—E-Erick...
El ojiverde posó su vista en el lugar que apuntaba el dedo índice del mayor.
La sangre se heló por completo.
—¡AAAAAAH!
Erick gritó al ver semejantes monstruosidades frente a ellos.
No podía ser posible.
—¡CORRE POLLITO, CORRE!
El grito de Christopher hizo al pelinegro reaccionar, corriendo detrás de él mientras gritaban como dos pequeñas niñas.
Ambos corrían entre lls árboles del bosque; la iluminación no ayudaba en lo absoluto, pues la escasez de postes de luz era demasiada.
—¡CHRISTOPHER NO ME DEJES ATRÁS!
El mayor rechistó y paró un segundo. Fue hacia Erick y en un rápido movimiento lo puso en su hombro como si fuera un costal de papas, quedando su cabeza en la espalda baja del mayor y las piernas en la mayor parte del pecho del castaño. Christopher comenzó a correr con Erick encima.
—¿¡Q-QUÉ HACES?!?
—¡NO QUIERO MORIR SIENDO ABDUCIDO POR OVNIS. NOS VAMOS A LA MIERDA POLLITO!
Christopher llegó hacia su moto y sentó a Erick en el asiento trasero, sentándose después él en su lugar. Encendió el motor y arrancó a toda velocidad.
Ambos chicos parecían dos gatos temblando del terror.
[...]
—Joel, aún no entiendo porque teníamos que venir al bosque... pudimos haberlo hecho en mi departamento o en el tuyo.
—¡Será divertido!— habló el moreno entusiasmado con una sonrisa grande y sus ojos dando un brillo de emoción—Además, podremos verlo más realista. Y traje comida, será como una cita.
Yoandri paró en seco— ¿Cita?
—¿C-cita?— tragó saliva— ¿Quién dijo eso? q-que cosas dices Yoyo— el chico rió nerviosamente y adelantó el paso.
El rubio sonrió con un color carmín en sus mejillas y fue detrás del moreno, quien estaba poniendo el equipo de sonido.
Minutos después sus esculturas fueron bajadas de la camioneta que tenía el moreno de pelo azabache y las colocaron en el lugar donde se habían establecido en aquel bosque.
—Aún no puedo creer que el profesor nos haya pedido hacer esculturas de alienígenas tamaño real.
Joel hizo un sonido de asentimiento, dándole la razón a Yoandri y conectó su computadora.
El rubio se acercó al azabache, quien tecleaba cosas en su laptop. Se dedicó en esos momentos a observar el perfil del chico, era muy masculino, pero al mismo tiempo podía lucir como un tierno bebé. Yoandri no podía creer la dualidad de Joel aún.
—¡Listo!— aplaudió Joel volteando a ver las esculturas— Ahora... si oprimimos esto...
Joel pulsó una tecla y en ese instante se comenzó a escuchar los sonidos de alienígenas que salían de las esculturas.
Yoandri abrió la boca asombrado— ¡Es grandioso!
—Lo se— dijo el moreno fingiendo altanería. El rubio golpeó levemente su hombro mientras reían— Yoyo...
El mencionado levantó el rostro, observó como Joel se mordía el labio nerviosamente.
Sabía lo que venía.
—T-Tú... q-querrías sa...
—¿Sa...?
—Sa... salir... a...
Un grito los sobresalto, deteniendo las palabras del moreno. Ambos chicos fruncieron el ceño y se encogieron de hombros.
—Niños.
Joel asintió con la cabeza dándole a Yoandri la razón y siguieron trabajando en sus trabajos para entregar.
Joel evadió nervioso el tema, sintiéndose inseguro y con miedo al rechazo.
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Pollito (Chriserick)
JugendliteraturADAPTACIÓN La historia original es de: @dionysus95 Capítulos CORTOS #Chriserick n° 12 (26/03/20) #Chriserick n° 10 (15/06/20) #Chriserick n° 8 (08/07/20)
