriserick n° 8 (08/07/20)
