Noventaysiete

759 70 1
                                        

Christopher se encuentraba en el baño del departamento observando su ridículo traje.

Solo porque tengo que cuidar del mocoso...

Porque, ¿a quién engañaba? No podía estar ni un minuto sin pensar en aquel estúpido chico de ojos verdes que no hacía más que confundirlo.

Aunque de cierta forma, se sentía dolido.

Algo que por supuesto, no podía justificar o culpar a alguien.

Porque esa era la verdad.

No eran nada.

El chico de cabello castaños y mechones rubios- los cuales se habían vuelto algo más claros casi desapareciendo, cosa que agradecía- salía del baño acomodándose el ridículo disfraz del enano rojo de Blanca Nieves.

Una risa silenciosa escapó de su boca al imaginar a Yoandri vestido de princesa.

Se disponía a ir hacia la cocina y tomar una lata de soda, sin embargo, unas palabras salidas de la habitación de al lado le hicieron parar en seco.

—No soy suficiente...

Christopher sin rechistar ni pensarlo dos veces fue hacia la habitación del pelinegro, buscando la manera de poder hacerlo sentir lo maravilloso que es.

—¿Quieres callarte?

Pollito (Chriserick)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora