—Sonríe hermosa.
—Lámeme los huevos mejor.
Yoandri se encuentraba en aquella tienda de disfraces junto a Joel, pues ellos eran los encargados de ir a comprar los disfraces para el grupo de 7 amigos.
Y ahí estaba el peliverde, con cara de culo frente al azabache que no paraba de sacarle fotos.
—¿Terminaste?
—Solo una. ¡Sonríe Yoyo!
Y al momento de que el sonido de la cámara se escuchó, Yoandri elevó su dedo de en medio, enseñándolo a la cámara.
—Que cariñoso.
—Por favor, quiero quitarme esto.
—No hemos buscado los demás. ¡Vamos!
—N-no, ¡Joel!
El chico de tez morena se llevó al peliverde tomándolo de la mano hacia donde estaban todos los disfraces colgados, buscando seis para los demás y él.
Yoandri se sentía humillado de la peor manera posible. Veía como las miradas de señoras y empleadas quedaban fijadas en él, haciendo todo más incómodo.
Aburrido y sin nada que hacer, fijó su vista en sus pies, perdiéndose en sus pensamientos.
A la otra dejare de pensar en este pendejo y estudiaré...
La mano de un pequeño niño castaño lo sacó de sus pensamientos. El pequeño le veía con sus ojos grandes y curiosos, haciendo sonreír a Yoandri.
—Hola pequeño.
El niño abrió sus ojos con una cara de terror.
¡Las princesas no tenían voz de hombre!
Los ojos del pequeño castaño comenzaron a cristalizarse, alarmanfi a el peliverde que trataba de encontrar una solución.
—A-ah... n-niño.
Y explotó.
Otro niño- que ha simple vista podría ser de la misma edad que el castaño llorón- de cabellos negros se acercó a este corriendo, tomando las mejillas del castaño y limpiándole las lágrimas.
—¿Qué pasa, Mi Amor?
Yoandri quedó boquiabierto con las palabras del infante.
¿¡Qué edad tenían esos dos exactamente!?
—L-la princesa t-tiene voz de monstruo.
El peliverde frunció el ceño, y a su lado Joel se carcajeaba silenciosamente viendo la escena.
¿Montruo? ¿Enserio maldito condenado?.
El niño pelinegro le miró molesto, haciendo a Yoandri alzar una ceja.
En menos de 3 segundos el peliverde se retorcía de dolor por el golpe proporcionado en su parte baja de parte aquel infante pálido.
—¡Aggh! ¿¡Qué te sucede niño!?
—Nadie asusta a mi amor.
Y con esas palabras ambos pequeños se retiraron, dejando a un adolorido Yoandri y a un risueño pero preocupado Joel.
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Pollito (Chriserick)
Teen FictionADAPTACIÓN La historia original es de: @dionysus95 Capítulos CORTOS #Chriserick n° 12 (26/03/20) #Chriserick n° 10 (15/06/20) #Chriserick n° 8 (08/07/20)
