Dieciocho

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Ninguno de los Weasley, exceptuando a Ginny, estaba muy feliz de tener a Regulus de vuelta en su casa, aunque al menos ahora el chico parecía más tranquilo que en los días anteriores, para disgusto de Ron y por lo tanto de la señora Weasley, que notaba tambien otros motivos en la rivalidad entre Ron y Regulus, el joven Black y Hermione habían vuelto a pasar casi todo el tiempo juntos, discutían puntos y habían comenzado a examinar los libros del próximo año, por consejo de Regulus y a espaldas de todos los demás, Ginny y Hermione habían probado a lanzar hechizos fuera del colegio, Hermione se había puesto muy nerviosa luego de que Regulus la convenciera de esto pero se tranquilizó cuando pasados dos días el ministerio no le había enviado ninguna carta, "Con una casa llena de magos a menos de que lances un Avada estas fuera del rango de visión del misterio" le aseguro Regulus, pero se mostró reacio a contarles el secreto a Harry y mucho menos a Ron, dio argumentos muy convincentes, Ron era un impulsivo capaz de conseguir que el ministerio se enterara, Harry a veces perdía el control o podía llevarle la queja a Dumbledore sobre otro privilegio de los hijos de magos, Hermione se había molestado bastante de que creyera que ella dejaría todo este asunto en secreto.

Harry y Ron se propusieron un día jugar al quidditch, para no perder práctica, Ginny se apuntó a jugar e insistieron hasta que Hermione aceptó, Regulus se moría de ganas de volver a subirse en una escoba, pero antes se ofrecería para ser el padrino de la boda de su prima y Lupin que confesar eso ante los chicos, en especial Ron. Hermione que intento insinuar que deberían invitar a Regulus en su lugar, no le quedó otra que aceptar y cuando aferrada a la escoba con los nervios a flor de piel se elevó varios metros del suelo, se acercó a Ginny y le susurro "No me hace especial ilusión caerme de la escoba y Regulus sé que aunque es demasiado orgulloso para reconocerlo, se muere de ganas de jugar de nuevo a quidditch, qué te parece si te molestas conmigo cada vez que falle y a medio partidos cambias de jugador" le susurró sintiéndose ya mareada por la altura, Ginny asintió, no sabía que tan bueno era Regulus jugando a quidditch pero definitivamente no sería tan malo como Hermione; así que de acuerdo al plan cada vez que Hermione dejaba ir un pase, Ginny parecía molestarse más de lo que debería, Ron y Harry comenzaron a ponerse nerviosos, si Ginny fuera capitana sería una de temer, al final Hermione bajó de su escoba y anunció públicamente su renuncia, se acomodó junto a Regulus, que estaba leyendo, aunque en realidad estaba más concentrado en ver el partido y apoyó la cabeza en el hombro del chico para echar un vistazo a lo que supuestamente estaba leyendo, Ron se puso rojo de ira y estuvo a punto de bajar de la escoba, pero la voz de Ginny le detuvo "¿Creen que Hermione se molestara si le dejo sin quien conversar el resto del partido?" pregunto oscuramente, Ron estuvo de acuerdo, era mejor tener a Black en el aire con ellos que acurrucado junto a Hermione leyendo, Harry, que ya se había dado cuenta de la estratagema, solo rio y pronto comenzaron de nuevo el partido. Hermione se acomodó a verlos, principalmente a Regulus, que aunque había aceptado con aparente indiferencia la invitación de Ginny, en cuanto se acostumbró a estar sobre una escoba de nuevo cambió por completo el equilibrio de talentos entre ambos equipos de dos jugadores, quizá su habilidad no fuera tan buena como la de Harry pero combinada con el talento excepcional de Ginny el marcador pronto les daba la ventaja.

Así pasaron los días, jugando al quidditch, conversando sentados juntos en una esquina mientras Ron cada vez parecía más molesto y poco a poco Regulus volvía a relajarse, a actuar un poco más como acostumbraba comportarse cuando estaba escondido en Hogwarts, los padres de Ron parecían sorprendidos, realmente nunca habían coincidido con Regulus Back en Hogwarts, ni en ningun otro lugar, solo se basaban en las historias que Sirius y el resto de alumnos, que sí habían ido con Regulus al colegio, contaban sobre él, pero viendo cómo se comportaba últimamente parecía como si esas historias fueran invenciones, ni siquiera se correspondian con el Regulus de las primeras semanas en su casa, Lupin pasaba de vez en cuando por la madriguera y cuando estaba allí Regulus parecía más apagado que de costumbre, no conversaba tanto con Hermione ni con Ginny, no jugaba con los demás muchachos y esperaba quieto y distante a que el hombre lobo se marchara de la casa.

El diario de Regulus BlackDonde viven las historias. Descúbrelo ahora